Se veía venir y el primer día del año lo confirmó. El gobierno argentino prorrogó durante un año más, la intervención del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). Este período finalizaba el pasado domingo 4 de enero y antes de que ocurriera, el 2 de enero, se publicó en el Boletín Oficial la extensión de esta modalidad. Es la tercera vez que se extiende esta intervención.
“Prorrógase, a partir del 5 de enero de 2026 y hasta el 4 de enero de 2027, en el cargo de Interventor del ENTE NACIONAL DE COMUNICACIONES (ENACOM) al licenciado Juan Martín OZORES (…) con rango y jerarquía de Secretario”, dice el artículo 2 del decreto 938/2025, tal como se lee aquí.
En el texto se señaló que el interventor ejercerá las facultades y competencias asignadas por las Leyes Nros. 26.522 y 27.078 y sus respectivas modificaciones, incluyendo aquellas atribuidas al directorio del organismo, además de representar legalmente al organismo.
Entre los fundamentos de la medida, que comenzó a regir en el inicio de 2024 aunque con una figura apalancada en un triunvirato, se señaló como prioritaria “la consolidación de los avances producidos por las comisiones técnicas y grupos de trabajo especializados, en particular en materia de servicios de comunicación audiovisual, lo que permitirá completar las tareas de evaluación pendientes, finalizar los trámites de adjudicación de licencias y, de este modo, asegurar la continuidad del proceso de regularización de estaciones de radiodifusión e incorporación de nuevos prestadores al sistema”.
También que se trata de una determinación enmarcada “en el proceso de profundización y consolidación institucional derivado de la nueva estructura orgánica del referido organismo”.
Parte del mercado de las telecomunicaciones de la Argentina no solo celebra que el Enacom continúe actuando con esta modalidad sino que hay quienes evalúan como positivas las medidas tomadas, especialmente en el último año: actualización de los montos otorgados en la gestión anterior en concepto de Aportes No Reembolsables (ANR) para despliegue de infraestructura -aún cuando esa figura ya no existe en la gestión actual para cumplir ese objetivo-, la puesta en marcha de un nuevo sistema de financiamiento para ese mismo objetivo canalizado a través del mercado de capitales –que espera a nuevos candidatos hacia adelante-, y la decisión de otorgar espectro para redes privadas en mercados verticales, entre otros.
No obstante, la mayor resolución que le queda pendiente a esta intervención es la relativa con la fusión entre Telecom y Telefónica, específicamente, lo relacionado con el espectro que la primera debe devolver en el marco de la regulación vigente. Argentina mantiene un tope de 140 MHz para las frecuencias destinadas a 4G y tecnologías anteriores. La actual intervención considera que el espectro debe estar en manos de los actores del mercado. Ahí se plantea una de las máximas complejidades en torno a la aprobación regulatoria.