En días en que la resiliencia y la importancia de los tendidos de cableados submarinos están en la agenda global, y a casi un semestre que Costa Rica haya sido elegido como nodo estratégico del tendido del Trans Americas Fiber System (TAFS), conocido por las siglas de Trans Americas Mesh 1 (TAM-1); Jamaica se sumó a la lista de posibles amarres en un recorrido de 7.000 kilómetros que unirá a Estados Unidos y a diferentes puntos del Caribe y Centroamérica.
Sucede que el tendido pasa por la costa sur de Jamaica, a apenas 200 kilómetros, y el gobierno jamaiquino y TAFS firmaron una carta de intención no vinculante para avanzar en el amarre de este cableado, para fortalecer la infraestructura digital local y regional, a la vez que mejorar la resiliencia de la conectividad.
De momento, se trata de una firma de intención con la expectativa de que las partes la convaliden antes de fin de año, a través de un acuerdo formal para garantizar el inicio de la obra durante el cuarto trimestre y su puesta en funcionamiento a mediados de 2027.
El futuro es digital, por eso el primer ministro jamaicano Andrew Holness, aseguró que “esto no es simplemente otro proyecto de infraestructura. Es una intervención estratégica para preparar a nuestro pueblo para tener éxito en un mundo moderno e impulsado por la tecnología… Estamos invirtiendo no solo en cables bajo el mar, sino en oportunidades en la superficie”.
Pero también se reconoció la necesidad de mejorar la escala de precios de conectividad, y que el gobierno local apuesta a lograrlo mediante esta medida, a la vez que sumar capacidad y redundancia, dado que el TAM-1 ofrece un par de fibra de hasta 20 Tbps de capacidad. Inclusive, porque esta resiliencia es necesaria en esta zonas en la que hay afectaciones del servicio por huracanes y otras condiciones naturales.
El plan es ambicioso, pues TAFS también planea lanzar una segunda apuesta, el TAM-2, para avanzar con su conectividad hacia otras latitudes de la región latinoamericana.