México tiene grandes planes en materia de despliegues de tendidos de telecomunicaciones y, para concretarlo, la Comisión de Regulación de Telecomunicaciones (CRT) de México, avanza en diferentes iniciativas, talleres y encuentros dirigidas a prestadoras de diferente porte. En ese sentido, además de las mesas de trabajo regionales anunciadas para preparar el camino a la futura subasta de espectro 5G, el órgano presentó su Estrategia Nacional de Pequeños Operadores y prometió flexibilizar la carga regulatoria y administrativa para facilitar su desempeño.
La Estrategia fue anunciada hace pocas semanas con el objetivo de promover las inversiones y el despliegue de redes de telecomunicaciones regionales y locales, para achicar la brecha digital, a la vez que incentivar la competencia económica, al identificar que cuentan con 83 operadores en todo el país, que prestan servicio a 179.000 personas que habitan en unas 3.017 localidades de todo el país.
Disponible aquí, la iniciativa está inspirada en la experiencia de Brasil, y tiene objetivos específicos pautados a 2027, a 2028 y a 2030; para involucrar a 83 pequeños operadores en el primer caso, conectar a 742.912 personas; a 249 operadores y dos millones de habitantes en el segundo; y a 451 pequeñas prestadoras y 3,1 millones de conectados en el tercer caso.
En ese camino y en el marco del primer Encuentro Nacional de Pequeños Operadores, que se realiza este lunes y este martes 10 y 11 de marzo –aquí-, organizado por el Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones de ese país, el Promtel; la comisionada presidenta de la CRT, Norma Solano, adelantó que se facilitará la cuestión normativo regulatoria para fomentar este desarrollo.
En el marco de este encuentro pensado para generar un espacio de diálogo, articulación y colaboración para fortalecer la conectividad desde los territorios, Solano caracterizó a los pequeños prestadores como “fundamentales” en la labor de llegar con conectividad en las zonas desatendidas y para quienes se están delineando licitaciones, descuentos y hasta exenciones que faciliten los despliegues.
Allí, adelantó que el organismo trabaja en la simplificación de los procesos pertinentes, regulación flexible y otras iniciativas que se presentarán entre abril y mayo, cuando las mesas de trabajo agendadas culminen.
El diagnóstico de la brecha digital mexicana
Antes de recorrer este camino, Promtel realizó un diagnóstico que -disponible aquí- pone en contexto la urgencia. “En México, la adopción de Internet ha mostrado un crecimiento sostenido durante la última década, alcanzando al 83,1 por ciento de la población, lo que equivale a aproximadamente 100,2 millones de personas, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH 2024)”, dice y advierte que, aunque el avance refleje la expansión de la infraestructura y la adopción de los servicios digitales en la población local, “el nivel agregado de adopción oculta desigualdades persistentes en el acceso efectivo, asociadas a factores territoriales, socioeconómicos y estructurales que limitan el ejercicio pleno de la conectividad como un bien habilitador de derechos humanos y del desarrollo social y económico”.
Por ejemplo, advierte que en zonas urbanas el 86,9 por ciento de la población es usuaria de Internet, en el ámbito rural el indicador cae hasta el 68,5 por ciento. Inclusive, hay diferencias territoriales, donde estados como Sonora, Quintana Roo y Baja California Sur presentan niveles de penetración superiores al 90 por ciento, en contraste con otras como Chiapas, Oaxaca y Veracruz, donde el acceso permanece “considerablemente rezagado”.

Foto creada con ChatGPT
A su vez, la desigualdad se profundiza si el corte se hace entre hombres y mujeres, donde el porcentaje de conectados asciende al 84,1 por ciento entre ellos y se queda en el 82,3 por ciento si el foco se pone en ellas. Y, en lo que a hogares respecta, sólo el 73,6 por ciento cuenta con conexión a Internet, pero que asciende al 79,6 por ciento si los hogares son urbanos y cae al 48,5 por ciento entre los rurales.
“En este contexto, la conectividad en México se configura como un fenómeno heterogéneo, en el que coexisten avances significativos con rezagos estructurales”, dice el diagnóstico oficial y reconoce que “estas condiciones subrayan la necesidad de estrategias diferenciadas de política pública que reconozcan las limitaciones del modelo de despliegue tradicional y fortalezcan esquemas alternativos de provisión de conectividad, particularmente aquellos impulsados por actores locales capaces de operar en territorios donde las brechas persisten”.
Este diagnóstico también hizo foco en los pequeños operadores e identificó unos 416 operadores, aunque sólo 92 ofrecieron información para el relevamiento. Entre ellos, como es de suponerse, hay variada composición tecnológica: 33 operadores con redes de fibra óptica, 34 con tecnologías híbridas que combinan fibra con soluciones inalámbricas fijas (FWA) o coaxiales, y 17 operadores centrados en tecnologías FWA.
“Esta diversidad refleja distintos modelos de provisión de servicios adaptados a las condiciones territoriales y recursos disponibles en cada contexto”, dice el reporte y destaca que “su despliegue no responde únicamente a variables de mercado tradicionales, sino también a condiciones locales de demanda insatisfecha, organización comunitaria y viabilidad técnica de despliegue”, a los que denomina clusters.
Y concluye que “los pequeños operadores de conectividad constituyen un actor estratégico para la reducción de la brecha digital en México, particularmente en territorios rurales, periurbanos y de baja densidad poblacional donde los modelos tradicionales de despliegue no resultan económicamente viables” dice. Asegura, además, que su relevancia se extiende a “su capacidad para articular soluciones tecnológicas adaptadas al territorio, responder a necesidades locales y habilitar procesos de inclusión digital con impactos sociales y económicos significativos”.

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