Con la excusa de presentar los resultados financieros, Deutsche Telekom puso en escena que los cambios normativos que se proponen en Europa suman excesiva burocracia y asfixian la competitividad de las telcos frente a las gigantes empresas globales: no sólo es un tema de escala, también de igualdad de reglas. Y, más allá de todo debate, sus indicadores exhibieron una sólida salud financiera con ingresos récord en 2025 y una expansión masiva de su cobertura 5G en Europa y Estados Unidos.
¿Qué pasó? En enero, la Comisión Europea presentó su plan de actualización de la normativa continental sectorial -que data de 2018-, por considerar que necesita incorporar cuestiones de la innovación tecnológica, pero también del escenario geopolítico. Lo presentó bajo el nombre de Ley de Redes Digitales (DNA, por sus siglas en inglés); aunque esta medida generó varias alertas por diferentes actores de la industria. Hoy, el descargo de Deutsche Telekom.
A 48 horas de que el Organismo Europeo de Reguladores de las Comunicaciones Electrónicas (BEREC) hiciera pública su crítica, por valorar que la nueva normativa complicaría en lugar de simplificar la operación, se sumó la voz del consejero delegado de Deutsche Telekom, Tim Höttges, en el marco de la junta general de accionistas, para advertir por una posible “asfixia regulatoria”.
Que la burocracia mata la competitividad, que la fragmentación impide el desarrollo de economías de escala y que la soberanía digital del continente está en riesgo, son tres ideas fuerza que dieron carnadura al discurso que cuestionó al nuevo replanteo normativo y en el que se celebró el cierre de un balance con buenos indicadores.
El cuestionamiento llegó al referirse a la “microregulación y la cuestión de la escala de negocios: “Cientos de autoridades supervisan el sector industrial digital europeo. Sin embargo, Bruselas quiere más regulación. Confío en que Europa busca lo correcto. Pero sin escala, Europa no logrará la independencia. Por eso no debemos microrregular. Necesitamos una competencia justa. Un mensaje de texto es un mensaje de texto, ya sea un SMS o un WhatsApp. El servicio de telefonía móvil es servicio de telefonía móvil, ya provenga del espacio o de una torre de telefonía móvil. No tiene ninguna consecuencia para los clientes. Pero sí para los reguladores. ¿Es lógico? Lo que propongo es: los mismos servicios, las mismas reglas”.
Lo cierto es que el debate sobre las normativas que aplican a la industria telco y a las llamadas big techs no es nuevo y supuso propuestas que no condujeron a nada, como es el caso de la propuesta para que contribuyan al financiamiento de las redes, el famoso fair share. Pero también es cierto que la evolución de la industria está cada vez más de la mano de la innovación tecnológica y eso demanda de inversiones.
“Estamos construyendo la mejor red. Sin nuestra infraestructura, la inteligencia artificial (IA) no tendría voz ni economía potente en Europa”, dijo y adelantó que los planes de mejora de la red móvil involucran evolucionar de la mano de la conectividad satelital para llegar con servicios hasta en las zonas más remotas.
“La IA es el mayor regalo para nuestra economía”, dijo el ejecutivo y admitió recurrir a su potencia para “transformar las posibilidades abstractas en realidades concretas”. “La IA acelera. Garantiza la calidad. Y ayuda con las habilidades especializadas. Utilizamos la IA en todas las áreas de nuestra empresa. La IA detecta fallos en la red. Y los repara. Proporciona resúmenes de las conversaciones con los clientes. Programa. Analiza los mercados. Ofrece asesoramiento legal. Pero igual de importante: la inteligencia artificial nunca nos controlará. Porque: Decidir es humano”.
En esa apuesta por la innovación planteó que “estamos reinventando la llamada telefónica”; precisó que trabajan en la creación de un asistente de IA que, montado directamente en la red, y disparó que “el dispositivo ya no necesita ser inteligente, cuando la red es más inteligente” sobre una herramienta que no almacena datos.
Por lo pronto, los resultados parecen acompañar a Deutche Telekom. “¡2025 fue otro año récord! A pesar de que el mundo se está volviendo más impredecible, confuso e incluso fuera de control”, dijo Höttges al hablar de los resultados y subrayó el logro de “198.079 empleados (que) trabajan duro para mantener las conexiones seguras en tiempos de crisis, llevar la tecnología moderna a todos y desarrollar inteligencia artificial, también aquí en Europa”.
Grosso modo, el balance destaca el haber incrementado sus ingresos en un 4,2 por ciento y ganancias en un 4,7 por ciento, al superar los 119.000 millones de euros los primeros y los 44.200 millones de euros, los segundos. También, que ganaron en clientes (10 millones en 2025) y que, sólo con 5G, llegan a cubrir el 99 por ciento de la población en Alemania, el 92 por ciento en Europa y el 98 por ciento en Estados Unidos.
Sin dudas, el debate parece apenas iniciado. Continuará…