Un año después de que Alemania y Suecia dieran sus primeros pasos concretos para avanzar en la construcción de data centers que garanticen la soberanía digital de la Unión Europea (UE), se conoce un nuevo proyecto de parte de un consorcio que agrupa a parte de las mayores empresas tecnológicas y de infraestructura de Francia. La iniciativa podría demandar una inversión de 11.600 millones de dólares.
El consorcio, llamado AION, está conformado por las empresas Artefact, Bull, Capgemini, Orange e Iliad, que incluye a su filial de centros de datos Scaleway, la empresa de capital de riesgo Ardian y la empresa eléctrica EDF. La diversidad de actores que integran este grupo es una evidencia más de lo que significará para cualquier industria y actividad económica contar con centros de procesamiento de datos confiables.

Imagen creada con ChatGPT
La propuesta que, en esta oportunidad, encabeza este consorcio se enmarca en la iniciativa lanzada hace un año por la Comisión Europa para contar con un fondo por 20.000 millones de euros para impulsar la inversión en infraestructura para inteligencia artificial (IA). El objetivo es intentar reducir la brecha que Europa experimenta en relación a Estados Unidos y China, tal como lo expresó la agencia Reuters.
Y el uso del verbo “intentar” resulta ser el más apropiado en este contexto, si se recuerda que el proyecto Stargate en Estados Unidos demandará inversiones por 500.000 millones de dólares. Si bien en el caso de Stargate el financiamiento proviene en un 100 por ciento de parte del sector privado, cuenta con un fuerte respaldo político de la administración de Donald Trump.
China, en tanto, encara un proyecto propio con características similares, más integrado al Estado y liderado por las empresas que tienen alineamiento con Beijing. La iniciativa más conocida es la de Wuhu, también conocida como Stargate chino, donde se está construyendo una enorme red de data centers de inteligencia artificial conectados entre sí. Huawei, China Mobile, China Telecom y China Unicom están a cargo de esta iniciativa que demandará una inversión en torno a los 37.000 millones de dólares.
Compromiso privado
Pese a estas diferencias de estrategia y, sobre todo, de inversión los ejecutivos europeos involucrados en este proyecto confían en aunar las voluntades tanto de actores del sector público como del privado. El director de inversiones en infraestructuras de Ardian, Benoît Guillochet, se mostró esperanzado en que la financiación para construir este data center provenga de una combinación de inversores privados, incluyendo Ardian, además de préstamos bancarios, así como fondos de la UE.
Illiad, el quinto mayor operador de telecomunicaciones, anticipó que está listo para desembolsar 4.000 millones de euros, básicamenta a través de Scaleway, su filial de centros de datos. Damien Lucas, director ejecutivo de Scaleway anticipó que el objetivo final es que el centro de datos tenga una capacidad de un gigavatio, lo que sería equivalente a duplicar la capacidad informática de Francia. La fase inicial del proyecto podría rondar en torno a los 100 megavatios.

Emmanuel Macron en la AI Action Summit
Aquí es donde entran en juego las empresas energéticas. EDF ya está involucrada en iniciativas de este tipo. El año pasado encaró una serie de licitaciones para conectar sus emplazamientos industriales de manera directa a la red eléctrica con el objetivo de que los centros de datos pudieran agilizar el acceso a la red.
Un año atrás, luego de que se diera cita en París la AI Summit, Cumbre de IA, en donde el presidente Emmanuel Macron anunció que Francia invertiría 109.000 millones de euros en el desarrollo de inteligencia artificial en ese país, mientras la Unión Europea aseguró que se moverían unos 200.000 millones de euros en la región con el mismo objetivo.
Cuatro meses después de ese encuentro global, en el que Estados Unidos se negó a firmar el documento final, Alemania y Suecia presentaron proyectos a la Comisión Europea. En el caso de Alemania, el proyecto liderado por Deutsche Telekom (DT) contempla la construcción de una de las cinco gigafábricas de inteligencia artificial que se promueven en ese país. Para avanzar, DT lidera un consorcio integrado por SAP, Siemens, IONOS y Schwarz Group.
Bajo el concepto de “cómputo soberano”, Suecia inició una política similar, de la mano de Ericsson, Astra Zeneca, SAAB, Seb y Wallenberg Investments, empresas que también darán vida a una fábrica de IA con los chips de Nvidia.
Reducir brecha y fomentar desarrollo
La estrategia de la UE, llamada Invest AI, sumó ahora a Francia a la construcción de data centers para inteligencia artificial, con una iniciativa que proviene enteramente del sector privado, y se diferencia del presentado un año atrás por el estado francés, tendiente a contar con una red de 35 data centers pequeños en su territorio. Esta inversión sería equivalente a la mitad del presupuesto contemplado por la UE, pero podría verse incrementado por desembolsos particulares de los integrantes del consorcio AION.

Emiratos Arabes Unidos – Pixabay -Burj al Arab
Reducir la brecha con Estados Unidos y con China se advierte complejo. Europa enfrenta también la competencia tecnológica de Medio Oriente. Esa región también anunció meses atrás su iniciativa de IA, con inversiones en torno a los 30.000 millones de dólares pero que podrían ser todavía más importantes. Especialmente, porque se trata de un proyecto con fuerte participación de las mismas empresas que lideran Stargate, como OpenAI, Oracle y Cisco, entre otros. De hecho, la presentación oficial fue protagonizada por los Emiratos Arabes Unidos y OpenAI.
Pese a las diferencias y a la competencia en la que se encuentra la UE, diseñar una estrategia propia no deja de ser interesante en términos de desarrollo de conocimiento soberano, aún cuando el mundo de hoy y el que se vislumbra hacia adelante siga dividido en dos.
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