El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones de Chile y el Gobierno Regional de Aysén adjudicaron a Mundo Telecomunicaciones un proyecto que contempla el despliegue de fibra óptica para 33 localidades rurales de seis comunas chilenas. La iniciativa recibirá un subsidio regional superior a los 7.683 millones de pesos (más de ocho millones de dólares) que permitirá conectar a 7.802 viviendas mediante infraestructura conectada a la red troncal de la Fibra Óptica Austral (FOA).
El proyecto comprende 665 kilómetros de trazado de fibra y 512 kilómetros de redes de acceso en Coyhaique, Aysén, Cisnes, Las Guaitecas, Chile Chico y Tortel. Las bases establecieron la cobertura obligatoria de 21 localidades, mientras que Mundo Telecomunicaciones incorporó otras 12 sin costo adicional para el Gobierno Regional, según el comunicado. La adjudicación abre ahora la etapa de ejecución, aunque las autoridades no precisaron el plazo para completar el tendido.
Además, las condiciones informadas contemplan planes residenciales de hasta 1 Gbps por 11.989 pesos mensuales (alrededor de 13 dólares); aunque esta red también deberá ofrecer capacidad mayorista abierta a otras operadoras, un componente relevante para separar la construcción de infraestructura del suministro minorista. Si, terceros operadores podrán utilizar el tendido para prestar servicios en las zonas cubiertas, en lugar de desplegar una red paralela.
La iniciativa cubrirá el tramo entre la infraestructura troncal de la FOA y los hogares, que constituye la última milla de la red. La existencia de un backbone regional no produce por sí sola conexiones fijas para los usuarios; requiere redes de acceso, instalaciones locales y acometidas capaces de llevar la capacidad disponible hasta cada vivienda. El subsidio se concentra en esa parte del despliegue, donde la dispersión de la población y la geografía elevan el costo por conexión.
Según los datos presentados por Subsecretaria de Telecomunicaciones local (Subtel), la conectividad fija llega al 39 por ciento en los sectores rurales de Aysén, mientras que Las Guaitecas y Tortel no cuentan actualmente con redes de fibra óptica para los hogares. El financiamiento público permite extender infraestructura a localidades que, de acuerdo con el Gobierno, han permanecido fuera de los despliegues comerciales por las dificultades económicas y geográficas asociadas a su cobertura.
Además, el proyecto se incorpora a la política chilena de redes troncales y de acceso financiadas o respaldadas con recursos públicos. La FOA funciona en este caso como soporte para extender la conectividad hacia localidades rurales, mientras que la última milla queda a cargo de la adjudicataria. Este esquema exige seguimiento sobre los plazos y las obligaciones de cobertura.
A modo de contexto hay que recordar que hace pocos meses la FOA falló, aunque la redundancia existente facilitó la continuidad de las operaciónes. Además, en agosto, la Subtel ejecutó garantías por incumplimientos en la Fibra Óptica Nacional, otro programa de infraestructura pública de telecomunicaciones del país.
Mientras se concreta el nuevo tendido, Mundo Telecomunicaciones instaló un enlace satelital de respaldo en la Escuela Rural Valle Simpson, con una capacidad informada de 220 Mbps. La empresa también entregó seis computadoras portátiles y ocho tabletas al establecimiento, que atiende a más de 100 estudiantes de educación básica. Esa instalación es una medida provisional y no equivale al despliegue de fibra adjudicado para las 33 localidades.
La relevancia sectorial del proyecto reside en la combinación de red troncal, acceso abierto y subsidio público para ampliar la cobertura fija en áreas rurales. Su impacto dependerá de que los kilómetros adjudicados se conviertan en conexiones disponibles para los hogares y de que la oferta mayorista facilite la entrada de prestadores sobre la infraestructura. Por ahora, el anuncio define el alcance, el financiamiento y la empresa responsable, pero el despliegue comercial todavía debe ejecutarse.