Open Cosmos anunció una ronda de financiación de 300 millones de dólares destinada a ampliar su capacidad de fabricación de satélites y acelerar sus servicios de observación terrestre, conectividad y procesamiento de datos desde el espacio. La expansión prevista abarcará sus operaciones en Reino Unido, España, Portugal y Grecia, donde la compañía afirma que emplea a cerca de 400 personas.
La ronda fue liderada por inversores europeos y contó, de acuerdo con el comunicado, con la participación de Lightrock, ETF Partners, Institut Català de Finances, Entrepreneurs First y dos fondos internacionales de pensiones. También intervinieron Convex Group, National Security Strategic Investment Fund, Phoenix Court y Claret Capital Partners. Open Cosmos presentó los recursos como financiación ya asegurada, aunque no precisó la estructura financiera de la operación.
Con esos fondos, la empresa prevé ampliar ConnectedCosmos, su plataforma de comunicaciones satelitales; OpenConstellation, una constelación compartida de observación terrestre; y DataCosmos, el software que procesa imágenes y datos de sensores. También incorporará personal de ingeniería, fabricación y desarrollo de software, según sus planes.
En el frente industrial, Open Cosmos sostiene que sus cuatro fábricas europeas pueden producir conjuntamente un satélite por día. La compañía también asegura que acumula cinco años consecutivos de crecimiento rentable y que firmó contratos por más de 370 millones de dólares durante los últimos tres años y medio. Al tratarse de cifras internas incluidas en el anuncio, su alcance depende de la información proporcionada por la propia empresa.
En cuanto a la infraestructura orbital, la financiación se suma al lanzamiento de los primeros satélites de OpenConstellation 1.0, informado por TeleSemana en julio. Open Cosmos pretende reducir con la siguiente generación de esa constelación el tiempo de entrega de información de observación terrestre desde un máximo de 48 horas hasta 30 minutos, una meta que la empresa vincula con el procesamiento de inteligencia artificial (IA) a bordo y las comunicaciones entre satélites.
En términos operativos, procesar datos en órbita permite filtrar imágenes y detectar eventos antes de enviar la información a tierra, mientras que los enlaces entre satélites pueden evitar que cada unidad dependa de pasar inmediatamente sobre una estación terrestre. Ambas funciones apuntan a reducir la latencia, pero el plazo de 30 minutos comunicado por Open Cosmos representa un objetivo del sistema y no una métrica de servicio comercial ya acreditada.
Además, ConnectedCosmos utilizará recursos de espectro en banda Ka asociados con Liechtenstein para comunicaciones de banda ancha. Open Cosmos afirma que lanzó sus primeros satélites para esta plataforma dos meses después de obtener acceso a esos registros de espectro. El servicio también contempla comunicaciones de Internet de las cosas (IoT) y conectividad 5G en lugares sin cobertura terrestre o durante interrupciones de las redes convencionales.
En ese contexto, la compañía plantea un modelo en el que un satélite detectaría, por ejemplo, un aumento anormal de temperatura en un bosque, aplicaría IA para identificar un posible incendio y transmitiría la alerta a equipos de emergencia. Otros satélites y sensores terrestres podrían aportar datos adicionales. Se trata de un caso de uso propuesto por Open Cosmos para explicar la integración de observación, procesamiento y conectividad, no de un despliegue específico anunciado para un cliente.
Finalmente, la ronda llega en un periodo de mayor inversión en infraestructura espacial. El comunicado calcula que el capital de riesgo destinado globalmente al sector alcanzó 11.300 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, frente a 10.100 millones en todo 2025. Para Open Cosmos, los nuevos recursos buscan llevar su actividad más allá de la fabricación y operación de satélites: la empresa pretende combinar constelaciones compartidas, comunicaciones y análisis de datos en una misma plataforma para gobiernos y compañías que no quieran construir una infraestructura orbital propia.