Angola Cables implementa tecnología óptica de Ciena en dos sistemas de cables submarinos con los que se conecta a Brasil con Estados Unidos, en el caso del llamado Monet; y con Angola, en el caso del South Atlantic Cable System (SACS), para aumentar la capacidad de la red hasta interfaces de 800 Gbs producto de la demanda que genera el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y los servicios en la nube. La noticia se enmarca en datos que relevó esta proveedora de tecnología sobre el incremento exponencial de los requerimientos de red hasta 2030 que, a su vez, generarán nuevas oportunidades de monetización para las operadoras telco tradicionales.
La “modernización de la red para los cables submarinos de SACS y Monet, permitirá que Angola Cables expanda la capacidad de sus cables. La tecnología que estamos desplegando es la de mayor capacidad de transmisión, de hasta 1,6 terabits por segundo, que le permitirá ofrecer servicios de hasta 800 gigas por canal; algo que no estaba disponible”, dijo Fernando Capella, director regional para CALA Sur de Ciena en diálogo con TeleSemana.com, a la vez que subrayó que la integración entre estos cableados con destino a África sumarán otras oportunidades de negocio. Por ejemplo, el conectar a Angola y a Estados Unidos con una latencia de ida y vuelta de 130 milisegundos.
En este diálogo realizado en exclusiva y en la previa de Futurecom, los anuncios del ejecutivo se combinaron con la certeza de que los operadores de telcomunicaciones están a las puertas de contar con nuevas oportunidades de monetización, producto de las diversas escalas de negocio que surgirán en torno al procesamiento de datos en la región.
Recalculando…
El objetivo de la actualización de la infraestructura submarina supone dotarla del robustecimiento que posibilite responder a la creciente demanda de ancho de banda generada por la IA, los entornos de hiperescala y los servicios en la nube. En este caso de Angola Cables se trata de la implementación de su Waveserver con WaveLogic 6 Extreme (WL6e), la plataforma óptica 6500 Packet-Optical y Navigator Network Control Suite, que le posibilitará comercializar desde enlaces únicos de 100 Gbps hasta pares completos de fibra, además de ofertas de espectro y redes de fibra óptica gestionadas (MOFN, por sus siglas en inglés).

Pixabay – Elchinator
El anuncio supone el robustecimiento de la infraestructura en un país en el hay, por ejemplo, tres cableados que lo unen con África, y que agrega redundancia. “Sabemos que entre el 95 por ciento y el 99 por ciento del tráfico de Internet circula sobre los cables submarinos y que estamos al inicio del desarrollo de infraestructura de IA en América Latina. La expectativa que tenemos es que la demanda por conectividad y por banda va a incrementar aún más lo que experimentamos hasta ahora” dijo Capella al explicar la “necesidad de evolucionar la tecnología de los cables para permitir atender más tráfico”, tanto para lo que va a venir de la mano de esos servicios de IA, como el garantizar su diversidad.
La necesidad de robustecer estos tendidos se condicen con los resultados obtenidos en un reciente relevamiento realizado en julio de 2026, donde 100 proveedores telcos de Brasil dieron cuenta de cómo impacta la IA en la demanda de conectividad y en la urgencia con que advierten que deben actualizar su infraestructura óptica que, a su vez, les abren “importantes oportunidades de ingresos”.
Capella precisó, por ejemplo, que el 93 por ciento de los operadores prevé tener nuevos ingresos mediante servicios de red de IA de alta capacidad en los próximos tres a cinco años; y que el 95 por ciento valora “clave” el modernizar las redes ópticas para asegurar rentabilidad y competitividad, incluida la necesidad de garantizar SLA de baja latencia en entornos perimetrales (edge computing).
A su vez, el 94 por ciento dijo que prevé tener oportunidades de conectividad por la expansión de grandes centros de datos distribuidos y el 92 por ciento que anticipa ingresos mediante redes MOFN para interconectar clústeres de IA. Inclusive, que el 93 por ciento de los operadores observa que hay un potencial comercial en la automatización y la IA física (robótica industrial, visión artificial), donde el 62 por ciento de ellos prevé que esta conectividad supere el 15 por ciento de sus ingresos corporativos en IA a cinco años. Una expectativa de monetización que también suma las que generer el traslado de datos, principalmente mediante la conectividad multicloud (54 por ciento) y los modelos de consumo bajo demanda (51 por ciento).
Pero no sólo en Brasil. Para Capella, la necesidad de redundancia es generalizada y fundada en múliples motivos. “Es una preocupación de todos los países el dar robustez a esa malla de cables, además de dar diversidad de puntos para esas conexiones por el escenario geopolítico y por todo lo que está pasando. Pero también es una manera de atraer las inversiones a la región”, sostuvo y cuantificó que esta parte del mundo es responsable de casi el 10 por ciento de toda la carga de trabajo de IA (sea de entrenamiento o de inferencia), aunque menos del uno por ciento es procesado en América Latina… y eso importa.
“Naturalmente, va a haber un movimiento para que, parte de ese procesamiento se haga localmente y para eso hay que crear las condiciones. Y eso pasa también por la conectividad, por dar más alternativas para esos proveedores de cloud, para que interconecten sus centros de datos”, sostuvo el ejecutivo de Ciena y trajo a la entrevista temas como geopolítica, soberanía de datos y capacidad de procesamiento local que, en el caso de Brasil, ya se planteó a nivel de gobierno mediante estrategias país, pero también de enclave hemisférico Sur-Sur.
“Estamos muy confiados que eso va a pasar, no sólo por la necesidad de mantener los datos dentro de los países, por la preocupación por la seguridad de esos datos y su procesamiento; sino también por las condiciones que trae a la región con respecto a la oferta, por ejemplo, de energía. Lo que vemos nosotros es que en mercados más avanzados, como el mercado (norte)americano, por ejemplo, el crecimiento de los data centers está también impulsando una discusión sobre la demanda de energía, para inferencia y también por un tema de latencia”, detalló y puntualizó que resulta crítico el acercar el procesamiento a los usuarios.
La cuestión de la energía y de los emplazamientos suponen discusiones del modelo en profundidad en muchas latitudes, algo que para Capella es característico de un ecosistema. “Veo que es un ecosistema y que hay que considerar la demanda también. Por ejemplo, aquí en el sur hay países como Brasil, Argentina, hay una demanda muy significativa de servicios de IA, de cloud o lo que sea”.
“También está la necesidad de despliegue o de construcción de desarrollo de esa infraestructura para atenderla, sumados a los temas de soberanía y económicos de los países, porque es una industria que ve la demanda por los servicios, que ve incrementos de ingresos muy fuertes y que es una oportunidad de desarrollo económico para los países que puedan atraer las inversiones para construir esa infraestructura de centro de datos”, agregó.
Inferencia y neoscalers
A la pregunta de TeleSemana.com sobre cómo esas inferencias y ese incremento en el tráfico va a impactar en las redes, el ejecutivo recurrió a análisis que indican que el tráfico de inferencia “debe de ultrapasar el tráfico del entrenamiento de la IA en un par de años. Nadie puede precisar ahí con seguridad en qué año va a pasar, pero va a pasar”, y contó que prevén que hacia 2030 la demanda del tráfico se reparta en tres grupos: un 30 por ciento dado por los servicios convencionales (móviles o de banda ancha fija), otro 30 por ciento dado por el entrenamiento de IA, mientras que un 40 por ciento estará condicionado por la inferencia.
“Y la inferencia, a diferencia de la demanda de entrenamiento, trae una oportunidad única para los proveedores de servicios, porque necesita estar más cerca del usuario, sea residencial o corporativo. Vemos que va a haber una explosión de tráfico en la red de acceso, en las redes metropolitanas, y que la entidad que va a ser responsable por proveer esa infraestructura para los usuarios va a ser el proveedor de servicios, van a ser los operadores tradicionales”, advirtió el ejecutivo de Ciena.
Subrayó, en este escenario, que esto involucra una “oportunidad muy interesante, donde el principal desafío de los operadores pasa por balancear la necesidad de inversión en la red con los ingresos. Y, en general, eso no pasa de manera lineal. En general, la banda crece alrededor del 20 por ciento al 25 por ciento al año, pero los ingresos no crecen al mismo ritmo”.

Rentabilidad telco – Unsplash: Jakub Zerdzicki
Que la demanda de invertir en la red para que pueda absorber todo ese tráfico se da de bruces con el retorno de la inversión que posibilitan los ingresos es una historia conocida para los operadores de la región y que, en el planteo de Capella cambiará la ecuación porque la IA y sus agentes generará, por ejemplo, la posibilidad de que los proveedores moneticen de una nueva forma, a través de la habilitación de nuevas escalas.
“Estamos muy acostumbrados a referirnos a los hyperscalers, a los grandes proveedores de cloud como Meta, AWS, Microsoft. Pero ya vemos la presencia de los neoscalers, es decir, compañías que están desarrollando infraestructura de GPUs para vender servicios o desarrollar aplicaciones para vender una aplicación a los usuarios. Y ellos no tienen la misma infraestructura que tienen los grandes proveedores y la demandarán, tanto para procesar los datos como para tener conectividad”, agregó el ejecutivo para quien esto supone una nueva oportunidad.
“Hace muchos años, el operador era el dueño del over the top (OTT), que era la voz y no había otros players. Pero eso cambió con los servicios de mensajería, con los servicios de video y todo más, y el operador pasó a ser un proveedor de la conectividad, sin dominio sobre el servicio. Desde aquel momento, los operadores buscan esa bala de plata para recuperar su posición en la cadena de valor en la relación con el usuario. Y pienso que, no solamente con respecto a la conectividad, sino por los sitios que antes se utilizaban para desplegar la infraestructura que ahora se podrían reconvertir en infraestructuras de edge data centers. Obviamente, con una capacidad menor, pero que serviría a los grandes proveedores de cloud y a esos neoscalers”.

Debe estar conectado para enviar un comentario.