El Gobierno de Venezuela informó que formalizó con SpaceX un acuerdo para autorizar la operación comercial de Starlink en todo el territorio nacional. La medida, aprobada por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), lleva el servicio desde los permisos temporales concedidos tras el terremoto del 24 de junio de 2026 hasta una prestación sometida al marco regulatorio venezolano.
En concreto, Conatel otorgó a SPACEX VZ, sociedad vinculada a Starlink, una habilitación general y siete concesiones para operar en banda Ku. La empresa tendrá domicilio legal en Venezuela y quedará bajo fiscalización del regulador, mientras que los usuarios podrán contratar el acceso a Internet satelital, pagar mediante la red bancaria local y recibir los equipos en sus domicilios.
Hasta ahora, las antenas podían obtenerse mediante distribuidores autorizados o importaciones particulares, pero la activación, la contratación y los pagos debían gestionarse desde el extranjero, según la información difundida sobre el acuerdo. La autorización transforma esa presencia indirecta en una operación formal dentro del mercado venezolano.
El antecedente inmediato se produjo después de los dos terremotos que dañaron infraestructura terrestre de telefonía e Internet en La Guaira. En ese contexto, Conatel concedió permisos temporales a Starlink para efectuar pruebas de conectividad. Según el regulador, los ensayos permitieron cursar mensajes de texto entre los tres operadores móviles del país mediante Direct to Device (D2D), tecnología que conecta dispositivos con satélites, y utilizar la banda Ku con límites flexibilizados de Densidad de Flujo de Potencia Equivalente.
Sin embargo, aquella autorización estaba circunscrita a pruebas durante una emergencia y no equivalía a un permiso comercial. La decisión actual habilita la prestación regular de Internet mediante terminales satelitales y establece las condiciones administrativas para contratarla dentro del país. Direct to Device, por su parte, corresponde a otra modalidad técnica, orientada a enlazar teléfonos con satélites sin depender de una antena convencional de Starlink; su expansión forma parte del despliegue para el cual la FCC estadounidense autorizó parcialmente a SpaceX a desplegar 15.000 satélites.
En el plano político, el acuerdo llega después de la intervención de Estados Unidos en Venezuela y con Delcy Rodríguez como presidenta encargada. También representa un cambio frente al enfrentamiento público que mantuvieron Nicolás Maduro y Elon Musk en julio de 2024, durante la controversia por los resultados de las elecciones presidenciales venezolanas. Ahora, una empresa estadounidense tendrá una sociedad domiciliada y fiscalizada dentro del país.
En el contexto regional, la incorporación formal de Venezuela reduce aún más el grupo de mercados latinoamericanos sin autorización para Starlink. Cuba permanece como el país de América Latina que todavía no ha habilitado oficialmente el servicio. Así, el caso venezolano muestra cómo una autorización excepcional concedida para recuperar comunicaciones durante una emergencia puede convertirse posteriormente en una operación comercial regulada.