El verde comienza a darle paso al azul. La marca Movistar comienza a despedirse de Colombia. Esta semana, las webs institucionales de Tigo y de Movistar aparecieron con la leyenda: “Movistar ahora en Tigo”, como parte del proceso de transición de cambio de marca tras el cierre de las adquisiciones concretadas en el último año y medio.
Con este proceso que, a nivel publicitario, tiene un foco muy fuerte en el cliente, se inicia la despedida de una marca que fue tan fuerte en Colombia como en el resto de América Latina donde Telefónica actuó. Millicom, que este año completó la adquisición de las participaciones que compartía en algunas compañías -tanto de Tigo como de Movistar- terminará invirtiendo más de 13 billones de pesos colombianos (más de 4.100 millones de dólares) entre las compras de efectuadas más las ampliaciones de infraestructura previstos.

Tigo Colombia
Millicom desembolsó en los últimos dos años 4,5 billones de pesos colombianos (más de 1.400 millones de dólares) para adquirir Movistar Colombia, la participación de EPM en Tigo Une, y la de la Nación en Movistar. A este monto se sumarán otros 8,5 billones (más de 2.600 millones de dólares) en redes e infraestructura, que se desembosarán en un plazo de cuatro años. Es decir, encarará inversiones por unos 669 millones de dólares durante cada año hasta 2030.
“Con mucho orgullo, hoy iniciamos la transición de nuestras operaciones a una sola marca. Para Tigo Colombia es un momento muy especial: esta nueva etapa representa una compañía con mayor escala, más capacidad de crecimiento y una infraestructura preparada para responder a las crecientes necesidades digitales de personas, empresas y territorios colombianos”, expresó la compañía en su perfil en Linkedin.
Inversiones a futuro
Las inversiones previstas contemplan conformar una red móvil con más de 11.500 sitios en 2028, entre los que se incluyen más de 4.000 sitios con tecnología 5G en 324 municipios. El objetivo es consolidar “una de las infraestructuras digitales más robustas del país”. También contempla la posibilidad de alcanzar a zonas rurales y conectar a más de 492.000 personas ubicadas en esas periferias.
A esto se suma continuar la expansión de las redes de fibra óptica, fortalecer la infraestructura de transmisión y la modernización de centros de datos, además de inversiones en digitalización y automatización de plataformas tecnológicas.

Unsplash
Si bien Tigo anuncia el cambio de marca, el proceso desafiante que encara a partir de ahora es el de la integración de las redes, los sistemas y las culturas de las empresas. Esto supone tomar decisiones sobre qué dejar en término de equipamiento, por ejemplo, y con qué seguir desplegando sin dejar de lado la innovación. Colombia necesita ampliar su cobertura tanto en redes de fibra óptica como de servicios 5G, lo que permitiría anticipar futuros despliegues que contemplen esta convergencia.
Competir con mejor músculo
Desde Millicom siempre se ocuparon de señalar que esta consolidación era necesaria para dar lugar a un operador más robusto. La empresa fusionada obtendrá un share de 40,7 por ciento. Esto supone salir a competir más agresivamente a Claro que, a pesar de las regulaciones y de la competencia entre cuatro operadores que se registró hasta hace poco tiempo, alcanza un 44,5 por ciento de participación de mercado. La endeblez que, al mismo tiempo, experimenta Wom en este país, hace pensar que a futuro podrían quedar solo dos operadores brindando servicios de conectividad convergentes.

“Colombia es un mercado estratégico para Millicom y una pieza fundamental de nuestra visión de largo plazo en América Latina”, dijo el consejero delegado del grupo, Marcelo Benítez, como muestra de los motivos que llevaron a la compañía a hacer una apuesta fuerte en Colombia. Una manera de dar cuenta de los esfuerzos que se encararán en ese país.

Debe estar conectado para enviar un comentario.