“El SMS hoy no es fuente de ingreso para los operadores, pero creo que va a resurgir”

El mercado de roaming en América Latina está enfrentando cada vez más presión, por factores como competencia y nuevos esquemas tarifarios. ¿Se ve una transformación allí?

Roaming significa estar en una red que no es la propia, no es la home network. Uno puede estar haciendo roaming incluso en el mismo país, es simplemente el hecho de transferir el dispositivo, o el usuario, a otra red, con lo que eventualmente hay más complejidad en manejar la experiencia. Diría que lo que está pasando en el mercado en general, aunque no tanto en Latinoamérica pero sí en el resto del mundo, es que las tarifas han bajado tanto que comercialmente ya se tiende a no diferenciar el negocio de roaming del doméstico.

El famoso Roam like Home en Estados Unidos consiste en planes que posibilitan que, estando fuera de la red local, uno pueda tener el mismo plan de datos, el mismo plan de voz y SMS que tiene en su país de origen. En Europa se está buscando la misma dinámica, la Comunidad Europea (CE) está buscando bajar a nivel comercial el costo de roaming. Lo que no va a cambiar nunca es el tema mayorista, es decir, la complejidad de conectar las redes, de facturarle al usuario cuando está fuera de la red propia, va a continuar dentro del espacio de roaming.

Por un lado está la dinámica del marketing, y por otro la configuración de cómo se presta el servicio, que va a continuar y que incluso va a ponerse un poco más complejo con la entrada de LTE. A nivel comercial vemos una reducción de las tarifas, una fuerte presión para bajar a nivel local, y a nivel de la ingeniería o infraestructura va a seguir siendo algo complejo con la participación de varias partes. Con LTE las velocidades son distintas, son usuarios con dispositivos móviles más complejos, que precisan sesiones de datos activas, con mucha más velocidad de descarga… se pone interesante.

Big Data: ¿hay alguna aplicación que permita dar un valor agregado en roaming o servicios similares?

Big Data se puede dividir en dos partes. Uno es la capacidad de analizar la información, que hoy se genera de muchas fuentes diversas. Hay información que sale de fuentes estructuradas, como bases de datos, sistemas CRM de los operadores, pero también hay información que viene de las redes sociales, que no está estructurada, pero que dice mucho sobre el perfil del usuario, qué está haciendo y cómo soportarlo de una manera mucho más comprensiva. Entonces está la parte de análisis, y la segunda parte importante es la ejecución, cómo hacemos para actuar sobre esa información.

Hay tres variables muy importantes: el volumen de información —cada vez más dispositivos conectados a la red—, la variedad de fuentes, y la velocidad. Antes se trabajaba la información en batch, y ahora hay que manejarlo casi en tiempo real. Ahí es donde toma importancia en el roaming; el operador debe interactuar con el roamer cuando aterriza en un país; antes de bajar el avión, el usuario enciende el celular y apaga la transmisión de datos. Con las herramientas adecuadas, el operador puede reaccionar a esto y ofrecer paquetes especiales al usuario, evitando que el usuario pague otras conexiones. Nosotros calculamos que en ese espacio de mercado, el cambio de SIM card y el Wi-Fi de hotel, en casi 17.000 millones de dólares que los operadores pierden al año en todo el mundo. Este es un caso, entre varios, de aplicación de Big Data en tiempo real.

En el área de mensajería también existen cada vez más amenazas, internas y externas. ¿Se puede diferenciar aún el operador en mensajería? ¿Ven nuevas posibilidades de negocio para otras aplicaciones que usen la infraestructura del SMS?

El tráfico de mensajería sigue creciendo, pero se hace muy difícil monetizarlo. Los usuarios hoy tienen muchas alternativas gratuitas de mensajería. La respuesta a esa dinámica fue hacer paquetes, donde hoy casi se regalan los SMS o los ofrecen con el tráfico de voz. Pero ese ingreso se está cayendo. La lógica es, lo que cae o se aplana, lo hago paquete. Y lo que crece, lo pongo en tarifado. Después, el SMS sigue siendo el de prioridad número uno para el usuario. Y todavía tiene una funcionalidad, porque es un canal muy directo y que llega siempre. Para atención al cliente, planes de marketing, todavía se va a seguir usando el mensaje de texto, desde el punto de vista corporativo. Desde el punto de vista del operador, ya no se cobra más, prácticamente. El SMS no es una fuente de ingreso para el operador. Creo que va a resurgir, se van a buscar formas de monetizarlo. Pero en este momento, así como está planteado —cobrar por cada mensaje que se envía— no va. No es un tema que pueda perdurar.

¿Cómo está ocurriendo la Transición de SS7 a Diameter?

Es un tema importante. El despliegue de LTE se puede ver como islas dentro de una nube de 3G. Son zonas aisladas. Entonces la transición entre el mundo LTE y el mundo 3G va a continuar. Y en la señalización, lo que hay que garantizar en este espacio es que se pueda hacer el fallback. Es importante que se hagan los trials para probar el roaming en LTE. Porque en algún momento, haciendo roaming, el usuario va a caer en 3G. Es más, la voz hoy se hace por 3G. La transición se está trabajando bien, pero hay que probarla, resolverla antes de pasar al servicio.

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Lucas Ledesma es un periodista que cubre el sector de telecomunicaciones y tecnologías de la información desde 2004. Ha trabajado y colaborado en diversos medios digitales e impresos relacionados con estos sectores. En abril de 2007, se unió a Tele-Medios como editor de TeleSemana.com. Su formación académica incluye la licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional de Quilmes (Buenos Aires, Argentina) y un posgrado en Gestión Estratégica de las Comunicaciones en la Universidad de Belgrano (Ciudad de Buenos Aires, Argentina).

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