Brasil debate la suerte de la banda de 6 GHz en la Cámara de Diputados

El futuro de la banda de 6GHz no está escrito en Brasil y el debate entre telcos, la industria inalámbrica y los ISPs continúa

Brasil tiene destinada la totalidad de la banda de 6GHz para el uso no licenciado y desde hace un tiempo, se plantea la idea de dividirla. Si, que las redes móviles y las inalámbricas compartan el recurso. Pero la discusión es larga y casi histórica; que hace dos años parecía haberse superado, pero cuyo fuego se reavivó. Por estas horas, la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación (CCTI) de la Cámara de Diputados del país ofreció una audiencia para recoger miradas y, como es de imaginarse, reunió argumentos divergentes.

Partir y licitar

La audiencia se realizó este miércoles y fue el propio Vinicius Caram, superintendente de Concesión y Recursos para la Prestación, de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), quien planteó la propuesta de asignar la parte inferior de la banda (5,925–6,425 GHz) para WiFi 6E/7 y la parte superior (6,425–7,125 GHz) para redes móviles (5G y 6G).  La idea alinearía a Brasil con la mayoría (estimada en un 80 por ciento) de países que adoptaron esta división, en marcos internacionales como la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones (CMR-23).

Fachada de las oficinas de Anatel en Brasilia. Imagen: Sinclair Maia/Anatel.

Sucede que la Agencia ya realizó tres consultas públicas sobre el tema desde 2019 y ya anunció que su Consejo de Administración determinó subastar la banda en 2026.

Caram destacó la importancia de seguir estándares internacionales para reducir costos con dispositivos e infraestructura, a la vez que garantizar la competitividad de los operadores brasileños. Inclusive, subrayó que hay 200 MHz o más que valoró “esenciales” para aplicaciones avanzadas, como holografía, inteligencia artificial y conectividad industrial (B2B), además de permitir la ampliación de cobertura en zonas remotas, dado que el 80 por ciento del territorio aún está desconectado.

También apostó a que esta medida no perjudicaría la evolución del WiFi, que seguirá operando en la banda de 2.4 GHz, 5 GHz y parte de la de 6 GHz, con canales de hasta 320 MHz.

Fragmenar, nada 

Otro actor presente en el encuentro titulado “La división de la frecuencia de 6 GHz entre WiFi y telefonía móvil”, fue la Asociación Brasilera de Proveedores de Internet y Telecomunicaciones (Abrint), representado por su vicepresidente Basilio Perez, y quien destacó el rol que ocupan los pequeños proveedores de servicios al representar el 64 por ciento del mercado local.

Imagen: Jordi Bernabeu Farrús/Flickr

Su exposición también ofreció una crítica a la Agencia por esta decisión de dividir la banda de 6 GHz, por no haberse fundado en un análisis adecuado del impacto regulatorio, como tampoco haber considerado los esfuerzos invertidos para garantizar la disponibilidad de equipos compatibles con WiFi 7 en el país.

“Los países más desarrollados, como Estados Unidos, Canadá y Corea del Sur, han liberado toda la banda de 1200 MHz para WiFi. Brasil debería seguir esta tendencia, considerando que Europa está reevaluando su propia división”, dijo Basilio y advirtió que la fragmentación de la banda perjudica el rendimiento de WiFi 7 al limitar la disponibilidad de canales WiFi a tan sólo 500 MHz, esencial para alcanzar la capacidad prometida por la nueva tecnología.

Pero no sólo eso. Basilio profundizó en datos. Dijo que el 88 por ciento del tráfico de datos en Brasil se realiza vía WiFi y eso lo vuelve “esencial” para la conexión de dispositivos en hogares, empresas, aviones y otros entornos cerrados.

Inclusive, Abrint citó datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) en los que se proyecta que el tráfico en redes fijas se sextuplicará hacia 2030, y que esa tasa de crecimiento que supera la de las redes móviles.

Además, presentó el estudio de Dynamic Spectrum Alliance (DSA) en el que se advierte que asignar toda la banda de 6 GHz a WiFi podría generar un impacto económico de hasta 689.000 millones de dólares al país entre 2024 y 2034, lo que sumaría 482.770 millones de dólares al Producto Bruto Interno (PBI).

Sin embargo, el impacto positivo decrecería si se dividera la banda que, en el escenario propuesto por la Anatel (de 500 MHz para WiFi y 700 MHz para móviles), resultaría en un impacto menor a los 447.150 millones de dólares.

La propuesta de Abrint, que fue presentada también a la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL/OEA) y que está disponible aquí, prevé liberar la banda de 5925-6425 MHz para uso en exteriores; la asignación de la totalidad de la banda de 1200 MHz para uso inalámbrico en interiores; la liberación progresiva de la banda de 6425-7125 MHz para uso local por parte de pequeños proveedores en municipios sin red móvil; y la revisión periódica de la política de uso de la banda cada dos años.

Imagen creada con IA

En la cobertura realizada por medios locales, como TeleSíntese, se precisa que, además de Abrint, la Asociación Brasileña de Proveedores de Servicios de Telecomunicaciones Competitivos (TelComp) y Asociación Brasileña de Empresas de Telecomunicaciones por Satélite (Abrasat) también se manifestaron en contra de la división de la banda y “sorprendidos” por la decisión de la Agencia.

En ese sentido, el medio citó a Amanda Ferreira, gerente legal y regulatoria de TelComp decir que “esta división definida por Anatel favorece la concentración del espectro”; y a Mauro Wajnberg, presidente de Abrasat explicar que su oposición radica en que “la cobertura satelital podría verse afectada. Esta propuesta de división necesita más análisis. Los estudios demuestran el riesgo de interferencia, por lo que se necesitan condiciones técnicas de uso y mitigación de riesgos”.

Con todo, se trata de un profundo debate sobre cómo asignarla y aprovecharla de mejor manera en todas latitudes, sean latinoamericanas como europeas, y que hay organismos como la Citel que ya plantearon la posibilidad de convivencia.

Nota al pie: Cuenta la prensa local que en la agenda del día de la CCTI también estaba previsto opinar sobre el proyecto legislativo que prohíbe a los operadores cobrarle a las big techs por el tráfico de datos, pero la sesión fue levantada.

Tu opinión es importante ¿Qué te ha parecido este contenido?

1 0
Noelia Tellez Tejada se desempeña como Editora Adjunta en TeleSemana.com. Periodista y analista, acredita más de 20 años de labor ininterrumpida en medios gráficos, digitales y radiales. Está especializada en tecnología, negocios y telecomunicaciones. Su correo es [email protected]