STL Partners recorta su previsión de ingresos por APIs a US$31.000 millones para 2030

El nuevo informe refleja retrasos en los lanzamientos, pero mantiene alta la expectativa de crecimiento impulsado por identidad, localización y calidad de red.

Las expectativas sobre el mercado de APIs para redes de telecomunicaciones continúan ajustándose. En su nuevo pronóstico, STL Partners estima que los ingresos globales generados por operadores móviles a través de APIs alcanzarán 31.000 millones de dólares para 2030, una cifra considerable pero inferior a los 34.000 millones previstos hace solo un año. La rebaja, del ocho por ciento, obedece a su lento ritmo de despliegue comercial, aunque el informe enfatiza que el potencial de largo plazo permanece intacto.

La firma británica identifica como principal motor de crecimiento a las APIs de identidad, cuyo papel dentro del mercado antifraude sigue ampliándose. Según STL, estos servicios generarán cerca de 12.000 millones de dólares en 2030, impulsados por casos de uso en validación de edad, verificación de titularidad y cumplimiento normativo.

También destacan las APIs de ubicación, con ingresos proyectados de 7.000 millones de dólares, gracias a su utilidad en contextos de seguridad y trazabilidad. Nuevas familias como network performance y device information —claves para aplicaciones en IoT, vehículos autónomos y distribución de contenidos— completan el mapa de ingresos estimado.

El informe de STL reconoce que los operadores no capturarán todo este valor de forma directa ya que hasta el 28 por ciento será absorbido por agregadores, jugadores necesarios para ofrecer cobertura multinacional y facilitar la integración con clientes empresariales. En paralelo, recomienda a las telcos considerar ciertas APIs como propiedad intelectual estratégica, sobre todo aquellas que exponen capacidades complejas de red como Quality on Demand (QoD), las cuales podrían permitir canales de monetización directa sin intermediarios.

Este pronóstico llega solo semanas después de que Juniper Research publicara su propia estimación de 8.000 millones de dólares de ingresos globales por APIs en 2030, una cifra sensiblemente menor, pero basada en una lectura más conservadora del mercado. Juniper centra su análisis en los casos de uso inmediatos y medibles, en particular las APIs Know Your Customer (KYC). Su visión se construye sobre la premisa de que el crecimiento será progresivo y basado en ingresos directos, mientras que firmas como McKinsey, Arthur D. Little e incluso STL Partners han incluido en sus modelos componentes de valor más difícil de cuantificar, como beneficios indirectos y efecto arrastre sobre verticales adyacentes.

En este contexto, lo relevante no es solo la divergencia entre las cifras —que va de 8.000 millones de dólares a 31.000 millones para el mismo año—, sino el reconocimiento implícito de que las expectativas se están recalibrando en toda la industria. McKinsey, en 2024, hablaba de hasta 30.000 millones de dólares en ingresos directos y 300.000 millones en valor económico derivado. Arthur D. Little proyectaba 13.500 millones para 2030. IDC, con un enfoque más limitado, colocaba el mercado en 6.700 millones de dólares para 2028.

Este proceso de ajuste no implica que la oportunidad haya desaparecido. Lo que está ocurriendo es una depuración metodológica: las proyecciones empiezan a reflejar lo que ya está funcionando, no solo lo que podría funcionar. La API de verificación de número adoptada por TikTok en Brasil, citada por STL como ejemplo de uso exitoso, es uno de esos pocos casos donde narrativa y ejecución se alinean. Es también el tipo de caso que justifica la existencia de iniciativas como Open Gateway, CAMARA o Aduna, la nueva empresa conjunta entre Ericsson y una docena de operadores, creada para facilitar la comercialización conjunta de estas capacidades.

El mercado parece haber aprendido la lección que Juniper subrayó con claridad es que el valor no está en inflar el globo con promesas, sino en demostrar que las APIs pueden resolver problemas reales, en sectores con urgencias regulatorias, demanda estructural y disposición a pagar por confiabilidad. En ese sentido, las APIs de identidad, localización y calidad de red no son solo funciones técnicas, son productos con implicaciones económicas, reputacionales y legales.

Lo que STL propone —y Juniper confirma desde otro ángulo— es que el crecimiento vendrá si la industria deja de hablar de APIs como tendencia y empieza a tratarlas como un pilar operativo del negocio telco. A medida que las plataformas de integración maduren, los modelos de gobernanza se estabilicen y los clientes empresariales comiencen a consumir estas funciones como servicios, la discusión se moverá del terreno especulativo al contractual. Es entonces cuando las cifras dejarán de ser proyecciones y se convertirán en ingresos ¿qué cuántos? Buena pregunta.

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Cuenta con más de 22 años de experiencia cubriendo el sector de las telecomunicaciones para América Latina. El Sr. Junquera ha viajado constantemente alrededor del mundo cubriendo los eventos de mayor relevancia para la industria en América, Europa y Asia. Su experiencia académica incluye un BA en periodismo escrito por la Universidad de Suffolk en Boston, MA, y un Master en Economía Internacional en la misma institución.