Hay novedades en torno a la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Sociedad Anónima (Arsat SA), luego que el Ministerio de Economía publicara la resolución N° 1285/2025 en la que figura la aprobación de un “plan de acción” y el presupuesto para el ejercicio 2025. Allí se reconoce que la empresa es superavitaria y se perfilan los pasos a seguir; una información relevante y estratégica que empieza a despejar la incertidumbre reinante a su alrededor.
Nacida en 2006 para defender la soberanía del país en el espacio, que estaba en riesgo de perderse, Arsat articuló desarrollos espaciales, terrestres y submarinos para permitir llegar con conectividad a cada punto de la Argentina (y de la región). Sin embargo, los cambios de rumbo político y de visión de desarrollo país, imprimieron sospechas sobre su futuro. Y allí comenzó a hablarse de su posible cambio de modelo de negocio y hasta de privatización… por deficitaria.
Una breve descripción de Arsat involucra decir que es una empresa pública argentina, que funciona en el ámbito de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Jefatura de Gabinete de Ministros, y que posee dos satélites geoestacionarios en órbita, al ARSAT-1 y el ARSAT-2, y desde hace años se asegura que se construye un tercer satélite, el ARSAT-SG1 para mejorar su capacidad operativa. En la tierra, cuenta con más 31.000 kilómetros de tendidos físicos en la Red Federal de Fibra Óptica (Refefo), un data center (CDN) que posee certificaciones de organismos internacionales (Tier3, entre otras), con capacidad para más de 600 racks y una sala de máxima seguridad, en 4.200 metros cuadrados. Además, destacan su apuesta por la Televisión Digital Terrestre (TDA) y su participación en tendidos de cables submarinos.
A los números
La resolución -disponible aquí- detalla que Arsat posee ingresos por 157.835.667.445 pesos argentinos (más de 115 millones de dólares) y otros 128.197.865.679 de pesos argentinos (más de 94 millones de dólares) de gastos operativos; además de una ganancia operativa de 29.637.801.766 pesos argentinos (más de 21,7 millones de dólares dólares). Sus ingresos corrientes, por 167.243.533.420 pesos (más de 122 millones de dólares), y sus gastos corrientes, por 128.197.865.679 pesos (más de 94 millones de dólares), desprenden ahorros por 39.045.667.741 pesos (más de 28 millones de dólares), tal como figura el Anexo II (aquí).
Además, precisa que la empresa tiene recursos de capital por 33.457.760.833 pesos (más de 24,5 millones de dólares), gastos de capital por 68.128.692.155 pesos (más de 49,9 millones de dólares) y, quizá lo más interesante de este balance es que se reconoce la situación superavitaria de la compañía: “Estimase el Resultado Financiero (Superávit) para el ejercicio 2025, en la suma de cuatro mil trescientos setenta y cuatro millones setecientos treinta y seis mil cuatrocientos diecinueve pesos $ 4.374.736.419 (más de 3,2 millones de dólares)”.
Hay plan
El Anexo I (aquí) exhibe el plan de acción previsto para la satelital argentina que, a lo largo de sus cuatro páginas, recuerda que la Estación Terrena ubicada en Benavídez (localidad del área metropolitana de la provincia de Buenos Aires, a 18 kilómetros de la Ciudad Autónoma), es el destino desde el que se ofrecen servicios de telemetría, telecomando y monitoreo de las facilidades satelitales; ofrecido servicios de telecomunicaciones terrestres a clientes privados y de gobierno a través de la Refefo y el CDN.
Allí, se valora que la Refefo “detenta un rol estratégico en el despliegue de infraestructura de conectividad troncal mayorista de Internet y servicios de telecomunicaciones conexos”; y es interesante, habida cuenta de los debates cruzados un año atrás, cuando parecía haber más preguntas que certezas sobre su rol defendido, inclusive y sobre todo, por los ISPs. Y también la dimensiona: dice que tiene 31.386 kilómetros operativos sobre un total de 36.616 kilómetros de infraestructura desplegada, que el 85,7 por ciento está iluminada y que la integran 1.209 nodos en servicio en 1.174 localidades del país (cerca de la mitad del total). Pero también plantea su ampliación.
“Como parte de los nuevos lineamientos estratégicos fijados, se proyecta su ampliación en el marco del Programa para el Desarrollo de la Refefo 3.1 a los fines de: comercializar servicios de conectividad mayorista en localidades y puntos estratégicos (puestos de frontera, puntos estratégicos de seguridad nacional y acometidas a entramados productivos de Argentina), así como la securización física de las redes existentes a través del cierre de anillos ópticos y la actualización tecnológica del equipamiento electrónico de iluminación de la red”, detalla.
Adelanta que aumentará la prestación de servicios Nube Pública Nacional en el CDN a clientes públicos y privados, y refrenda la construcción del ARSAT-SG1 para conservar la posición orbital y completar la conectividad terrestre en zonas remotas del país como también de los limítrofes.
En este punto, hay que recordar que la posición orbital está garantizada, porque el gap-filler ya se alquiló y hay tres años para culminar con esa construcción. En este punto, TeleSemana.com pudo saber que se estaría regularizando la situación e, inclusive, que salieron pagos para el exterior del SG-1, que tanto preocupaba a los trabajadores.
Otra buena noticia es que el plan adelanta que Arsat continuará la prestación de conectividad escolar en todas las instituciones públicas del país, tarea que desarrolla de forma coordinada con la Secretaría de Educación, del Ministerio de Capital Humano, y previstos en los planes Belgrano y Juana Manso.

Argentina – Unsplash
Inclusive, plantea que se prevé coordinar la conectividad al 90 por ciento de todas las escuelas del país, en el marco del plan Conectar Igualdad. Precisa que ya conecta a 1.845 instituciones educativas públicas, a través de satélites de terceros y del ARSAT 1 y que progresivamente se están migrando al nuevo satélite a 4.000 nuevas escuelas, mientras el resto serán conectadas de forma terrestre mediante la Refefo, tal como sucede con 14.500 escuelas.
La continuidad y mantenimiento de la plataforma de Televisión Digital Abierta (TDA), que posee 101 estaciones de transmisión distribuidas a lo largo del territorio local y con la que se certificó la cobertura del 86 por ciento de la población y que recurre a las señales satelitales para alcanzarla, también es parte del plan a futuro.
¿Y la cuestión de mercado?
“Los servicios satelitales y conexos a prestar a los clientes son provistos en la actualidad sobre la capacidad satelital propia y en menor medida de terceros, con un ancho de banda cercano a los dos mil novecientos Megahertz (2.900 Mhz), utilizando fundamentalmente los dos satélites propios ARSAT 1 y ARSAT 2 en “banda C” y “banda Ku”, que dan soporte a los nuevos proyectos vinculados a diversas áreas de Gobierno Nacional (educación, salud, defensa), así como a clientes privados dando servicios de datos y televisión con cobertura sobre todo el continente americano”, dice el plan que también se refiere a la venta de servicios satelitales.
Agrega que la apuesta pasa por “mantener el market share en la República Argentina, y continuar desarrollando la cobertura hemisférica en toda América con el segundo satélite de la flota”, que “prevé un contexto de mayor apertura del mercado satelital a la competencia incorporando capacidad satelital en banda Ka a fin de ir preparando el mercado para la llegada del satélite ARSAT-SG1”, mientras espera “un ambiente de mayor competencia y precios a la baja” como consecuencia de las prestaciones de órbita baja (LEO, por sus siglas en inglés).
“El contexto actual plantea nuevas necesidades en materia de reducción de la brecha digital, y en este sentido se plantea la incorporación de servicios para brindar Internet de banda ancha tanto terrestre como satelital. En ese sentido ARSAT SA es el brazo ejecutor de los distintos programas de conectividad elaborados por la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Jefatura de Gabinete de Ministros y el Ente Nacional de Comunicaciones”, dice la resolución que destaca, a su vez, los convenios celebrados para dar vida a políticas públicas de salud y educación, sobre todo antes y durante la pandemia.
Lo que sigue
El camino oficial de Arsat para 2025 prevé continuar con una segunda etapa de actualización tecnológica, a los fines de ampliar la capacidad del core de la red hasta 800 Gbps; aumentar el peering a Redes de Proveedores de Contenido hasta 1,2 TBbps, y disminuir la latencia para mejorar la experiencia del usuario en diseño tolerante a fallas. A esto se lo fundamenta en las tendencias de crecimiento de tráfico de Internet, estimado en 120 por ciento para el período 2025-2027, pero también en el potenciál de uso de tecnologías como Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés), computación en nube, inteligencia artificial (IA), big data; robótica, realidad virtual aumentada, streaming, telemedicina, teletrabajo, educación en línea, Industria 4.0, redes móviles 5G, y otras.
Así, este plan echa mano a los programas financiados por organismos internacionales de crédito con el objetivo de impulsar el acceso a Internet y la digitalización de Argentina a través de mejorar la infraestructura de conectividad digital de la Refefo, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (Fonplata), banco de desarrollo para países miembros de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay usado para financiar el desarrollo de la Refefo 3.1, su securización física y la actualización tecnológica del equipamiento electrónico de iluminación de red.
En lo que al CDN respecta, el plan destacó las labores realizadas en la nube pública para mejorar la experiencia de usuario y despliegue de nuevos servicios, la incorporación de ciberseguridad y que se operativizó la función de auto escalamiento, de software define storage y de Container as a Service (CaaS).

Imagen: Secom
Además, asegura que se incorporarán nuevos equipos de firewall, servidores, redes, almacenamiento, respaldo y mitigación de ataques de denegación de servicios (DDoS) y que están preparando las instalaciones para incorporar nuevos servicios de cómputo de alto rendimiento (HPC) cuyo equipamiento se encuentra en proceso de adquisición. El financiamiento provendrá del préstamo del Banco Mundial y permitirá adquirir la capacidad necesaria para poder dar servicios en todas las salas de la CDN en Benavídez, adecuando la sala 4 para servicios de alta performance de datos a adquirir.
“En el marco del crédito mencionado, se ha delineado una estrategia de inversiones para poder fortalecer las bases de la infraestructura de datos, aumentar la resiliencia digital, fomentar la adopción digital en Argentina; y responder de manera efectiva en caso de una crisis o emergencia elegible. Este proyecto contempla entre otras cosas la creación de nuevos centros de datos modulares con capacidades de Alta Performance de Datos y la inclusión de dicha capacidad también en la CDN de Benavídez.
Otro dato interesante es el que adelanta que no se prevé la toma de deuda con organismos privados y que se estima la ampliación del capital accionario con salida a bolsas y mercado en este 2025. También, que habrá despidos.
Puertas adentro de la empresa, los trabajadores se reparten entre la alegría de escuchar de parte del gobierno algo que ellos ya sabían, que Arsat da ganancia. Pero también advierten que este anuncio sólo viene a robustecer la idea de la venta.
Nota al pie
No todo es alegría en los pasillos de Arsat, a la situación salarial interna, se suma la preocupación que generó que el Centro de Ensayos de Alta Tecnología S.A. (CEATSA), sociedad creada entre la empresa rionegrina de alta tecnología Invap y Arsat para realizar ensayos satelitales “ingresara en una fase de liquidación, razón por la cual ha dejado de prestar servicios”, tal como se lee en su sitio web.
CEATSA fue creada en septiembre de 2010 para permitir que el país pudiera cubrir todo el ciclo de vida del satélite, desde el diseño y operación, hasta sus pruebas y ensayos que, hasta ese momento, se hacían en Brasil.

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