La decisión del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) de disponibilizar espectro para redes privadas fue cuestionada por otro organismo regional. Luego que la GSMA pusiera reparos sobre la resolución 1111/2025 del regulador, ahora fue LAC ISP la que expresó su preocupación por haber excluido a los proveedores de Internet (ISPs) de utilizar las frecuencias designadas para brindar el servicio y de dejarlos de lado, una vez más, de la posibilidad de asumir otro tipo de riesgo y participar de este negocio corporativo.
Fue el propio Basilio Pérez, presidente de Federación de Asociaciones y Cámaras de Proveedores de Internet de América latina y el Caribe (LAC-ISP), quien envió una carta al titular del Enacom, Juan Martín Ozores, para expresar esta preocupación que atribuye las bandas de 2300 y 2400 MHz para los llamados Sistemas Inalámbricos Privados de Banda Ancha (SPIBA).

La entidad señaló que la disposición perjudica a los ISPs y a los restantes licenciatarios de servicios TIC que actúan en la Argentina, justamente, por quedar excluidos de brindar un servicio complementario a los que ya ofrecen.
¿Por qué la exclusión?
Se puso énfasis en la falta de fundamento para excluir a los ISPs y otros operadores de brindar este servicio, y dejarlo como una oportunidad a desarrollar por grandes empresas que se apoyan en la conectividad para sus operaciones pero que no forman parte de su negocio principal. En la Argentina, varias compañías cuentan con licencia TIC para desplegar redes que atiendan requerimientos propios. Ahora, tal como se señala en la resolución aprobada, la posibilidad de desplegar redes privadas será exclusivo de estas compañías que nada tienen que ver la industria de las telecomunicaciones.
Brasil es uno de los países de la región que cuenta con una normativa bastante avanzada y habilitadora en lo referido a redes privadas. Allí, la Anatel permite su despliegue tanto a las operadoras de telecomunicaciones como a empresas ajenas a ese sector, bajo un marco regulatorio que facilita el acceso a espectro específico para redes privadas 5G enfocadas en sectores productivos. Es decir, no deja afuera a los principales protagonistas de la industria.

Imagen de Jack Hunter en Unsplash
Uno de los casos más conocidos en este país es la promoción de redes privadas 5G, especialmente orientadas a sectores productivos y áreas específicas como Zonas Francas de Exportación. La regulación permite experiencias piloto además de facilitar el acceso al espectro para que operadoras, startups, la industria y también empresas que no son operadores tradicionales puedan desarrollar redes privadas. Además, existen asignaciones específicas de espectro para empresas del sector público (energía, agua y gas) bajo el Servicio Limitado Privado (SLP). OTra muestra de que se trata de una normativa que amplifica las posibilidades en vez de restringirlas.
LAC-ISP expresa que, tal como se lee en la mencionada resolución, las redes que se desplegarán en las frecuencias de 2.3 y 2.4 GHz habilitarán “ … las comunicaciones de tipo máquina, protección pública de banda ancha y mitigación de desastres, sistemas de transporte inteligente, comunicaciones vehiculares, soporte a la conducción de vehículos y conducción autónoma, redes inteligentes de energía, gestión de aguas, automatización industrial, minería, puertos, vigilancia, petróleo y gas, electricidad, cuidado de la salud, agricultura y otros.” Pero ningún ISP podrá desplegar ninguna red de este tipo. Justamente, las redes privadas se proponen como una alternativa para que la industria de las telecomunicaciones desarrolle nuevos negocios.
Falta de consulta pública
“No logra comprenderse por qué el Enacom ha decidido excluir a los prestadores de servicios de TIC, especialmente si se tiene en cuenta que no existen en la actualidad en Argentina, alternativas regulatorias por las cuales un licenciatario de servicios de TIC, que no sea Telefónica Móviles S.A., AMX Argentina S.A., o Telecom Personal S.A., pueda brindar servicios de conectividad móvil a sus usuarios mediante asignaciones de frecuencias del espectro radioeléctrico”, subraya la misiva.
Recuerda, en este escenario, que las 1.500 pymes de telecomunicaciones de la Argentina han sido consecutivamente marginadas en las últimas décadas de las posibilidades que les habilita la tecnología por regulaciones restrictivas que, inclusive, les han impedido competir en condiciones simétricas con las grandes operadoras.

Imagen: Geralt/Pixabay
Tras mencionar recomendaciones de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT) para favorecer la siguiente oleada de radiocomunicaciones innovadoras, y lamentar la falta de consulta sobre el tema “a todas las partes interesadas” mediante una consulta pública, admite que seguramente habrán “razones” para que el Enacom haya tomado tal decisión, pero aseguraron que “la decisión no ha sido la mejor”.
Por esta razón, solicitaron la suspensión de la medida hasta tanto se realicen las modificaciones que, a criterio de LAC ISP, deben considerar los intereses de toda la industria. Y pidieron, además, reunirse con el interventor Ozores para que las modificaciones que, esperan se produzca, “permitan la libre participación de todos los prestadores de servicios de TIC y la libre elección de los usuarios”.
Debe estar conectado para enviar un comentario.