Hace casi una semana, el Ente Nacional de Comunicaciones de Argentina (Enacom) anunció que disponibiliza espectro radioeléctrico para el uso de redes privadas de los sectores verticales del país, con el objetivo de potenciar el uso de tecnologías avanzadas aunque el escenario industrial no marche promisoriamente. Por estas horas, fue la GSMA quien se expresó sobre el anuncio y lo hizo de forma crítica. “La GSMA comparte la meta de impulsar la transformación digital de los sectores productivos. Sin embargo, la evidencia internacional demuestra que las reservas de espectro no aceleran la digitalización industrial y, además, pueden tener un impacto negativo en la velocidad de las redes existentes a futuro”, disparó el organismo. Lo cierto es que en la práctica, la región avanza en ese sentido, con diferentes estrategias.
La crítica de la GSMA
La mirada de la GSMA sobre el otorgamiento de recursos para redes privadas data de un año. En aquella oportunidad, el organismo había publicado una investigación en la que –disponible aquí– argumenta su crítica. En ese reporte, la entidad señalaba la necesidad de considerar “cuidadosamente” cuáles serían las opciones para poner espectro a disposición de la industria y la justificaba al enumerar “los beneficios inciertos y el costo de las reservas”.
“A diferencia de las asignaciones basadas en subastas para redes públicas, las reservas no están sujetas a una prueba de eficiencia económica del espectro. El espectro en bandas reservadas se asigna con frecuencia de forma no competitiva a determinados tipos de actores, a menudo excluyendo a los operadores de redes públicas”, dice en el reporte en el que también se propone lo esperable de una asociación que brega por los intereses de los operadores. En este punto, no hay que olvidar que en el marco del MWC2025 se cuantificó la promesa que esta actividad significa para el sector telco, dado que se prevé que las redes privadas 5G elevarán su tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR, por sus siglas en inglés) hasta el 44,7 por ciento entre 2024 y 2030.
“Marcos alternativos, como el uso de estipulaciones para proporcionar redes privadas en condiciones de licencia de operador, preservan el incentivo de mercado para destinar el espectro al uso que genere el mayor valor económico. Los operadores de red que compiten por el acceso al espectro en igualdad de condiciones tienen el incentivo de destinarlo al uso que genere el mayor valor económico, ya sea arrendando espectro a empresas, ofreciendo servicios de red privada o utilizando el espectro para mejorar los servicios y las funciones de la red pública (segmentación de red)”, decía el informe de 2024.
Es por ello que, en la misiva publicada esta semana, la GSMA asegura que la experiencia global señala que “existen otras maneras más eficientes de atender la demanda de conectividad de las industrias” y que “los operadores móviles pueden ofrecer estos servicios de varios modos, desde la adaptación de sus propias redes a través de network slicing, hasta el subarrendamiento de espectro”.
En su argumento, dice que “comprobó que, en los países que avanzaron con este enfoque, la entrega de espectro para verticales no impactó en el número de lanzamientos de redes privadas ni en la cantidad de conexiones IoT (N.de R.: sigla en inglés de Internet de las cosas)”. Inclusive, agrega que “disponer de un adicional de 100 MHz de espectro para servicios móviles se asoció con velocidades de descarga más altas, hasta cerca de un 25 por ciento. Esto denota el alto costo de oportunidad de la reserva de espectro, tanto para consumidores como para todas las empresas que dependen de las redes públicas. Asimismo, asignar espectro para verticales sin costo o a valores reducidos puede generar distorsiones de mercado e ineficiencias económicas”.
También plantea la necesidad de crear instancias de intercambio, como consultas públicas y el diálogo con las partes interesadas, a las que plantea como “la mejor herramienta disponible para construir decisiones de política pública que maximicen el bienestar social”.
Algunas experiencias regionales
En la región hay experiencias de países que avanzaron en el otorgamiento de espectro exclusivo para redes privadas, muchas de ellas 5G; y otros que tienen previsto hacerlo.
Costa Rica, por ejemplo, que acaba de concretar su subasta de espectro 5G para operadores de telecomunicaciones de diverso porte y en la que había puesto a disposición del mercado casi 4.000 MHz, define los detalles de una nueva contienda, a través de mecanismos de consulta pública para dedicar recursos a las redes privadas. Este nuevo llamado estaría alimentado por recursos remanentes de la ya mencionada contienda y de otra, para servicios audiovisuales; y se anunciaría entre diciembre de 2025 y enero de 2026.
Otro caso es el de Brasil, donde se promueve este uso en zonas francas, en el marco de una fuerte apuesta por la neoindustrialización. Aqui, los casos más encumbrados de redes privadas 5G son los de Petrobrás pero también de las siderúrgicas con la ayuda de Claro y Embratel. En esto -y otras áreas también- el país está al frente de la adopción en términos regionales.


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