Se trata de un momento dos veces histórico. Por un lado porque el ya extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones de México (IFT) entregó 100 MHz de espectro radioeléctrico, ubicado en la banda de 3.5 GHz para usos de redes privadas 5G, a la empresa TXM Global Services. Este otorgamiento de permiso para el uso del recurso natural ofrece un horizonte de explotación hasta el 13 de agosto de 2027 y es el primero en su tipo. También, porque podría haber sido la última autorización dada por el organismo.
Un último adiós al IFT
A ocho meses que el gobierno mexicano reglamentara el funcionamiento de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) y, con ello, alcanzara buena parte de las acciones desarrolladas por el IFT, la cuenta regresiva está activada. Por ello, este otorgamiento de espectro para redes privadas podría haber sido el último pero también el primer paso en un camino hacia la implementación total de la nueva apuesta de país.
México basa una parte de su desarrollo en el nearshoring, estrategia destinada a reubicar operaciones y cadenas de suministro en países cercanos geográficamente al de origen, con el objetivo de reducir costos y mitigar riesgos (en relación a locaciones donde la cultura o los usos horarios distan entre sí), y para lo que abreva en esfuerzos de infraestructura, por ejemplo. En ese sentido, el desembarco de data centers hacen sentido.
En ese camino, no es novedad que México apueste a las redes privadas, entre las que ya se enlistan varias LTE, como las instaladas en las eléctricas Pemex y CFE, en la Industrial Minera y Peñoles, en las mineras de Grupo México y Grupo Bal; y la que Nokia montó en Puerto Progreso, Yucatán, hace tres años. La novedad es que se acaba de habilitar una red privada 5G. Sí, a TXM Global Services.
Esto se inscribe, a su vez, en una tendencia global en la que hay muchas expectativas depositadas en las redes privadas 5G, cuya tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR, por sus siglas en inglés) se espera que sea del 44,7 por ciento entre 2024 y 2030.
Un laboratorio 5G en marcha, con espectro dedicado
TXM Global Services se presenta como una integradora de redes y sistemas de servicio completo enfocada en brindar soluciones centradas en tecnologías de la información y las comunicaciones, que tiene presencia en México y que apalanca su negocio en los beneficios del nearshoring y que avanza en la creación de un laboratorio 5G en Saltillo, la capital del estado de Coahuila de Zaragoza, ubicado en el noreste mexicano.
La decisión del IFT, -disponible aquí– precisa que se otorgó a TXM Global Services, S.A. de C.V. “un título de concesión para usar y aprovechar bandas de frecuencias del espectro radioeléctrico para uso privado, con propósitos de experimentación, con vigencia improrrogable de 2 (dos) años contados a partir de su notificación, específicamente para el segmento de banda de frecuencias 3.450-3.550 MHz, con un ancho de banda de 100 MHz, bajo los términos y condiciones establecidos en dicho título de concesión”.

Imagen creada con IA
Inclusive, se precisa en esa resolución oficial que el otorgamiento está centrado en posibilitar que el “Proyecto de Laboratorio 5G TXM” logre sus objetivos de “probar y optimizar la conectividad del sistema 5G en redes privadas, asegurando baja latencia, alta capacidad de transmisión de datos y confiabilidad, utilizando las bondades de la banda n78 del 3GPP, ya que de acuerdo con el escrito esta banda ofrece equilibrio entre cobertura y capacidad, permitiendo conexiones seguras y eficientes en redes privadas”. También que las pruebas se realizarán en interiores, con muy baja potencia e indicaciones de mitigación de riesgos. Inclusive, y tal como lo puntualizó el medio local El Economista, se trata de una empresa que ya desarrolló 478 proyectos TIC en 43 países distintos.
En la transcripción del debate en aquel pleno del 13 de agosto –aquí-, se advierte que el Comisionado Sóstenes Díaz González argumentó que este otorgamiento tiene el objetivo de facilitar la realización de pruebas y de la optimización de la conectividad del sistema 5G en redes privadas, pero agregó que esto “no deja de ser un gran paso hacia la transformación de nuestro entorno tal como como lo conocemos, toda vez que el alcance del proyecto aborda un abanico de soluciones en distintos casos de uso, ya sean empresariales, educativas, de salud, de logística, industriales, entre otras, permitiendo cambiar el concepto de conectividad, esta conectividad que es ya un factor de competitividad clave para la economía, al igual que lo han sido en el pasado otras infraestructuras no digitales”.
En ese sentido, Díaz González valoró que se trata de “un cambio profundo en la conectividad, e incluso este proyecto podría ser la antesala a los nuevos competidores en el mercado de telecomunicaciones, no solo en servicios móviles”.
Con todo, la apuesta es grande y la evolución hacia la creación de un ecosistema digital industrial sólido da un primer paso de la mano de esta primera red privada 5G en el país.

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