Colombia, Argentina y Panamá se estancan en el mapa de la conectividad de América latina – Parte II

Prometen pero no logran avances consistentes. Cómo se completa el ránking que mide la conectividad en la región

Colombia, Argentina, Panamá. Son los tres países que se mantienen entre el estancamiento y el retroceso en materia de conectividad en América latina. Aunque los dos primeros suelen acaparar la atención por los anuncios de los últimos años, no logran evolucionar. Y así como Chile, Uruguay y Brasil se mantienen en lo más alto, tal como se observó en la primera entrega de este informe, a este trío le cuesta mejorar su desempeño.

La importancia de Colombia y Argentina en términos de población educada, actividad económica y tamaño de mercado no se condice con lo que sucede en términos de telecomunicaciones. Apenas lideran un pelotón de países todavía rezagados en esta materia. Una llamada de atención sobre una urgente definición de políticas públicas que se mantengan en el tiempo como también de una estabilidad macro y microeconómica necesarias para justificar inversiones.

Es lo que se advierte en el índice índice-IBITIC/AL 2025, que cuenta con el aval del Centro de Estudios de Sociedades Abiertas Contemporáneas (Cescos) y la Friedrich Naumann Foundation y la producción del investigador Roberto Iglesias, cuya primera parte puede leerse desde aquí. En este ránking, Colombia se ubica en el puesto ocho y la Argentina, en el nueve.

Colombia aparece en una situación de estancamiento general, aunque con un fuerte incremento en velocidad fija y móvil. Su penetración de Internet fijo llega al 49,3 por ciento mientras que la fibra representa el 50,3 por ciento de ese total, un nivel medio en comparación con el resto de los países.

El porcentaje de usuarios con celular en Colombia es de 70,7 por ciento, según este indicador, pero la adopción de 5G alcanza a apenas el 4,1 por ciento del total de abonados, un nivel muy bajo pese a que ese proceso se inició hace dos años. Su avance en velocidades no logra compensar la falta de progreso en despliegue de infraestructura, un tema común y recurrente en distintos países.

Estancamiento – Unsplash: Trym Nilsen

La Argentina se destaca por un sólo indicador bueno y muchos mediocres. Es sólida en la penetración de la banda ancha fija, que se ubica en el 72 por ciento de los hogares, pero su nivel de fibra es bajo en comparación con otros países: llega al 40,9 por ciento, contra guarismos por encima del 70 por ciento de los vecinos que se suben al podio. Viene avanzando en migración de ADSL y cablemódem pero su ritmo está muy lejos de imitar a aquellos que lideran.

Con 5G sucede algo parecido, o tal vez más decepcionante. Aunque los indicadores de penetración móvil son elevados, el despliegue de 5G apenas llega al cinco por ciento, según este ránking. Las velocidades fija y móvil son aceptables pero no destacadas, por lo que se mantiene lejos de los primeros puestos y continúa en Desarrollo Medio Inferior.

Un top 10 con pendientes

Detrás de Colombia y Argentina se ubica Panamá. En 2025, este país descendió varios puestos debido a una combinación de factores. Su penetración fija cayó al 60 por ciento, y la adopción de fibra también retrocedió, hasta el 25,3 por ciento. Si bien la adopción de telefonía móvil es similar a la de los países con mejores indicadores – 73,4 por ciento- la adopción de 5G es casi nula. A pesar de tener una buena velocidad fija, el deterioro general la desplaza al décimo lugar.

Bolivia exhibe uno de los contrastes más marcados del informe: tiene una proporción de fibra altísima, que llega al 94,7 por ciento, pero muy pocos hogares conectados. La velocidad fija se ubica en un promedio de 47,69 Mbps mientras que la móvil, que es la verdadera traccionadora de conectividad, alcanza 11,25 Mbps. Ambas son muy bajas. La adopción de 5G es inexistente. Este desbalance mantiene al país en posiciones rezagadas, más allá de los proyectos anunciados por el operador estatal en 2025.

El país que también retrocedió fue Paraguay, hecho que llama la atención pero que se explica porque tanto la penetración de la banda ancha fija como de la fibra se mantienen estancados, con guarismos que todavía se ubican por debajo del promedio regional. En fija, llega al 49,4 por ciento mientras que la fibra representa el 59,5 por ciento. Si bien este último indicador es superior al de la Argentina, por ejemplo, se encuentra estancado.

IBITIC/AL 2025

Respecto de 5G, no hay mucho para decir. Este país licitó bandas en la segunda mitad del año con las ausencias en protesta de Millicom y Personal, y los despliegues se iniciarán en 2026, y las velocidades del servicio móvil registradas hasta ahora  no alcanzan para mejorar posiciones.

En el puesto 12 se ubica República Dominicana que, aunque tiene un despliegue de 5G más alto que varios países de similar desarrollo, en torno al 15 por ciento, aún muestra diversos pendientes. La falta de mejora en fibra y velocidades afecta su ubicación, de mitad de la tabla para abajo.

Pese a los cambios que se vienen experimentando en los últimos tres años, Venezuela muestra un cuadro deteriorado: la penetración fija es de 40,9 por ciento, la fibra alcanza al  44,6 por ciento de ese total, y una ausencia total de 5G, pese a que este año también se licitaron bandas de espectro. Sus velocidades, aunque mejores que las de Cuba, siguen entre las más bajas de la región. La posesión de celulares llega al 61 por ciento, una de las más pobres de América latina.

La situación centroamericana

El resto de los países de América Central se ubican en la última parte de la tabla elaborada por este índice que ubica en 14° lugar a El Salvador. Este país exhibe indicadores bajos, especialmente en fibra, de apenas el 2,9 por ciento. Pese a ello, la penetración de celulares es alta, hasta el 74,2 por ciento. No cuenta con 5G y sus velocidades son modestas.

Con Nicaragua sucede algo similar. Presenta una combinación de baja penetración fija, de apenas el 25 por ciento, poca fibra, que representa el 27,8 por ciento de esos accesos, y nula presencia de 5G. Sus velocidades son menores al promedio regional. Se ubica en Desarrollo Limitado Superior.

La historia se repite con Honduras que cuenta con muy pocos hogares conectados -sólo el 17,9 por ciento- y una proporción de fibra reducida. Tampoco evolucionó hacia 5G y sus velocidades son de las más bajas de la región.

Imagen: lucas law/Unsplash

Aunque ya posee un 4,2 por ciento de líneas 5G, Guatemala es el penúltimo país de este índice. Su proporción de fibra es extremadamente baja, de apenas un 4,6 por ciento, y las velocidades siguen siendo lastimosas. Aun así, el incipiente 5G representa un cambio relevante.

Cuba volvió a ocupar el último lugar del índice. Sólo el siete por ciento de los hogares tiene Internet fijo, y no existen servicios de fibra ni 5G. Sus velocidades fija y móvil oscilan entre los 3 y los 4 Mbps, de las peores del planeta. La penetración del servicio móvil es de 62 por ciento y es el único indicador relativamente alto, aunque no verificable por fuentes independientes. Todos los servicios están monopolizados por ETECSA, en un contexto de controles, bloqueos y apagones de Internet. Es el único país que queda en la etapa de Desarrollo Limitado Inferior.

El índice IBITIC/AL 2025 muestra que América latina continúa teniendo pendientes que exigen respuestas contundentes de parte de quienes toman decisiones, tanto en el sector público como en el privado. El despliegue de infraestructura de conectividad resulta clave para promover el desarrollo socioeconómico y reducir las brechas existentes.

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Andrea Catalano es la Editora en Jefe de TeleSemana.com. Andrea es periodista y licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Cuyo. Desde hace más de 20 años sigue al sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones y su impacto en la economía y la sociedad. A lo largo de su carrera se ha desempeñado en prensa escrita, on line, radio y televisión.