El desafío del mantenimiento, la necesidad de contar con infraestructura que ofrezca independencia al hemisferio sur, y la siempre creciente urgencia de mayor procesamiento de datos y resiliencia, son algunas de las nociones que se enlistan alrededor del balance que las noticias sobre cableados submarinos dejan al cierre de 2025. Pero no sólo eso, también hay novedades en El Salvador y en Costa Rica, de la mano anuncios y nuevos amarres.
La economía digital global depende de una vasta y creciente red de más de 570 cables submarinos, que transportan sobre el 99 por ciento del tráfico intercontinental; pero que están en riesgo: un informe de TeleGeography e Infra-Analytics para Suboptic Asociation advirtió que más del 60 por ciento de la flota actual de buques de mantenimiento quedará obsoleta.
Pero más allá de ese riesgo, la necesidad de resiliencia y robustecimiento existen y, con ello, planes, inversiones y apuestas. Brasil, por ejemplo, trabaja en la letra de su Política Nacional de Cables Submarinos y de Centros de Datos; México hizo su amarre estratégico de la mano de Telmex, y que sumó a Manta en México, Panamá y Colombia; o la ruta que une Estados Unidos con Brasil, por citar algunos de ellos.
Como es de esperarse, también hay apuestas en el resto del mundo: Europa se enfocó en la resiliencia de sus tendidos submarinos y prometió inversiones por 1,3 millones de euros hasta 2027, para apoyar la creación de nodos de cable regionales y pruebas de resistencia; y se sumó a planes y desembolsos prometidos en Japón.
En muchos de estos casos, inclusive, se admitió la alta dependencia que las regiones (europea y latinoamericana) tienen de los hiperescaladores estadounidenses (como Google, Meta, Microsoft y Amazon), que controlan el 90 por ciento de la capacidad total de las comunicaciones en la ruta transatlántica.
Novedades, al filo del fin de año
A cuatro meses de su presentación, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) de Costa Rica, a través de su marca móvil kölbi, y Trans Americas Fiber System (TAFS) anunciaron la entrada en funcionamiento de TAM-1, tendido de cableado submarino de 7.000 kilómetros que une al país y a Estados Unidos, y con el que se apostó a multiplicar hasta tres veces la capacidad de la conectividad internacional.
El acto, previsto para la mañana de este martes en Playa Westfalia de Limón, significó la entrada física de este cable submarino que fue presentado como “un paso esencial en la modernización de la conectividad y las telecomunicaciones en Costa Rica”.
La entrada en operación de esta infraestructura será en pocas semanas, en enero de 2026, y sus 24 pares de fibra óptica permitirán escalar la capacidad local hasta los 18 terabits por segundo.
“La incorporación del cable submarino TAM-1 marca un antes y un después para kölbi y para Costa Rica”, dijo Leda Acevedo, gerente de Telecomunicaciones del ICE a la prensa local en el acto, y valoró que esto los “fortalece como operador competitivo en la región y nos permite ampliar nuestra capacidad para ofrecer servicios más estables, veloces y confiables. Esta tecnología de última generación mejora la experiencia digital de nuestros clientes y respalda nuestro compromiso con una conectividad accesible, segura y preparada para el futuro”.
Lo cierto es que Costa Rica tiene una puesta grande en torno a la mejora de su conectividad, tanto en velocidad, estabilidad y reducción de latencia por enfocarse en los servicios de alta demanda como el streaming, los videojuegos en línea, pero también el desarrollo de la inteligencia artificial, cuya estrategia se presentó hace ya un año, y 5G, cuya subasta de espectro coronó al país a mediados de año, tal como lo refleja el informe estratégico que publicó TeleSemana.com
Algo similar ocurrió en El Salvador, donde la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (Siget) hizo pública la elección de Liberty Networks como proveedor para diseñar, construir, desplegar y operar el primer cable submarino del país, que estaría operativo durante el segundo semestre de 2028.
Será un nuevo tendido de 1800 km de cable que conectará al país con los principales centros internacionales, y que aumentará la capacidad y la resiliencia de Internet de alta velocidad, para los 6,3 millones de ciudadanos de El Salvador.
“Estamos orgullosos de haber sido seleccionados para este proyecto histórico que impulsará el futuro digital de El Salvador”, dijo Ray Collins, vicepresidente sénior de Infraestructura y Estrategia Corporativa de Liberty Latin America y agradeció al regulador.

Imagen creada con ChatGPT
“Agradecemos a SIGET su confianza y esperamos la siguiente fase del proyecto para desplegar el primer cable submarino del país. Esta inversión va más allá de la construcción de una infraestructura crítica: es la base para un mayor crecimiento económico, innovación y más oportunidades para todos los salvadoreños. Liberty Networks cuenta con una larga trayectoria en la gestión de sistemas submarinos complejos, con fiabilidad y rendimiento excepcionales, y con una experiencia que garantizará el éxito del despliegue y el funcionamiento a largo plazo del nuevo cable submarino de El Salvador”, agregó Collins.
Sin dudas, de cara a 2026, la región se encuentra en una coyuntura crítica de modernización y vulnerabilidad, donde el salto cualitativo de las apuestas y las inversiones, importan tanto como la resiliencia y la sostenibilidad.

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