Arancel 0 a smartphones en Argentina: por qué los precios no bajarán como se espera

Comenzó a regir la eliminación de la alícuota para importar celulares. Pero la decisión local choca con situaciones particulares que se están dando en el mercado de componentes a nivel global

Una medida atinada. Una respuesta a la altura de las circunstancias. Un mercado mundial que impedirá que lo resuelto tenga el impacto esperado. Así podría resumirse lo que produjo y lo que puede esperarse de la decisión del Gobierno de Argentina de bajar a 0 los aranceles a la importación de celulares. Porque habrá impacto esperado, es decir, menores precios de los smartphones, en el corto plazo, pero a la larga el faltante de memorias a nivel global se comerá la reducción del arancel y volverán a subir.

En mayo del año pasado, mediante el decreto 333/2025 se dispuso la eliminación total de la alícuota para la importación de smartphones. Se estableció esa reducción en dos tramos: una primera, en la que se ajustó del 16 por ciento al 8 por ciento, y una segunda fase, que se inició este 15 de enero, en donde ese arancel se redujo a cero. Es decir, desde hoy quienes importen no tendrán que pagar ningún tributo.

El argumento para tomar tal determinación residía en equiparar el precio de estos dispositivos en la Argentina respecto de lo que sucedía en otros países donde el mismo modelo y marcha de smartphone se podía encontrar hasta un 50 por ciento más barato un año atrás.

La decisión oficial impactó directamente en el corazón productivo de la isla de Tierra del Fuego, donde se fabrican smartphones, televisores y equipos de aire acondicionado para el mercado interno. Son los celulares la principal producción y fuente de empleo en esa provincia, además de ser la principal proveedora de estos dispositivos para el mercado móvil argentino.

Hasta 2023 se fabricaban en Tierra del Fuego más de 9,7 millones de celulares, cifra que se redujo a más de 5,5 millones en 2024 y que volvió a tener un repunte en 2025, período que cerró con más de 6,2 millones de dispositivos integrados en la isla, según datos de AFARTE, la cámara que nuclea a las fabricantes de estos equipos en el sur de la Argentina. Lejos quedaron los tiempos en donde la producción de celulares en la isla se movía entre los 10 y los 11 millones por año, tal como sucedió entre 2021 y 2023, y en la década anterior.

La cifra muestra, en principio, que si bien en mayo del año pasado comenzó a regir la primera reducción arancelaria a la importación de smartphones, eso no impactó de manera directa en la producción. Aún cuando este mismo jueves, el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, se pronunció contra la medida y sostuvo que “tras cada aumento de importaciones hay un trabajo argentino menos”.

Sin embargo, en un extenso posteo publicado en la red social X advirtió que “ante esto no nos quedamos de brazos cruzados. Hacemos todo para generar trabajo nuevo”, y enumeró una serie de acciones puestas en marcha en la provincia más austral de la Argentina para contener tanto esta como otras situaciones vinculadas con la economía local.

Dialogar y acordar

Algo de ese pronunciamiento realmente ocurrió. “Cuando se anunció la baja del arancel en mayo pasado, constituimos una mesa entre Nación, Provincia, los gremios y las empresas porque, conociendo el cronograma, era necesario que cada uno viera que podía aportar en esa dirección, y llegar lo mejor parado posibles a esta fecha”, dijo a TeleSemana.com, Ana Vainman, directora ejecutiva de AFARTE.

La ejecutiva explicó que desde entonces se discutieron e implementaron medidas para ser “más eficientes y competitivos y ponernos a la altura de lo que sucede en otros países del mundo”, tal como ocurre en Brasil, con Manaos como epicentro de la fabricación de electrónica de consumo para su mercado interno, y también para la exportación.

Fábricas de Tierra del Fuego – Fuente: AFARTE

Uno de los desafíos más grandes que debe resolver de manera constante la Argentina es la logística. En el caso de Tierra del Fuego, la disponibilidad de bitrenes para la distribución de los productos les permitió mejorar ese costo.

Pero más que la importación, desde AFARTE advirtieron que en el caso de la Argentina, el mayor problema pasa por el contrabando. “Es más preocupante la competencia desleal del contrabando que la importación. Uno de cada tres celulares ni se importó ni se fabricó en el país”, agregó Vainman. En la actualidad, se trata de unos 2,5 millones de unidades. En ese tercio se incluyen los equipos que los usuarios compran en otro país y lo ingresan a la Argentina, aunque se trata de un porcentaje poco significativo, admitió.

A pesar de la baja del arancel que se implementó en mayo del año pasado, la cantidad de celulares importados legalmente no se incrementó. Según datos de Tesys recopilados por AFARTE, el ingreso de teléfonos importados fue más alta durante el primer cuatrimestre de 2025 (185.538 unidades) -período en el que pagaba arancel del 16 por ciento-, que en los últimos dos cuatrimestres del año (148.844 unidades) -cuando ya el arancel había bajado al 8 por ciento, señalaron desde la entidad.

“El total de celulares ingresados al país durante 2025 fue de 334.194, mientras que en 2024 había sido mayor: 337.194 unidades. Así, los importados legalmente representaron solo un 5 por ciento del mercado en 2025 cuando en 2024 habían representado un 6 por ciento”, aseveró la directiva. El contrabando, vale insistir, es un problema de siempre. Desde hace 10 años, se mantiene en niveles elevados y ninguna administración toma decisiones para resolverlo.

¿Bajará el precio de los celulares?

¿Entonces qué puede esperarse a partir de ahora cuando, por lo que se ve, hubo una reacción constructiva de la industria ante el desafío que suponía una mayor importación? En principio, puede haber una baja en los dispositivos, pero no se mantendrá en el tiempo. Y no por falta de voluntad, sino porque hay variables globales que impactarán en el mercado de smartphones en general.

“En lo inmediato habrá una pequeña baja, y eso ayudaría a las importaciones, pero eventualmente los teléfonos van a subir de vuelta. Y esto será tanto para los fabricantes, como para los importadores y hasta para los ilegales”, aseguró a TeleSemana.com, Tina Lu, analista principal en Counterpoint Research.

Memorias

¿Por qué una eliminación total de una alícuota para los smartphones que se importan en la Argentina no se traducirá en una baja de precios? Porque “el precio de la suba de las memorias les impactará a todos”, agregó Lu. En un escenario de fuerte crecimiento de la adopción de la inteligencia artificial y de la construcción de data centers en distintas partes del mundo, los fabricantes de memorias están más abocados a satisfacer esa demanda que la de las marcas de teléfonos.

Las memorias aumentarán un 30 por ciento en los próximos meses, vaticinó Tina Lu. Se trata de un porcentaje que supera largamente el 8 por ciento que desde este 15 de enero dejará de regir para los teléfonos que se importen en la Argentina. Y que impactará también en los que se fabriquen en este país e, inclusive, a los que se ingresen de contrabando. Más aún, será un incremento que se verá en cualquier otro país de la región. Chile y Paraguay, frecuentemente elegidos por los argentinos para realizar este tipo de compras, también sufrirán este efecto. En otras palabras, los smartphones aumentarán en todos lados.

¿Y habrá más importaciones de teléfonos en la Argentina en este contexto? Es posible que las importaciones crezcan levemente, aseguró Tina Lu, aunque también consideró que “puede haber una pequeña bajada hasta la primera mitad del año, y en la segunda mitad va a haber una suba” en los precios. Situación que también dependerá de la intención de compra de los usuarios, y de las facilidades que se les brinde para acceder a nuevos smartphones.

Hay fabricantes de teléfonos, como Samsung, que son también fabricantes de memorias, de modo que esas marcas tendrán una ventaja competitiva frente a otras, como las chinas, que no están en ambas partes de la cadena de producción. El año pasado, quedaron en evidencia las dificultades que enfrentaron las marcas chinas para mantener sus niveles de producción y no resignar participación de mercado.

En definitiva, la eliminación del arancel a la importación de celulares en la Argentina parece haber generado un trabajo constructivo para mejorar la competitividad de los fabricantes de Tierra del Fuego. La importación comenzó a hacerse su lugar pero hasta ahora no fue algo significativo. Hacia adelante, esta decisión no tendrá mayores efectos que los vistos hasta ahora porque la eliminación de la alícuota ni siquiera compensa el incremento del 30 por ciento que tendrán las memorias. Aumentarán todos los teléfonos, en todos lados, hasta los de contrabando.

¿Validarán los usuarios estos incrementos? El mercado de smartphones, en la Argentina y en el mundo, se enfrentan a un 2026 desafiante.

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Andrea Catalano es la Editora en Jefe de TeleSemana.com. Andrea es periodista y licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Cuyo. Desde hace más de 20 años sigue al sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones y su impacto en la economía y la sociedad. A lo largo de su carrera se ha desempeñado en prensa escrita, on line, radio y televisión.