La infraestructura de data centers vive un momento de apogeo. AT&T anunció este martes que invertirá 250.000 millones de dólares durante los próximos cinco años para expandir su infraestructura de red. La operadora está dispuesta a desembolsar 50.000 millones de dólares por año hasta 2030 para responder a las crecientes demandas de datos.
La operadora explicó que la rápida adopción de la inteligencia artificial (IA), la computación en la nube y los dispositivos conectados ha impulsado a los operadores de telecomunicaciones a realizar importantes inversiones en redes de fibra óptica y 5G. Esta decisión de inversión responde también a la necesidad de contrarrestar la creciente competencia de los proveedores de banda ancha por cable.

Imagen: AT&T
Semejante inversión se concentrará en la expansión de las redes fijas y móviles, tanto para la banda ancha de fibra óptica como para el Internet fijo inalámbrico 5G (5G FWA). Se apoyarán también en la conectividad satelital para expandir la cobertura en zonas urbanas, suburbanas y rurales. Es decir, habrá foco en los data centers como también en las redes por las que circulen esos datos que se procesen.
“Tiene que invertir con ahínco, pero también con inteligencia… y su alianza con AST SpaceMobile es algo que los inversores seguirán de cerca”, afirmó Danni Hewson, directora de Análisis Financiero de AJ Bell, citada por la agencia Reuters.
El plan también contempla la contratación de personal para la construcción y mantenimiento de los centros de datos. Como bien se sabe, los data centers por sí mismos no son generadores de empleo, sí su construcción al igual que los servicios que puedan crearse a partir de la disponibilidad de datos.
Una historia que no sorprende
Decidir fuertes inversiones no es una novedad en la historia de AT&T. Entre 2019 y 2023 la operadora desembolsó más de 145.000 millones de dólares para sus redes móviles, básicamente 5G, y fijas, es decir, fibra óptica. Esto fue coincidente con la quinta generación móvil y también con la gran demanda de conectividad que se generó con la pandemia de 2020.
Parte de la financiación obtenida por el gigante de las telecomunicaciones de los Estados Unidos vino de parte del Estado. AT&T obtuvo 1.060 millones de dólares para el despliegue de sus redes de fibra óptica del BEAD, el Programa de Equidad, Acceso e Implementación de Banda Ancha. La fibra óptica se convirtió en un campo de fuerte competencia entre las operadoras de telecomunicaciones y los proveedores de cable, que también decidieron mejorar sus infraestructuras para mantener fieles a los usuarios residenciales que vienen atendiendo desde hace tantos años.
Todo esto se complementará, además, con lo que AT&T desarrollará de la mano de su socio AST SpaceMobile para expandir la conectividad a zonas remotas.

Foto cortesía de Comcast
Uno de esos grandes competidores es Comcast. La ex cableoperadora acaba de anunciar la expansión de su red, para la que desembolsará casi 6 millones de dólares en Greater Hartford y Middletown, ciudades de Connecticut, hasta finales de año. Esa inversión busca mejorar la conectividad del segmento de empresas que atiende en esa zona. Ya no brindará sólo soluciones de conectividad sino que buscará agregar valor a través del portafolio Comcast Business.
El servicio ofrecerá Ethernet e Internet dedicado con velocidades de hasta 100 Gbps, soluciones de ciberseguridad, de voz y colaboración, diseñadas para entornos de trabajo. Es decir, soluciones destinadas a responder a las demandas digitales del momento, y de las que vendrán a futuro, justamente de la mano de la IA.
La oportunidad de América Latina
¿Qué pasa en América Latina con la inversión de data centers?
Territorio promisorio para la inversión de estas infraestructuras críticas porque en los países centrales ya va quedando cada vez menos espacio y disponibilidad energética para estas infraestructuras, Brasil y Chile se presentan como los países más avanzados para recibir inversiones de este segmento. Ambos ya diseñaron o están en proceso de diseñar sus estrategias para atraer inversiones en data centers. La disponibilidad de energías renovables y de costo accesible son un incentivo para traccionar el interés de las empresas dedicadas a esta actividad.
En una línea similar se viene moviendo Paraguay, que ya logró el compromiso de inversión de dos compañías nóveles de data centers alentadas por el bajo costo energético que ofrece el país para instalar data centers. Colombia busca el mismo objetivo aunque más impulsado desde el sector privado que por el gobierno, al menos por el momento.
En este sentido, Claro Colombia acaba de anunciar que su data center Triara, el más importante que posee en este país, ubicado en Bogotá, fue recertificado por el International Computer Room Experts Association (ICREA). Este centro de datos recibió durante 12 años consecutivos el sello Diamante Nivel V, la máxima distinción en excelencia de infraestructura para centros de datos.

Data center Triara – Bogotá
Este data center tiene alojada la única nube de hyperscale existente en América Latina, además de soportar soluciones tecnológicas avanzadas de IA, 5G y ciberseguridad.
Esta recertificación se suma a la inversión de más de 13 millones de dólares anunciada por Claro Colombia en noviembre del año pasado, para modernizar el Triara Megacenter, centro de datos ubicado en Medellín, desde donde se prestan servicios a diferentes empresas del país.
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