Adiós México. La penúltima operación que Telefónica mantiene en América Latina comenzó su despedida a última hora del martes 7 de abril cuando se supo que Movistar México fue adquirida por Melisa Acquisition, un consorcio integrado por Oxio Inc y Newfoundland Capital Management por unos 450 millones de dólares.
Los nuevos dueños no habían entrado en la danza de nombres mencionadas en el último año como posibles candidatos a quedarse con la compañía. El anuncio corrió rápidamente una vez que se conoció, y si bien todavía no se informó en la web de Telefónica Hispam, tal como sucedió con la venta de las otras filiales que conformaban esta unidad, todo indica que el proceso está cerrado. Falta, eso sí, que las autoridades regulatorias se pronuncien sobre el tema.
“El importe de la transacción, firm value para Telefónica México es de 450 millones de dólares estadounidenses, aproximadamente 389 millones de euros al tipo de cambio actual, y el precio correspondiente tendrá los ajustes habituales en este tipo de transacciones”, aseveró la compañía.

Adiós – Unsplash: Bobby Johnson
Movistar México es una compañía que no tiene espectro. En los últimos años, y como acto de protesta frente al costo del espectro en este país, fue devolviendo el insumo de manera paulatina, hasta convertirse en un Operador Móvil Virtual (MVNO) que se apoyó en la red de AT&T, aunque nunca asumió esa figura. Prefirió la del MOCN. Se convirtió, así, en uno de los MVNO más grandes de la región, con casi 21 millones de líneas activas, y ostentar el tercer lugar en participación de mercado. Cuenta con una cantidad de líneas similar a la de BAIT, el MVNO de Walmart que supo hacerse un lugar de relevancia en este mercado en los últimos años, y que tiene hambre para llegar a ser el segundo actor más importante de las teelcomunicaciones de México.
Dueños sin red
¿Quiénes son los nuevos dueños de Movistar México? El consorcio tomó el nombre de Melisa Acquisition pero los verdaderos protagonistas son sus integrantes: Oxio y Newfoundland, a quienes no parece importarles demasiado la falta de espectro de la compañía, considerado siempre un activo estratégico cuando se dan procesos de fusiones y adquisiciones en la industria de las telecomunicaciones. Y es casi lógico que ese punto no sea tan relevante para los nuevos dueños.

Imagen creada con ChatGPT
Oxio es una plataforma de nube que apunta a llevar innovación a la industria de las telecomunicaciones a través de la figura de Telecomunications as a Service (TaaS). De hecho, alienta a desarrollar MVNO y a crear productos de conectividad sin limitaciones. En otras palabras, tiene como foco desarrollar y concretar servicios de conectividad a través de una plataforma, sea a través de marcas blancas, vía la gestión de APIs, e inclusive modelo multicarrier, entre otras posibilidades. En este entrevista realizada por TeleSemana.com, uno de sus ejecutivos profundizó en las oportunidades de inversión que ofrece América Latina.
Cuenta, además, con otra ventaja. Si bien su casa matriz se encuentra en Estados Unidos, ya tenía operaciones en México. Es decir, suma una compañía en un mercado conocido, hecho que facilita las cosas a la hora de tomar las riendas.
¿Quién es Newfoundland Capital Management? Un fondo de inversión, del estilo de los que vienen participando en el sector a nivel global. A diferencia de los más conocidos en la industria, el origen de Newfoundland es latinoamericano. Su sede se ubica en San Pablo, Brasil, cuenta con activos por encima de los 100 millones de dólares y su foco se concentra en fondos de cobertura, crédito privado para empresas y fondos cuantitativos, especialmente focalizados en el país sudamericano. Es quien está aportando el capital para avanzar con esta transacción.
Salida acelerada
Los nuevos dueños de Movistar México no parecen tener ningún impedimento en términos competitivos para obtener la aprobación regulatoria, aún cuando hay que esperar a ese paso para dar por cerrada la operación.
La salida de Telefónica de México se suma a las de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay, todas concretadas en los últimos 14 meses, y posteriores a la desinversión que entre 2019 y 2020 se concretó en América Central.

¿Quién será el comprador de la última operación de Telefónica Hispam? La pregunta está abierta porque los eventuales interesados no solo tendrán que tomar el control de una compañía rezagada en términos tecnológicos sino también adaptarse al contexto venezolano, hoy marcado por una intervención que todavía no avanzó en la normalización institucional del país.
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