OXIO, el comprador de Movistar México, tuvo su presentación oficial durante el M360 LATAM de la GSMA. Fue la oportunidad para conocer a su CEO, Nicolás Girard, y también para comenzar a ver por dónde pasará la estrategia de la compañía hacia adelante. La novedad es que la operadora, que es conocida por sus servicios de plataforma de nube, seguirá utilizando las redes de AT&T y de Altán para brindar sus servicios y que, cuando haya que llegar a otro lugar, lo hará de la mano de la tecnología satelial.
La primera definición de OXIO fue que la operación adquirida mantendrá su status quo, aunque existe una primera idea de alcanzar una cobertura de 100 por ciento del territorio mexicano. Para ello se apoyará en la tecnología satelital. Todo indica que podría tratarse de Starlink, habida cuenta del contrato global entre Telefónica y la compañía de Elon Musk. Eso también dependerá del momento en que se active esa decisión. Otros operadores satelitales se están preparando para iniciar sus actividades sobre América Latina.

Imagen creada con IA
La segunda definición de Girard es que buscarán mejorar la calidad del servicio que, en poder de Movistar México, dejaba cada vez más que desear. El ARPU de la compañía no daba espacio para mucho más: en el segundo trimestre de 2025 alcanzaba los 74,4 pesos mexicanos (4,3 dólares) contra 183 pesos de Telcel (10,5 dólares) y 146,7 (8,49 dólares) pesos mexicanos de AT&T, de acuerdo a las mediciones realizadas por la consultora The Competitive Intelligence Unit (The CIU).
En busca de un ecosistema
“El plan es mejor servicio, servicio más barato y crear un ecosistema”, dijo Girard en una rueda de prensa con distintos medios de ese país. Insistió en la necesidad de generar valor; justamente lo que perdió Telefónica en América Latina. Y dejó en claro que “cuando tienes torres, usas torres; cuando no las tienes, recurres al satélite”, como parte de la estrategia de la operadora.
Dentro de esa búsqueda de valor, Girard subrayó que el tráfico de datos móviles podría seguir creciendo en los próximos años, y deslizó que propuestas como la de zero rating o de acceso patrocinado podrían acelerar el uso de servicios móviles como Netflix, TikTok y demás aplicaciones de ocio y entretenimiento.

Los datos como estrategia
La inteligencia artificial fue otro tema que expuso Girard en la sesión de la que participó, en el marco del M360 LATAM. Consideró, en este terreno, que las redes evolucionarán hacia modelos autónomos que sean capaces de reconfigurarse en función de la demanda que vayan recibiendo y soportando. Y en este punto ya había dado un anticipo de lo que están pensando para reposicionar a la compañía adquirida en el mercado mexicano: “La monetización ocurre del lado de los datos, no del acceso”, aseveró.
Puso como ejemplo el uso de datos para un mejor perfilamiento de las políticas ciudadanas, desde la gestión del tránsito y la movilidad hasta la logística y los servicios financieros que, según de qué país se trate, están más o menos avanzados.

Infraestructura existente más soporte satelital para las zonas donde no hay cobertura, uso de datos anonimizados para diseñar nuevos servicios y generación de valor. Los cuatro pilares sobre los que, por el momento, OXIO diseña la estrategia tras la compra de Movistar. Elevar el ARPU se impone como una urgencia para evitar perder a los 21 millones de clientes móviles heredados, incluidos 1,3 millones de líneas asociadas a servicios de Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) que también son de valor estratégico para una compañía que ya tiene una presencia consolidada en el segmento empresario.
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