Argentina logró la media sanción de la Ley Hojarasca: ¿el plan oficial para vender Arsat?

Ley Hojarasca. Ese es el nombre del proyecto legislativo traccionado por el gobierno argentino mediante el que se propone derogar más de 60 normativas (leyes y decretos) que considera estratégicamente obsoletas y que este miércoles logró media sanción en la Cámara de Diputados. Se trata de un movimiento que supone introducir un cambio profundo en la razón de ser del Estado y su relación con el desarrollo científico-productivo, y que pone a la satelital local Arsat en la mira.

Como fantasmagórica alegoría de un conjunto de hojas secas y crujientes que, a su vez, sirven de abono natural a la tierra; esta hojarasca que lleva dos años de intentos en el Congreso fue aprobada por 138 votos positivos, 96 negativos y nueve abstenciones, y parece nutrir a una larga apuesta de venta de activos públicos y estratégicos argentinos.

La clave pasa por derogar, por ejemplo, la Ley de Preservación de Bienes y Patrimonios Culturales y la Ley 26.688 que fomenta la investigación y producción pública de medicamentos, decisión que representa un golpe más al corazón del desarrollo de la ciencia y la tecnología argentina ya bastante vapuleado. Además, sienta las bases para la venta y privatización de activos, como es el caso de la empresa satelital Arsat.

Hojarasca…

La medida forma parte de la agenda desreguladora de Javier Milei y fue impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, cuya crónica oficial admite –aquí– un cambio en el “paradigma del Estado ominipresente”. El próximo paso será dar el debate en el Senado.

Carga impositiva - Imagen realizada con Copilot

Entre las más de 60 normativas –disponibles aquí-, hay de todo; pero la que impactaría sobre la empresa satelital argentina sería la N° 25.750/2003, la Ley de Preservación de Bienes y Patrimonios Culturales, mediante la que se “restringe el derecho de ejercer industria en algunas actividades particulares”.  Esa legislación -disponible aquí- es conocida popularmente como “Ley Clarín” porque, se comenta en los pasillos, permitió en aquellos años salvar al Grupo Clarín de la quiebra, además de limitar la participación de capitales extranjeros en los medios al 30 por ciento.

Pero fue mucho más allá. En su artículo uno aún se lee: “En orden de resguardar su importancia vital para el desarrollo, la innovación tecnológica y científica, la defensa nacional y el acervo cultural; y sin perjuicio de lo dispuesto por leyes especiales destinadas a tutelar los intereses estratégicos de la Nación, la política del Estado nacional preservará especialmente: a) El patrimonio antropológico, histórico, artístico y cultural; b) Las empresas dedicadas a la ciencia, tecnología e investigación avanzada que resulten fundamentales para el desarrollo del país; c) Actividades e industrias de relevante importancia para la defensa nacional; d) El espectro radioeléctrico y los medios de comunicación”.

Por eso, por estas horas, en Arsat miran con atención la novedad y la posibilidad de habilitar el ingreso de capitales extranjeros y, con ello, la privatización.  “Nos agarró de sorpresa anoche y los abogados están estudiando las novedades”, admitieron a TeleSemana.com fuentes de Arsat.

Lo cierto es que el rumor de la venta y privatización de Arsat suena con fuerza desde el inicio de esta administración de gobierno, versión que fue en paralelo al abandono del discurso de Arsat como empresa deficitaria para reconocer sus logros y su carácter de empresa superavitaria.

Otro motivo de alerta, para la ciencia y la tecnología 

Desde hace tres años, en Argentina se desarrollaron seis movilizaciones federales y multitudinarias en defensa de la universidad pública gratuita y de calidad, la ciencia y la tecnología; entre otras razones, porque los presupuestos ahogan la actividad.

Según diferentes entidades y relevamientos realizados por actores de la sociedad civil, como el Centro de Investigación e Innovación en Ciencia, Tecnología e Industria (CIICTI) o el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la crisis del sistema científico y tecnológico local está signado por el retroceso presupuestario, que ronda el 47,7 por ciento desde 2023; la cancelación de programas históricos como los de Investigación Científica y Tecnológica (PICT), de equipamiento e infraestructura federal (como Equipar Ciencia y Construir Ciencia) y de cooperación multilateral y de repatriación (Programa Raíces). A su vez, se perdieron unos 5.700 puestos de trabajo en organismos como el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) , el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), como también de otras empresas públicas del sector tecnológico.

Soberanía de datos y el freno al proyecto CAREM

En un reciente evento realizado en la Ciudad de Buenos Aires, referentes del sector debatieran sobre el rol del Estado y la innovación local, sobre todo la aplicada al Data Center Nacional y al primer reactor modular CAREM. Este también fue el ámbito en el que se denunció un avasallamiento sobre la soberanía, el conocimiento científico tecnológico y el desfinanciamiento educativo.

El video de aquella jornada –disponible aquí– fue el marco en el que se planteó la importancia de bregar porque el Congreso defienda el desarrollo nacional, en un escenario que caracterizaron como de abandono de políticas públicas y de desinversión en ciencia y tecnología, cuyos casos fueron expuestos con claridad. Este escenario se complejiza, a su vez, con la pérdida de técnicos y científicos que emigran del sector público local al privado, o al exterior.

“Esta es una pelea que venimos dando hace 80 años” dijo el dirigente telefónico y director de Nuevas Tecnologías de la CTA Autónoma, Luis Zas, quien repasó una historia local signada por el modelo de país por el que se abonaron esfuerzos, y subrayó la necesidad de definir qué tipo de país se pretende, si el del desarrollo nacional y los avances en infraestructura, energía y comunicación; o lo contrario.

“El gobierno también propone que la Patagonia puede servir para el desarrollo de data centers con energía nuclear. ¿Y si todo eso lo tenemos ya, por qué lo están desfinanciando y desmantelando? Ahí está la clave. Nosotros pretendemos este proyecto, como proyecto de soberanía. Ellos, desde la entrega”, advirtió Zas y lo contextualizó en la visión del Estado que debería adoptarse ante los desafíos, por ejemplo, de la economía digital y de plataformas, con soberanía de datos.

Pero la crisis no es exclusiva para Arsat. En el encuentro, la diputada Adriana Serquis, expresidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), advirtió que el desarrollo nuclear argentino y el ecosistema técnico-científico compuesto por universidades, empresas y relaciones con la región, también se ve afectado.

El proyecto más emblemático de la CNEA hoy es el del primer reactor nuclear de potencia modular tipo SMR (Small Modular Reactor) diseñado íntegramente en Argentina, conocido como CAREM. Pero se encuentra paralizado por haber sido desjerarquizado y desfinanciado. Decisión que se tomó aún cuando en 2005 la iniciativa había sido elegida entre más de 10 proyectos en todo el mundo, que evaluó una comisión de expertos convocados por el Departamento de Energía de Estados Unidos.

Serquis explicó que “el CAREM posiciona al país como un referente global en este segmento, reafirmando su posición como desarrollador y proveedor de tecnología nuclear de avanzada” y denunció que “el 70 por ciento de los insumos para su construcción son de industria nacional y supone la utilización de mano de obra y saber científico local con gran proyección. Su capacidad de exportación permitiría ingresos proyectados de más de 2.500 millones de dólares. Eso es lo que quieren impedir con el cierre del programa”.

“Necesitamos un país productivo, un país conectado y con oportunidades para todos”, subrayó Ezequiel Mc Govern, jefe de innovación TI de Arsat, e instó a “defender las infraestructuras críticas de data centers, telecomunicaciones, generación de energía” por valorarlos como las claves para “poder crecer como país”.

Reloj de arena. Imagen: Uroš Jovičić/Unsplash

Reloj de arena. Imagen: Uroš Jovičić/Unsplash

La media sanción de la Ley Hojarasca no es un simple trámite de ordenamiento legislativo o un recorte burocrático más. Es algo más profundo y paradójico: una apuesta por terminar de desalentar programas que tienen alto potencial de posicionamiento del país en el mundo y para el largo plazo, con el objetivo de solventar una ecuación de ajuste.

Con esta desprotección de activos estratégicos como Arsat o el proyecto CAREM, Argentina no sólo pone en jaque su soberanía científica y tecnológica, sino que arriesga su inserción futura en la economía del conocimiento global. Por eso, la discusión que ahora se traslada al Senado no será solo económica, sino de visión: si los activos tecnológicos e industriales construidos durante décadas deben ser tratados como un gasto prescindible o como el motor del desarrollo nacional.

Tu opinión es importante ¿Qué te ha parecido este contenido?

5 2
Noelia Tellez Tejada se desempeña como Editora Adjunta en TeleSemana.com. Periodista y analista, acredita más de 20 años de labor ininterrumpida en medios gráficos, digitales y radiales. Está especializada en tecnología, negocios y telecomunicaciones. Su correo es [email protected]

10 Comentarios

  1. Que tal , hablando desde la ignorancia desde un país vecino , pero con certerzas de haber vivido 4 años en Argentina.
    Sí, Argentina tiene mucho potencial, como muchos países de latinoamérica. Unos más, otros menos. Si Argentina se lo propone, lo logra. Pero tienen un obstáculo difícil de soslayar: Uds mismos.
    Llegué con el discurso de “Industria Argentina” en una pegatina de sino todos, la mayoría de los artículos electrónicos. Me imaginé una industria de verdad….pero era un espejismo. Solamente ensamblaje de piezas asiáticas, que llegaban a BsAs, iban a Tierra del Fuego, se armaban, pegatina, y volvían a BsAs….con un sobre costo del terror.
    Y así me fui dando cuenta que hay industrias que no son lo que se profetiza. Mucha barra brava en los discursos.
    Si el desarrollo de Argentina va a despegar, NO será de la mano del Estado. En ninguna parte el Estado es ejecutor: debe ser GARANTE. Entregar los incentivos y generar condiciones, para que los recursos lleguen, se desarrollen y hagan su aporte. Ejecutores bajo el paraguas estatal, solamente generan corrupción, robos , incentivos perversos y sindicalismo irracional.
    Un abrazo, abracen la apertura al mundo y hagan lo que mejor saben hacer cuando se lo proponen: trabajar, hacia el mismo lado sin cambiar el rumbo cada 4 años o décadas enteras.

    • Sinceramente, no encuentro valor en la ofensa al pueblo argentino, Mauricio; como al de ningún otro país. Lo creo su principal valor.
      Puedo agregarte que, sin dudas, el camino hacia la revitalización de la industria nacional argentina y el robustecimiento del Estado es largo y complejo; ojalá se logre… para beneficio propio, pero también de aquellos migrantes que buscan cobijo y oportunidades. Abrazos.

    • “Si el desarrollo de Argentina va a despegar. NO será de la mano del Estado” es no conocer la hisotoria del desarrollo de la Argentina. Y es desconocer también cómo se desarrollaron países como Alemania o China, hasta Estados Unidos, tan liberal para afuera, y tan proteccionista y estatal hacia adentro.

    • Repetir el discurso anti-Estado es abonar los intereses de los megaricos que hacen dinero con el Estado, es decir, con todos nosotros, incluyéndote. Lo llamativo es cómo la élite logra que salgan a defenderlos ignotos clasemedieros (con suerte) en todo el mundo.

  2. Que mezcla de cosas que no tienen que ver demasiado. La venta de Arsat o entrada de capitales privados qué tiene que ver con el Carem? El Carem es un demostrador, no el modelo final de reactor modular. El costo y el tiempo que llevó desarrollarlo demostraron que no es escalable y se eligió el proyecto de INVAP RA10 para buscar coparticipación en el desarrollo como modelo de reactor modular por lo que parte de las afirmaciones son ideológicamente sesgadas e incorrectas. Saludos

    • Hola Diego, gracias por tus comentarios al artículo, aún cuando no coincidamos en las valoraciones. Respecto al RA10, entiendo que tiene un enfoque y objetivos diferentes al del Carem, aunque ambos fueran concebidos por la CNEA, con el aporte del INVAP.

    • Space X recibió miles de millones de dólares en contratos por parte del gobierno de Estados Unidos y tuvo varios despegues fallidos, claro que no es una sociedad del Estado ni tiene financiamiento directo…

  3. Noelia, podes dejar tu discurso partidario de lado al hablar de las acciones del estado nacional en si. Gracias

    • Hola Juan Pablo. Gracias por tu comentario, aunque no compartamos la mirada.
      Este artículo involucra un análisis y eso presupone un punto de vista; en el que podemos no coincidir. Justamente, es por eso que tenemos habilitado este campo, para que cada uno pueda expresar su parecer. ¡Bienvenido al debate y al intercambio respetuoso, sin agredir ni desmerecer!

    • El análisis de esta nota al menos llama a la reflexión y alerta sobre la tierra arrasada que dejará esta administración que no representa a un partido (libertario-macrista) sino que representa los intereses de las elites nacionales y de intereses extranjeros de los que dudo que vos formes parte.

Comments are now closed for this post.