La conectividad escolar fue uno de los pilares de las obligaciones de hacer en la subasta de espectro que Brasil realizó en 2021, la que sirvió de puntapié inicial a la quinta generación móvil en el país, pero también a una profunda estrategia de neoindustrialización. Por estas horas, y a cinco meses de haber cuantificado que el 68,4 por ciento de las instituciones educativas ya tienen conexión a Internet, los funcionarios locales empiezan a advertir que si se administran bien los recursos, el plan podría funcionar más allá de lo previsto. Concretamente, con un horizonte que señala prosperidad más allá de 2029.
La declaración la formulo en el marco de un Seminario de Educación Conectada en Brasilia, sobre el que la prensa local ofreció cobertura. Teletime, por ejemplo, citó a funcionarios como el director financiero de la Entidad de Gestión de la Conectividad Escolar (EACE), José Frantivito Diniz, afirmar que el proyecto podría extenderse más allá de 2029; y a Marcelo Alves, director del Departamento de Inversiones e Innovación del Ministerio de Comunicaciones (MCom), indicar que se podría empezar a pensar una ampliación de fases.
“Los recursos que gestionamos son, obviamente, limitados. Nuestro objetivo es instalar internet en 40 000 escuelas (para finales de 2026) y continuar con el mantenimiento durante los próximos dos años. Estamos hablando de un horizonte de proyecto que se extiende, quizás, hasta 2029. Sin duda, se ampliará si se gestionan bien estos recursos y, por supuesto, con la aportación de nuevas soluciones”, dijo Diniz y el medio especuló con la posibilidad de que los recursos del organismo se utilicen para ampliar el periodo de financiación de las conexiones instaladas en el proyecto.
Logros profundos
En total, el programa Aprendizaje Conectado celebra haber llegado a las 23.000 escuelas con acceso de calidad, para uso pedagógico, en más de 2.400 municipios brasileros. De ellas, más de 16.900 se encuentran en zonas rurales, 1.126 en territorios indígenas y el resto están emplazadas en zonas urbanas “socialmente vulnerables”, tal como lo precisan sus propios balances.
Con esos datos, el EACE advierte que está cerca de llegar a la totalidad de escuelas conectadas y que, para este 2026, el plan prevé concretar la quinta fase de esta apuesta por la que se llegará a 16.712 escuelas distribuidas en 3.113 municipios, gracias a un presupuesto de alrededor de 1.400 millones de reales (unos 275 millones de dólares).
Pero según explicaron los especialistas a la prensa local, se trata de la “la fase más difícil y desafiante”, entre otras razones porque se trata de establecimientos que, divididas en varios lotes y entre diversos proveedores, entre otras particularidades.
Como todo en materia conectividad significativa, su suerte depende de la continuidad de los lineamientos y del financiamiento, pero sobre todo de la decisión de llevarlo adelante. En este marco, cabe advertir que en pocos meses, el 4 de octubre, el país enfrentará los comicios para elegir presidente, vicepresidente, miembros del Congreso Nacional, gobernadores, vicegobernadores y asambleas legislativas de todas las unidades federativas. Ese, dia, seguramente, se hallen respuestas entre las propuestas.
Ruddy
Muy interesante la noticia de que Brasil haya notado que puede ampliar la cobertura de escuelas rurales y que bueno sería de que todos los países latinoamericanos se esfuerzen más en lograr la conectividad de sus escuelas rurales, pues en conjunto con la salud, son los pilares del crecimiento económico de las comunidades rurales.
Noelia Tellez Tejada
Hola Ruddy, gracias por tu comentario al artículo. Coincidimos, salud y educación deberían ser prioridades, también cuando hablamos de conectividad. En este caso, la de Brasil involucró una apuesta grande, dado que muchas escuelas no tenían acceso a internet pero tampoco al suministro eléctrico; y este plan ponderó salvar esas distancias. Seguiremos atentos al curso de la información y de las iniciativas.