Hito de Anatel: Brasil exige alianza con operadoras móviles para desplegar conectividad D2D

El regulador define el futuro del D2D. El espectro móvil se compartirá con los satélites, pero bajo el control de las telcos

El desarrollo de la conectividad satelital de banda ancha directa al dispositivo (D2D, por sus siglas en inglés) de Brasil no se podrá realizar sin la intervención de una operadora telco que cuente con espectro radioeléctrico asignado. Ese fue el hito regulatorio que logró la Agencia Nacional de Telecomunicaciones de ese país (Anatel), una noticia que se conoce días en que, en otras latitudes, actores como Starlink recibieron el aval regulador para avanzar con sus prestaciones, solos o acompañados. Hablemos un poco de espectro y mucho de negocio.

Vamos las bandas  

La Anatel apostó por crear un marco regulatorio estructurado para el servicio D2D, con  condiciones favorables para que los operadores de telefonía móvil, satelital y nuevos participantes realicen las inversiones necesarias.

Imagen creada con IA

Esta es una de las modificaciones aprobadas al Plan de Atribución, Destinación y Distribución de Bandas de Frecuencias (PDFF) 2025-2026, mediante la que el Consejo Director aprobó atribuir recursos espectrales, con carácter secundario, al Servicio Móvil por Satélite ubicado en las bandas de 700 MHz, 850 MHz, 900 MHz, 1800 MHz, 1900/2100 MHz y 2500 MHz.

Sucede que, normalmente, los satélites operan en bandas muy altas (como la banda Ka o Ku, o la V y W como acaba de anunciarse en Chile) que requieren antenas específicas que reciban la señal y que, al habilitar el espectro celular tradicional para los satélites, pueden llegar directamente a la SIM de cualquier smartphone convencional; una funcionalidad en la que se avanza desde el aspecto técnico-tecnológico como también regulatorio.

Aunque Anatel mantiene la neutralidad tecnológica, las bandas que se adecuaron son estratégicas y están divididas principalmente entre las que se ubican por debajo de 1 GHz (como los 700 MHz y 850 MHz), con gran capacidad de propagación y penetración en interiores, ideal para coberturas de emergencia o mensajes de texto SMS en cualquier punto del territorio; y las bandas medias (como los 1.9 GHz y 2.1 GHz) que posibilitarán habilitar la segunda fase del desarrollo de esta tecnología, y sumar llamadas de voz y de datos de baja velocidad, al SMS actual.

Habilitar el mercado secundario

El anuncio realizado por la Anatel define que los operadores satelitales no pueden explotar el servicio de forma aislada, ergo, no pueden competir con las telefónicas. Y, para ello, el modelo aprobado se basa en el uso secundario del espectro y acuerdos de itinerancia (roaming). Es decir que una empresa satelital debe asociarse con una operadora móvil local, como TIM, Vivo o Claro, por citar las tres con presencia nacional. En ese vínculo, el operador móvil le “alquila” o cede temporalmente los derechos de sus frecuencias en las zonas rurales donde no tiene antenas terrestres, y el satélite ilumina esa zona, a través de la frecuencia que recibió “prestada o alquilada” por parte de la telefónica.

Imagen: rawpixel.com/Unsplash

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De cara al usuario, nada cambia o, mejor dicho, lo cambia todo: en adelante, si viajara a una zona muy remota, en algún momento perdería señal terrestre y pasaría a conectarse de forma automática al satélite, pero sin salir de la red de su operador.

Lo interesante, además, es que en Brasil ya se habían firmado alianzas entre opradoras y satelitales, a la espera de este mandato regulatorio. Por ejemplo, Starlink (SpaceX) cuenta con acuerdos globales con operadoras para llegar con este servicio al masivo, como es el caso de T-Mobile en Estados Unidos, y que en Brasil desarrolla pruebas piloto para activar la cobertura en áreas agrícolas y regiones aisladas del norte.

AST SpaceMobile, a su vez, tiene acuerdos con TIM y Vivo, las principales operadoras brasileñas. Otro caso es el de Apple que, aunque ya ofrece SOS de emergencia vía satélite en sus iPhone, esta norma expande sus capacidades respecto de lo que  puede transmitir en el país.

Con este avance, Brasil logra resolver el desafío de cobertura ante sus grandes dimensiones continentales y su diversidad topológica. De esta manera, la conectividad D2D garantiza que la población siga comunicada para emergencias y ofrece herramientas productivas al sector agropecuario brasilero (Agrotech), para el uso de sensores Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés), entre otros automatismos.

Anatel se ha colocado a la vanguardia de la regulación espacial en América Latina con este paso, estableciendo el estándar que muy probablemente copiarán otros reguladores de la región (como la Subtel en Chile o el nuevo esquema técnico en México) en los próximos meses.

Aportes

Según se puede leer en la contribución presentada por Rodrigo Cruz Gebrim, International Strategy Regulatory Affairs Head (LATAM & Caribbean) de AST SpaceMobile, disponible aquí, el ejecutivo celebró la posibilidad de crear un régimen regulatorio específico para la conectividad móvil directa entre estaciones espaciales y dispositivos móviles convencionales, y apostó por llegar a un régimen definitivo, en un país donde esta tecnología ya contaba con un marco regulatorio experimental.

Allí repasó las experiencias que se desarrollan en el mundo, como las de Canadá y Reino Unido, Estados Unidos o Australia, que adoptaron un régimen regulatorio específico, el primero denominado Cobertura Móvil Suplementaria por Satélite (SMCS), cuyas operaciones se realizan bajo un régimen de no interferencia/no protección, pero que en ambos casos requieren de un acuerdo específico entre el operador satelital y el operador móvil con licencia.

Inclusive cita la experiencia chilena, el primer país de la región en permitir la prestación de servicios D2D al usuario final, donde las experiencias y pruebas técnicas se realizaron a través de la presencia de operadores móviles locales.

Sin embargo, lo que no se menciona en ese aporte es el guiño que la FCC hizo a SpaceX al permtirle llegar a los usuarios finales de la mano, o no, de los operadores telco terrestres; y con ello, abrir la puerta de la competencia donde, hasta ese momento, sólo había complementariedad.

“Estas iniciativas demuestran, además, la creciente convergencia internacional hacia modelos regulatorios que permiten a los sistemas de satélite operar en el espectro móvil de forma complementaria para desarrollar servicios D2D”, dijo y planteó que “desde la perspectiva de los beneficios para las políticas públicas y la inclusión digital, la creación de un marco regulatorio que permita las operaciones D2D en Brasil puede contribuir significativamente al avance de las políticas de conectividad pública brasileñas, especialmente en áreas donde la expansión de la infraestructura terrestre presenta limitaciones”.

En adelante, la Superintendencia de Otorgamiento y Recursos cuenta con 90 dias para desarrollar las especificaciones técnicas aplicables a las bandas atribuidas antes que se escriba la reglamentación definitiva.

Quizá, la pregunta de fondo pase por advertir cuál será el camino que adopten los reguladores en la región, si el brasileño, que acaba de erigir la Anatel para garantizar la intermediación de las operadoras telco móviles; o si abrirán el camino del modo que lo hizo la FCC estadounidense y dejar que el mercado “se regule”.

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Noelia Tellez Tejada se desempeña como Editora Adjunta en TeleSemana.com. Periodista y analista, acredita más de 20 años de labor ininterrumpida en medios gráficos, digitales y radiales. Está especializada en tecnología, negocios y telecomunicaciones. Su correo es [email protected]

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