Hace menos de un mes, Google inauguraba en Portugal un nuevo cable submarino que unía el Viejo Continente con Estados Unidos de manera directa. Y en ese momento, desde TeleSemana.com recordamos que el gigante digital ya participaba de 33 tendidos globales. Habrá que seguir sumando. Google anunció que expandirá su infraestructura marina a través de tres nuevos sistemas, concentrados en América Latina, además de ampliar inversiones previas. Todo apunta a soportar la demanda de conectividad de las distintas regiones de nube distribuidas en el mundo.
Google construirá tres nuevos cables submarinos que serán parte del sistema Americas Connect. Ellos son Alisios, Canoa y OlaLuz, que se integrarán a los existentes Firmina, Curie, Nuvem -el de Portugal- y Sol. Tal como venía haciéndolo, eligió nombres que aluden a características de la región.
Alisios -por los vientos- conectará la República Dominicana, Panamá y Chile. Es el primer cable que desde Sudamérica tendrá salida directa hacia el Caribe.

Cables submarinos de Google
Canoa unirá a la República Dominicana con Bermudas. Se combinará con Nuvem y Sol, y tendrá conexión directa desde esa zona hacia Europa y América del Norte. Será el primer cable que conecte Sudamérica con el Caribe y Europa de manera directa, por primera vez. Si bien el punto intermedio serán las Bermudas, esta red soportará el tráfico que se mueva entre estos extremos.
OlaLuz conectará República Dominicana directamente con Florida, también con el objetivo de robustecer la capacidad de la red entre el Caribe y la costa este de Estados Unidos. Allí se encuentra parte de la infraestructura digital ya establecida por la compañía.
Firmina se amplía
Para completar los nuevos recorridos, Google anunció la expansión de Firmina, el cable proyectado para unir América del Norte con América del Sur. Un nuevo tramo de ese sistema pasará por República Dominicana, también con el objetivo de fortalecer las capacidades en el Caribe.
Como se observa, República Dominicana recibirá a cuatro nuevos cables submarinos, y totalizará 10 sistemas de amarre, hecho que la fortalecerá desde el punto de vista de la infraestructura digital que es posible montar en la isla.
Google aseguró en su blog que con estas diversas rutas orientadas hacia regiones de nube ubicadas en distintos puntos, el proyecto “Americas Connect mejora el alcance, la fiabilidad y la resiliencia de la infraestructura de conectividad”. En América Latina, Google tiene nubes en Chile, México y Brasil, además de las nueve que posee en Estados Unidos.

Infraestructura de Google
Las 12 regiones de nube que, hasta ahora, Google posee en el continente americano representan apenas casi una cuarta parte de las 43 regiones de nube que la compañía tiene distribuidas en todo el mundo. Traer este dato no es menor porque es lo que explica la construcción de este sistema de cables submarinos cada vez más robusto, tanto en términos de capilaridad como de capacidad.
Si OlaLuz, Canoa y Firmina tendrán como objetivo robustecer la conectividad del Caribe, de la vinculación con la costa este de Estados Unidos y con Europa, el cable Alisios hará lo propio para la costa oeste de Estados Unidos, y de cara a lo que se construye hacia el Pacífico.
“En el Pacífico, un anillo submarino creará rutas redundantes que conectarán Chile con Panamá, con un tercer enlace desde Panamá hacia la costa oeste de Estados Unidos, proporcionando conectividad a las regiones de Google Cloud en Chile, Los Ángeles y Las Vegas”, agregó la compañía en el comunicado.
Chile como plataforma
El incremento de la capacidad que ofrecerá Alisios será también clave para fortalecer la vinculación del único cable submarino que, hasta ahora, une Chile con Oceanía y Asia: el Halaihai, que además se vinculará con el proyecto Humboldt, el cable submarino que unirá Chile con Australia a través de una inversión que la compañía comparte con el gobierno chileno.
Google lo dice sin rodeos: está construyendo “una red global en la nube más conectada y abierta, centrada en aumentar el alcance, la confiabilidad y la resiliencia para todos. Los nuevos sistemas pueden facilitar aún más la conectividad futura mediante unidades de ramificación estratégicamente ubicadas, reflejando el enfoque de nuestra iniciativa Pacific Connect para garantizar que la red y nuestros socios puedan crecer junto con las necesidades y oportunidades de la región”.

Cable submarino Alisios – Google
Pacific Connect vincula Estados Unidos con Australia, Fiji y la Polinesia Francesa a través de los cables Honomoana y Tabua. A esta infraestructura se sumará Central Pacific Connect que unirán Guam con Fiji y la Polinesa Francesa y conformar, así, un anillo a través de los cables Balikula y Halaihai. Para cerrar, los cables Proa y Taihei interconectarán Guam con las Islas Marianas del Norte, Hawai y Japón. Para ello, la compañía anunció una inversión adicional de 1.000 millones de dólares.
El entramado de cables submarinos y estaciones de amarre que impulsa Google -por iniciativa propia o asociado a otras empresas o inclusive a países- se combina con sus regiones de nube, sus data centers, su red propia de transporte, y las redes terrestres con las que se interconecta a través de puntos de intercambio de tráfico (IXP). Se trata de una decisión que se viene desplegando sin pausa desde 2018 cuando comenzó a construir su propia infraestructura para darle soporte y capacidad a su cartera de servicios, para usuarios finales y para empresas.
Basta mirar algunos números para dar cuenta de cómo Google definió esta estrategia: en 2018. En aquel entonces, Google había desplegado 17 regiones cloud y encarado ocho inversiones en cables submarinos. Hoy cuenta con 43 regiones, como se mencionó anteriormente, participa de más 36 sistemas de cables submarinos -con los anuncios de esta semana- y su red suma más de 10 millones de kilómetros de fibra. Imposible acusar a la compañía de no desplegar infraestructura, como a veces se escucha entre la industria telco tradicional.
Google construye y controla una de las infraestructuras digitales más potentes del planeta. Los pasos que también está dando respecto de la conectividad de Africa con Australia en forma directa terminarán de darle forma a un red de cables submarinos que rodeará al planeta sin obstáculos, y que será vital para la hiperconectividad que se anticipa en los próximos años, inteligencia artificial incluida.
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