Los agentes de inteligencia artificial (IA) podrían convertirse en una nueva fuente de tráfico para las redes móviles hacia el final de la década. Un estudio de Ericsson ConsumerLab señala que 38 por ciento de los usuarios actuales de smartphones consultados espera delegar tareas cotidianas a aplicaciones y funciones de IA agéntica en 2030, frente a cerca de cuatro por ciento que utiliza hoy estas capacidades.
La investigación se basa en respuestas de más de 43.000 personas de entre 15 y 69 años en 27 mercados, entre ellos Brasil, Chile y México. Según ConsumerLab, la muestra representa a unos 1.700 millones de usuarios de smartphones en el mundo. El 38 por ciento corresponde a una expectativa declarada por los participantes y no a una medición de adopción futura.
La IA agéntica se diferencia de los asistentes que esperan una instrucción para cada consulta porque puede ejecutar y encadenar acciones en nombre del usuario. Entre las actividades que los encuestados prevén delegar aparecen la programación y coordinación de tareas, la comparación de productos, la supervisión de compras recurrentes y el seguimiento de la salud.
En ese escenario, la interacción con la red dejaría de depender exclusivamente de que una persona abra una aplicación o realice una búsqueda. Los agentes podrían consultar información, sincronizar servicios y completar operaciones en segundo plano. Ericsson sostiene que ese comportamiento aumentaría la cantidad de acciones automáticas que las redes deberán procesar y proteger, aunque el comunicado no ofrece una estimación del volumen adicional de tráfico.
Además, los participantes calculan que estas herramientas podrían ahorrarles hasta una hora diaria de navegación. Ese ahorro no implica necesariamente una reducción del uso de la red: parte de las búsquedas y comparaciones realizadas manualmente sería sustituida por solicitudes automáticas entre aplicaciones, plataformas de IA y servicios en la nube.
El informe también identifica como “superusuarios de IA” a cerca de 10 por ciento de los propietarios actuales de smartphones, definidos por Ericsson como personas que utilizan intensamente herramientas multimodales. ConsumerLab estima que este grupo podría representar alrededor de 30 por ciento de los usuarios en 2030.
De acuerdo con las mediciones de la compañía, esos superusuarios dedican actualmente dos veces y media más tiempo a aplicaciones y servicios de IA que el usuario promedio. Ericsson proyecta que la diferencia podría ampliarse hasta cuatro veces hacia 2030. Las herramientas multimodales, capaces de trabajar con distintos formatos de información, agregan intercambios de voz, imágenes y otros datos a las consultas de texto.
Para los operadores, el cambio relevante no se limitaría al crecimiento del tráfico total. Una mayor cantidad de procesos en segundo plano introduce exigencias de autenticación, gestión de identidad y protección frente a acciones no autorizadas. El estudio recoge precisamente expectativas de los consumidores sobre el papel que deberían asumir los proveedores de comunicaciones en la identidad de los agentes, la seguridad móvil y las capacidades de red.
Jasmeet Singh Sethi, responsable de Ericsson ConsumerLab, afirmó en el comunicado que el comportamiento de los usuarios tempranos suele anticipar una adopción más amplia. También señaló que el crecimiento de la IA multimodal y agéntica elevaría las expectativas sobre la calidad de la conexión y generaría más acciones de red en segundo plano.
Así, la lectura para la industria no es solamente que más personas podrían utilizar IA desde sus teléfonos, sino que parte del consumo móvil pasaría de interacciones visibles a procesos automáticos. Si la adopción avanza como esperan los encuestados, los operadores tendrán que gestionar dispositivos en los que el usuario humano y sus agentes digitales compartirán conectividad, credenciales y políticas de seguridad.