La Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile (Subtel) informó este martes que ofició a las empresas del sector para que revisen sus respaldos energéticos, mantengan la vigilancia permanente de las redes y preparen sus protocolos de emergencia ante las precipitaciones informadas por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). La instrucción abarca las zonas que podrían resultar afectadas a lo largo del país y se complementará con la coordinación de las secretarías regionales ministeriales de Transportes y Telecomunicaciones.
En concreto, el regulador solicitó un monitoreo 24/7 de la infraestructura, con especial atención a sectores vulnerables y a los trazados troncales Fibra Óptica Nacional (FON) y Fibra Óptica Austral (FOA), y de cableado submarina. La supervisión deberá realizarse desde los centros de operación de red, o NOC, de cada compañía, mientras que las fallas significativas tendrán que notificarse mediante el Sistema de Gestión de Emergencias de Subtel.
La disposición pone el foco en uno de los principales condicionantes de la continuidad de las telecomunicaciones durante eventos meteorológicos: el suministro eléctrico. Subtel exigió a las compañías cumplir con la autonomía establecida para sus instalaciones, de hasta 48 horas en sitios críticos de Nivel 1 y de al menos cuatro horas en los de Nivel 2. Además, pidió evaluar el efecto que podrían tener los cortes prolongados y coordinar con la Superintendencia de Electricidad y Combustibles y las distribuidoras la reposición prioritaria de energía en nodos considerados estratégicos.
El esquema requerido contempla tanto la red de acceso como el transporte y la energía que sostienen el servicio; a la vez que se precisa que una estación móvil permite mantenerla activa durante un corte, pero la continuidad también depende de que sigan funcionando sus enlaces troncales. A su vez, la vigilancia desde los NOC permite identificar interrupciones y movilizar los mecanismos de respuesta, aunque no evita por sí misma los daños físicos sobre la infraestructura.
Inclusive, la Subtel pidió resguardar la operatividad del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE), utilizado para enviar mensajes georreferenciados, particularmente en zonas precordilleranas.
Al mismo tiempo, las operadoras deberán estar preparadas para activar el Roaming Automático de Emergencia (RAN-E) dado que se trata de una herramienta que permite que un teléfono se conecte sin costo a la red de otra compañía cuando la del proveedor contratado presenta fallas. Para utilizarla, el dispositivo debe mantener habilitada la selección automática de red y la opción de roaming, tanto en Android como en iPhone. El SAE y el RAN-E cumplen funciones diferentes: el primero distribuye las alertas y el segundo ofrece una vía alternativa de acceso cuando una red deja de estar disponible.
En paralelo, el regulador señaló que continúa en el desarrollo su Plan Nacional de Retiro de Cables para despejar el espacio público y reducir riesgos durante emergencias; a la vez que fiscaliza la obligación de las empresas de conservar su infraestructura en buenas condiciones y disponer de cuadrillas para atender contingencias. La vigilancia de la FON se suma a otras actuaciones sobre esa red dado que, semanas atrás, fue el organismo el que ejecutó garantías por US$ 14 millones a Wom como consecuencia del incumplimientos en los compromisos asumidos en FON.
Con todo, este plan mantiene condicionada al requerimiento de Senapred la movilización de carros con infraestructura celular hacia las regiones que registren interrupciones. De acuerdo con Subtel, esos equipos pueden proporcionar señal 3G y 4G en un radio de hasta dos kilómetros, conectar hasta 1.000 dispositivos y funcionar durante tres días mediante respaldo energético y conexión satelital. Su eventual utilización agregaría capacidad temporal en las áreas afectadas, mientras que las obligaciones de energía, transporte y monitoreo apuntan a sostener la red instalada y acelerar la atención de fallas.
Se trata de una medida que se inscribe en una atención regional sobre estas plataformas y alertas, dada las condiciones naturales excepcionales porque las telecomunicaciones ocupan un rol central, al momento de salvar vidas.
En esta semana, Uruguay anunció que sistematiza un sistema móvil de alerta temprana, a la vez que México trabajaba en el robustecimiento de su sistema para emergencias climáticas, que se suman a las experiencias ofrecidas en Brasil, Colombia y Venezuela, donde estos mecanismos, junto con la disponibilidad de las redes móviles resulta necesaria tanto para distribuir avisos como para conservar un canal de comunicación durante la contingencia.