Venezuela atraviesa horas de dolor y de catástrofe, luego que dos terremotos (de magnitud 7.2 y 7.5 en la escala de Richter) afectaran la ciudad capital, Caracas, y el estado de La Guaira, este miércoles 24 de junio de 2026. La situación es de emergencia, donde los muertos y desaparecidos se cuentan de a cientos y los heridos por miles. En ese escenario y aún con los escombros de barrios enteros sin remover, las telecomunicaciones resultan fundamentales para salvar vidas, no sólo porque una alerta oportuna puede facilitar una estrategia de evacuación efectiva, sino porque garantiza la certeza de vida en momentos de rescate, cuando cada minuto, cada segundo cuenta.
¿Sin alerta?
Venezuela no posee, hasta el dia de hoy, un sistema propio o institucionalizado de alertas de emergencia masivas (tipo cell broadcast u otro) a través de las redes de telefonía móvil, ni de forma estatal ni regulada. A diferencia de buena parte de la región, el país no cuenta con este tipo de plataformas disponibles por diferentes motivos que tienen que ver con la brecha de inversión, entre otros.
Sin embargo, lo que si funcionó fue el sistema satelital de Google (Android), herramienta por la que muchos venezolanos recibieron una notificación clara segundos antes que los movimientos comenzaran, porque los sensores internos de los teléfonos móviles activos en la zona funcionan, de alguna manera, como sismómetro al detectar las ondas que dan inicio al sismo, y el algoritmo lo interpreta y envía un push de emergencia vital. Esos segundos salvan vidas, como lo exhiben los cientos de miles de imágenes que las cámaras hogareñas tomaron de sus habitantes alertados.

UIT – EWS Maps_7 Apr 2026
Según un informe de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) al respecto -y disponible aquí- aunque el 95 por ciento de la población mundial cuente con cobertura de redes móviles y cuatro de cada cinco personas tengan un teléfono móvil en su poder, hay 140 países que aún no poseen un sistema móvil inclusivo de alerta temprana (Ver mapa de la UIT aquí) . Inclusive, reconoce que como no existe un abordaje único para la difusión de alertas, “promueve un enfoque multicanal que envía alertas a través de diferentes canales de comunicación: radio, televisión, redes sociales, sirenas, teléfonos móviles, satélite, entre otros”.
La resiliencia y la urgencia en atender la emergencia importa a la industria y la GSMA lo planteó en un reciente artículo publicado –aquí– en el que se poderan positivos los desarrollos logrados en Chile, con su Sistema de Alerta de Emergencia (SAE), el avance dado en la Argentina en 2025.
A esto se suman el despliegue que la conectividad satelital de banda ancha directa al dispositivo (D2D, por sus siglas en inglés) ofrece para el caso, tal como se probó en Estados Unidos con el alerta del Huracán Milton. En ese sentido, y luego del inicio de actividades de Starlink en Venezuela en enero de este año, bien podría afirmarse que hay más herramientas disponibles que las que ofreció Android o una cell broadcast.
Garantizar la comunicación
Las operadoras de telecomunicaciones como Movistar, Movilnet y Digitel habilitaron servicios de llamadas y mensajes de texto (SMS) sin costo para garantizar que la comunicación facilitara el encuentro entre familiares y coordinar las acciones de rescate y asistencia. Se trata de acciones destinadas a los usuarios ubicados en Caracas y La Guaira, pero también en ciudades linderas como Morón, Valencia, San Diego, Maracay, San Felipe y Barquisimeto, aunque no todos precisaron cuánto tiempo durarán estas propuestas.
Las llamadas sin costo también fueron implementadas por los diversos operadores de telecomunicaciones que actúan en la región con el objetivo que los ciudadanos que se encuentran en tierra venezolana puedan mantenerse comunicados sin costo por roaming, al igual que las llamadas que tienen como destino a Venezuela. Sucede que todo el país registró movimientos tectónicos y eso se tradujo en evacuaciones preventivas, además de la falla temporal de instalaciones eléctricas y de algunos servicios de telecomunicaciones y, en esos casos,
La comunidad de expatriados venezolanos también celebra que redes sociales como X (ex twitter), que sólo funcionaban mediante VPNs por estar bloqueadas, volvieran a liberarse.
Lazos regionales
Ante la magnitud de la catástrofe, la respuesta de los gobiernos del continente americano fue inmediata a través del envío de equipos de asistencia y de recursos financieros, que disponibilizaron por medio de diferentes mecanismos transnacionales y bilaterales.
Estados Unidos, Brasil, México, Argentina, Chile, Colombia y El Salvador, también enviaron brigadas de asistencia técnica y de salud, en el afán de colaborar en la remoción de escombros para localizar supervivientes dentro de la ventana de tiempo crucial: las primeras 72 horas. Inclusive, la Cruz Roja Colombiana activó sistemas de apoyo logístico y de restablecimiento de contactos familiares.
En el caso de Estados Unidos, por ejemplo, activó un paquete financiero de 150 millones de dólares, envió equipos de rescate urbano y un equipo médico de emergencia a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/PAHO); además de emitir la “Licencia General Número 60” que – disponible aquí- flexibiliza temporalmente las sanciones que el país norteamericano aplicó hasta octubre de 2026. De esta manera, se permite realizar transferencias bancarias y transacciones internacionales destinadas, sólo, a ayuda humanitaria. A modo de contexto, en enero de este mismo año, esta misma administración había bombardeado al país y llevado prisionero a su presidente, Nicolás Maduro.
Brasil, a su vez, sumó el aporte de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones, con un plantel técnico para apoyar la búsqueda de víctimas del terremoto en Venezuela a través de equipos de monitoreo del espectro radioeléctrico. Se trata de una herramienta que utiliza analizadores de espectro y antenas direccionales de alta sensibilidad para identificar las señales de telefonía celular emitidas por dispositivos de telecomunicaciones en las zonas afectadas; una misión que fue coordinada por el gobierno brasileño con el Ministerio de Comunicaciones y el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El equipo es utilizado por la Anatel para realizar inspecciones e identificación de interferencias en las redes de telecomunicaciones brasileras pero que puede configurarse para capturar emisiones de radiofrecuencia asociadas con teléfonos celulares y, a partir de esta detección, identificar áreas con mayor probabilidad de dispositivos activos. Esta sensorización permitiría, por ejemplo, ayudar a orientar las labores de los equipos de búsqueda de personas que aún pudieran estar bajo los escombros.
La agencia aclaró, además, que en situaciones de desastre, la presencia de señal de teléfono celular puede indicar la existencia de una víctima en las cercanías pero que se trata de una información proporciona apoyo técnico para que los equipos responsables puedan concentrar sus esfuerzos en los puntos con mayor probabilidad de localizar a la víctima, pero que no reemplaza a los protocolos de búsqueda y rescate.
“Anatel pone su capacidad técnica al servicio de la protección de la vida”, afirmó Carlos Baigorri, presidente de la agencia y apuntó a que “la experiencia desarrollada en la supervisión del espectro radioeléctrico y el uso de tecnologías de monitoreo puede contribuir a apoyar las operaciones de búsqueda y rescate, reforzando la cooperación entre instituciones brasileñas e internacionales en situaciones de emergencia”.

Imagen creada con chatGPT
La experiencia de Brasil es empírica: este tipo de tecnologías fue utilizado en febrero de 2023 cuando los deslizamientos de tierra que azotaron el municipio de São Sebastião, en la costa norte de São Paulo, situación que demandó del monitoreo del espectro para ayudar a identificar señales de teléfonos celulares bajo el lodo y los escombros. Pero también fue un recurso al que se apeló este año, en febrero, cuando las tormentas que padeció Minas Gerais se transformaron en inundaciones y deslizamientos de tierra y lodo.
“Estas experiencias demuestran que Anatel puede utilizar su pericia técnica no solo para regular el sector de las telecomunicaciones, sino también para salvar vidas”, agregó Gesiléa Teles, superintendente de inspección de Anatel.
Como sucede en estos casos, la realidad duele y preocupa a la vez que renueva la importancia de prever medidas en las que, por caso, la industria de las telecomunicaciones tiene mucho para aportar. Y cada aporte, puede significar una vida. Los eventos naturales, cada vez más feroces para la región, se traducen en muchos casos en experiencias probadas de resiliencia; como es el caso Chile, con sus inundaciones e incendios; y el de Puerto Rico, tras el paso de huracanes devastadores, por citar dos que sirven para pensar acciones proactivas, pero también preventivas.

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