Ya no se trata sólo de instalar un data center y proveerle de todos los condimentos que necesita para concretar inversiones. Parte de la estrategia que comienza a vislumbrarse ahora se vincula con la posibilidad de establecer laboratorios especializados en infraestructura de inteligencia artificial (IA). Es lo que está anunciando Ascenty, una de las principales empresas de data centers de Brasil, con el objetivo de que se puedan probar, validar y optimizar soluciones antes de implementarlas a gran escala.
Ascenty inauguró su Laboratorio de Innovación en Realidad Digital (DRIL) en su campus ubicado en Vinhedo, a unos 70 kilómetros de San Pablo. Se trata del primero en su tipo en América Latina, aunque ya tiene instalaciones de este tipo en Virginia (Estados Unidos), Tokio (Japón), y Londres (Reino Unido). La perspectiva es seguir abriendo espacios de este tipo en otros data centers durante lo que resta de este año en Singapur y en Sudáfrica, tal como informó el medio Teletime.

A través de este laboratorio, los clientes podrán observar cómo se relacionan los componentes y las aplicaciones, además de identificar las arquitecturas más adecuadas para las necesidades operativas. Desde el punto de vista de la infraestructura de conectividad, el sistema cuenta con dos entradas de fibra óptica a través de distintas rutas, además de una infraestructura neutral. Esto permite que lo que allí se pruebe sea compatible con distintos proveedores.
La decisión de Ascenty de instalar su DRIL en San Pablo no es novedosa en este sector. Equinix ya hizo lo propio en septiembre de 2025 cuando anunció una red de laboratorios de soluciones de IA (AI Solutions Labs) en 20 centros de datos ubicados en 10 países. El objetivo es el mismo: que las empresas trabajen con sus socios tecnológicos y prueben soluciones de IA antes de embarcarse en la implementación.
Evolución y pregunta
Esto muestra que el modelo de los data centers está evolucionando desde una propuesta que incluye alquiler de espacio, energía y conectividad a otro de entornos de prueba, validación de arquitecturas y colaboración entre proveedores.
Y aquí es donde aparece una pregunta. ¿Las operadoras de telecomunicaciones quedan limitadas a ser proveedoras de conectividad en este tipo de laboratorios o pueden insertarse en alguna parte de la cadena de valor?
Parte de la respuesta se infiere a partir de la discusión que habilitó la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), el año pasado, en el marco de la declaración de estas infraestructuras como estratégicas. En ese momento, dejó entrever oportunidades que bien podrían transformarse en líneas de negocios.

Data center HIVE
Una de las posibilidades es la de conectar los centros de datos con los lugares en donde se genera y se consume la IA. Aquí cobra sentido la arquitectura de IA distribuida que permite vincular las redes de fibra, los enlaces dedicados, la conectividad entre data centers y las interconexiones con las nubes públicas. El desafío comercial es cómo ofrecer esas prestaciones de manera diferenciada en términos de capacidad, latencia, disponibilidad y, por supuesto, seguridad.
Otro modo de subirse a estas propuestas de los data centers es integrar soluciones para las empresas. Convertirse en integradores es, para las telcos, una alternativa que siempre estuvo disponible pero no todas lo eligieron como camino. Ahora, una telco puede combinar conectividad, nube, ciberseguridad, servicios gestionados y acceso a plataformas de IA para resolver necesidades concretas de una industria. En el DRIL de Ascenty podrían probar su valor como integradoras o proveedoras de servicios gestionados.
Oportunidades y desafíos
Una tercera alternativa es acercar la capacidad de procesamiento al lugar donde se generan y necesitan los datos. En otras palabras, apostar al edge computing. Si se van a probar soluciones de IA, puede inferirse que algunas de ellas pueden aplicar a entornos industriales o de servicios, desde una fábrica hasta un hospital, por mencionar algunos. Cualquiera sea el caso, se abre la oportunidad de combinar redes fijas y móviles, edge computing, nube y centros de datos regionales. El desafío pasará por contar con aplicaciones que justifiquen esa distribución y que alguien pague por ello.
Otra posibilidad pasa por garantizar la seguridad, la continuidad y el control de los datos. Proveer redes privadas, segmentación, protección contra ataques, monitoreo y acuerdos de niveles de servicio (SLA) puede ser una manera de insertarse en esa cadena de valor. Si se trata de industrias reguladas o con operaciones críticas, el servicio puede formar parte de una solución integral de IA.

Foto de Johannes Plenio en Unsplash
Todo pareciera indicar que la oportunidad existe. Para saber si efectivamente puede generar valor, habrá que hacer la prueba, tal como propone el propio laboratorio de Ascenty. Convertirse en socias de estas nuevas infraestructuras digitales también es una forma de avanzar hacia el modelo de techco, profundizando la transformación del negocio de la mano de los clientes empresariales. Es un segmento que crece en ingresos y que, en la medida en que las telcos puedan aportar valor -más que ahorro-, podría estar dispuesto a pagar por esos servicios.
El DRIL de Ascenty en Brasil se replicará, más tarde o más temprano, en otros lugares de América Latina. Las operadoras tienen tiempo para pensar cómo incorporarse a esta cadena de valor, pero no deberían perder de vista que la oportunidad no está solamente en conectar las nuevas infraestructuras, sino en participar del negocio que se desarrollará a partir de ellas.

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