Millicom dio el primer paso para convertirse en el gran jugador de las telecomunicaciones de Colombia. Este martes por la tarde anunció que adquirió el 100 por ciento de las acciones de Empresas Públicas de Medellín en UNE EPM. Pagó 571 millones de dólares, y tomó el control casi total de Tigo Colombia.
Así lo informó la compañía en un escueto comunicado en el que sostuvo que esto se logró tras concretar la oferta ganadora de la subasta pública realizada por EPM. Esa propuesta económica consistió en un pago de 418.741 pesos colombianos por acción, equivalente a 2,1 billones de pesos colombianos, es decir, unos 571 millones de dólares.

“Esta adquisición consolida la participación de Millicom en UNE a casi el 100 por ciento, tras la exitosa finalización del proceso de desinversión pública gestionado por EPM de conformidad con la Ley 226 de Colombia”, dijo la compañía a través de un comunicado.
La expectativa es que esta transacción quede efectivamente cerrada el próximo jueves, 29 de enero, de acuerdo con las reglas de la subasta establecidas. Tras el cierre, la estructura de propiedad simplificada permitirá a Millicom optimizar aún más sus operaciones en Colombia y acelerar sus planes de integración estratégica.
A pagar
A partir de ahora, comienza a correr el tiempo para que Millicom pague lo ofertado. Cuenta con cinco días hábiles para efectuar esa transacción, tiempo que comienza a correr desde este miércoles 28 de enero, explicaron desde EPM. Pero en virtud de lo señalado por Millicom, todo indica que esto se concretará antes de la fecha límite.
EPM informó que Millicom Colombia Holdings fue el único interesado en acceder a la participación puesta a la venta. “EPM recibió solo un sobre para Precalificación, el cual cumplió con todos los requisitos establecidos en el Reglamento. La Propuesta de Compra presentada fue equivalente al precio mínimo de venta aprobado por la Junta Directiva de EPM y establecido en el Programa de Enajenación”, indicó a través de un comunicado, en el que detalló los montos involucrados y explicitados anteriormente.

Imagen: Guillermo Sebastián Pereira Poizon/ Flickr
Luego que EPM decidiera vender su participación, inició un proceso que se dividió en etapas. La primera se orientó a destinatarios de condiciones especiales, hecho que se extendió durante dos meses y donde EPM adjuicó 77 acciones a 11 nuevos accionistas, entre personas naturales y jurídicas. Luego se ofreció el remanente al público en general y se dio inicio a la segunda etapa del proceso. Allí se señalaba que la audiencia de adjudicación estaba prevista para este 27 de enero.
Pese a que Millicom fue el único interesado, EPM infomó que contactó a 22 potenciales inversores a través de la Banca de Inversión BTG Pactual. Pero la estrategia de seducción solo caló en uno de ellos. EPM aclaró, además, que a partir de este momento continuará siendo 100 por ciento pública y concentrará sus intereses en el resto de los sectores de los que participa.
Un escenario en pleno movimiento
Los movimientos que se vienen dando en el mercado de las telecomunicaciones de Colombia tienen a Millicom como el gran protagonista. Tras el anuncio realizado en 2024, cuando el ex presidente de Telefónica, José María Alvarez Pallete, confirmó que se había firmado un acuerdo entre ambas compañías para explorar esa posibilidad, el sector estuvo expuesto a distintas situaciones. Y aunque siempre se dio por descontado que Millicom se quedaría finalmente con la filial de la española, fue recién hace un par de semanas que efectuó la Oferta Pública de Acciones.
Luego de aquella novedad, trascendió el interés de EPM de desprenderse de su participación en Une-EPM, en el marco de un proceso donde, al final, Millicom sería el candidato ideal para quedarse con esa parte. Todo esto sucedió luego de haber superado una fuerte crisis en la sociedad ante el planteo de inyectarle dinero fresco a la operadora móvil para poder mantenerse en el mercado. Tras decidirse una capitalización compartida, ambos socios acordaron no volver a embarrarse la cancha en caso de que surgieran oportunidades de negocios.
La reciente OPA sobre el 68,35 por ciento de Movistar Colombia -que rondaría los 217 millones de dólares- y la oferta de hoy por la participación de EPM en Tigo comienzan a darle forma concreta a un operador de telecomunicaciones mucho más robusto en un país donde el negocio atraviesa serias dificultades, básicamente en términos de sustentabilidad.
La historia, sin embargo, no se queda acá. El Gobierno de Colombia, propietario del 32 por ciento de las acciones de Movistar Colombia, también inició un proceso de venta de esa participación, en un esquema similar al puesto en marcha por EPM. ¿Será otra vez Millicom el candidato natural a quedarse con esa parte?
Por lo pronto, Millicom sí empieza su transformación para convertirse en un operador móvil mucho más fortalecido en Colombia.
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