La historia de 5G en Costa Rica suma un nuevo capítulo, al haberse concretado el acuerdo entre Grupo ICE y Ericsson para la provisión de la red 5G, que será comercializada de manera masiva bajo la marca Kölbi. En el anuncio se precisa también que la empresa Coasin-Nokia fue adjudicada para proveer los equipos y los servicios de conectividad de las radiobases. Y que este ecosistema telco sumó una inversión superior a los 200 millones de dólares, con el afán de implementar servicios masivos 5G en 12 meses.
Hace poco más de un semestre y en diálogo con TeleSemana.com, fue Adolfo Arias Echandi, jefe de División de Desarrollo y Construcción de Red del Grupo ICE, quien detalló cómo Open RAN era el destino de su licitación de equipamiento de RAN que debió ser reescrita y refrendada, y que ahora se logra enfocar su apuesta.
“La red del ICE contará con arquitectura Open RAN Stand-Alone, que permite sumar múltiples fabricantes para brindar servicios y proveer equipos, y elimina la dependencia a una sola empresa. La modernización del ecosistema de telecomunicaciones cumple con lo indicado en el Decreto Ejecutivo de 2023, en torno al Convenio de Budapest”. Allí, además, se subraya la posición local prevista en materia de ciberseguridad.
“Contra viento y marea, adjudicamos en esta Administración la red de transporte y la red masiva 5G, y aumentamos 23 veces la conectividad internacional con el cable submarino TAM-1. Son más de 220 millones de dólares invertidos para que Kölbi siga liderando el mercado nacional”, indicó Marco Acuña, presidente de Grupo ICE, y dio cuenta de una apuesta que comenzó hace cuatro años, que ya tiene un claro horizonte de implementación a doce meses y cuya adjudicación final estuvo “más de 100 millones de dólares por debajo del presupuesto planeado, que inicialmente fue estimado en 250 millones de dólares”.
La noticia se conoce a un año de que se hiciera la compulsa de espectro para el sector privado (una subasta valorada exitosa, en la que participaron seis operadores para cobertura nacional y regional), y algo más que el operador público recibiera su cuota de espectro. A lo largo de estos meses, avanzaron los acuerdos por la provisión de equipamiento de red.
Por ejemplo, porque Ericsson se erigió como el proveedor de Liberty -quien, a su vez, recibió una inyección de fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para ampliar su infraestructura-. Y porque Nokia logró tener presencia local de la mano de Racsa, empresa nacida de las entrañas del ICE pero especializada en soluciones digitales avanzadas y servicios para el Estado; primera en lanzar 5G de acceso fijo inalámbrico (5G FWA) en el país.
El país posee una fuerte apuesta en materia de telecomunicaciones, al punto de que cuente con dos operadores móviles (Kölbi y Liberty) que tendieron alianza con Starlink para ofrecer servicios de banda ancha satelital directa al celular, pero donde la pobreza digital se revela estructural. En ese sentido, esta nueva era de las comunicaciones se repartirá entre apuestas por la velocidad de conexión y capacidad de traducir los despliegues masivos en indicadores de desarrollo e inclusión.