La Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT) presentó una nueva medición del desarrollo digital, el Índice de Desarrollo de las TIC 2026 (del inglés ICT Development Index), para monitorear las brechas y tendencias de conectividad. De la foto global se extraen datos interesantes para América Latina: que Chile y Uruguay encabezan el ranking regional con más de 90 puntos, aunque la puntuación perfecta, a nivel global, fue para Arabia Saudita con 100 puntos.
El panorama global y la medición de la UIT
Esta evaluación del estado de la conectividad que se realiza desde 2023 aborda que el concepto de la conectividad universal y significativa (CUM), una dimensión que está dada por el acceso a la red pero en contexto, no sólo implica tener el servicio sino disponer también de un dispositivo adecuado, datos suficientes, velocidad justa y habilidades digitales para sacar todo el valor posible de su uso. Esto aún no consigue superar el umbral del orden del desafío a escala planetaria.
Sin embargo, en la balanza sumó el haber cobrado relevancia dentro de las políticas públicas en las 159 economías analizadas para esta edición. A modo de ejemplo, cabe destacar que tanto en Costa Rica como en Colombia, por citar dos casos de la región, ya se analiza el tema desde la perspectiva de pobreza digital, con enfoque estructural.

Imagen creada con Genmini
“En una era definida por una rápida transformación digital, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son fundamentales tanto para el progreso económico como para la participación social. Sin embargo, el disfrute de sus plenos beneficios depende no solo de la disponibilidad, sino también de las condiciones bajo las cuales las personas pueden acceder a ellas y utilizarlas de manera efectiva”, dice en su introducción este documento, que asume la parcialidad de no incluir indicadores de la penetración de banda ancha fija, de seguridad o de competencias digitales, que se miden en otros estudios del organismo.
Para sistematizar los indicadores globales, la UIT puntuó que la media global del ICT 2026 es de 79 sobre 100 (en un rango que va desde 25 hasta 100) y que, en 151 economías comparadas en los últimos cuatro años, el promedio mundial aumentó de 74 en 2023 a 80 en 2026. Esos más de seis puntos suponen, además, que el mayor crecimiento se registrara en economías de ingresos bajos y medio-bajos, y en África.
La brecha es innegable
El promedio mundial para el pilar de conectividad significativa es de 85, mientras que para el pilar de conectividad universal es de 73. Esta brecha responde a que la infraestructura avanza más rápido que la adopción y el uso efectivo por parte de los usuarios.
Este indicador mide el avance hacia la CUM, definida como la posibilidad de que todas las personas se conecten a Internet en condiciones óptimas, a un costo asequible, en cualquier lugar y momento; y la brecha es innegable.
El trabajo arrojó que hay un progreso global en materia de conectividad, infraestructura y asequibilidad, pero que hay una diferencia de 75 puntos entre el país con la puntuación más alta, Arabia Saudita con 100 sobre 100; y el más bajo Burundi, con 25,3. En el primer caso, se reúnen un grupo de economías avanzadas y de altos ingresos, frente al país que, ubicado en África Subsahariana, forma parte del grupo de economías de bajos ingresos y Países Menos Adelantados (LDC), donde persisten graves barreras en la infraestructura digital, bajo acceso a energía eléctrica, costos elevados en relación al ingreso de la población y una reducida penetración de teléfonos inteligentes y conectividad en los hogares.
Resulta obvio decir que, de fondo, subyace también la fuerte relación que existe entre la brecha digital con el nivel socioeconómico, entre el Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita con la puntuación de este indicador, donde los países de ingresos altos promedian 93 puntos, frente a los 42 puntos de los países de ingresos bajos.
Por caso, en el grupo de los países con más de 90 puntos, se encuentran las economías de altos ingresos de Europa (como Finlandia y Estonia), del Golfo Pérsico (como Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Kuwait) y Asia-Pacífico; frente al grupo que en el extremo inferior, con menos de 50 puntos, reúne a unas 15 economías (la mayoría situadas en África Subsahariana), donde el promedio roza apenas los 42 puntos.
Los contrastes regionales
La puntuación media regional se ubicó en 79, comparable con la tasa global y muy cerca de los 80 puntos logrados en las regiones de Asia-Pacífico; que también destacó por tener un ritmo de crecimiento acelerado en el cuaterno 2023-2026.

ITC de la UIT
En materia de cobertura de redes móviles, por ejemplo, destaca la existencia de infraestructura 3G, 4G/LTE y el despliegue progresivo de 5G, que permite que entre el 90 por ciento y el 95 por ciento de la población tenga servicios de conectividad al alcance en la mayoría de los países.
Esto también explica otra variable signada por el incremento sostenido en el tráfico de datos por suscripción (GB, tanto en banda ancha móvil como fija), impulsado por plataformas digitales y trabajo/estudio remoto; a la vez que niveles de asequibilidad móvil que facilitaron la incorporación de nuevos usuarios.
Por caso, no sucede en el servicio de Internet fijo que se exhibe como una carga financiera excesiva para los quintiles de ingresos más bajos de la región, en zonas rurales o periurbanas.
En lo que a uso de Internet y acceso en hogares respecta, el reporte destaca que aún hay mucho que hacer porque, aunque el uso individual de Internet supera el 75 por ciento en la región, la penetración de banda ancha fija en el hogar todavía presenta rezagos frente al acceso exclusivamente móvil.
Y, en tren de brechas, advierte la existencia de disparidad interna. Por ejemplo, entre economías de altos/medios-altos ingresos (como Chile, Uruguay, Costa Rica) y países de menores ingresos o pequeños estados insulares en desarrollo (SIDS) del Caribe.
En materia de logros latinoamericanos, Chile (92,4) y Uruguay (91,1) encabezan el ranking regional, con rangos de desempeño más altos y con puntuaciones del pilar de Conectividad Significativa superiores a 95 puntos. A la par, México, Brasil y Colombia superan los 90 puntos en materia de cobertura móvil y la asequibilidad, pero se mantienen en rangos de entre 70 y 80 puntos si se cruzan con los datos de penetración de banda ancha fija y de acceso en hogares rurales.
De este balance -que está disponible aqui-, solo reste quizá preguntarse, quizá, hacia dónde deben ir las políticas públicas de la región para cerrar esta brecha, y hacia dónde están dirigiéndose en la actualidad como para lograr, realmente, que la conectividad sea universal y significativa.
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