Europa se complica con la 5G y sus subastas, y de rebote con Wi-Fi

Europa lleva años preocupada por la deriva geopolítica que lleva el planeta. La dirección simplemente apunta a un continente que puede quedar rezagado en su posición mundial en las próximas tres décadas si no juega bien sus cartas. El sector de las telecomunicaciones móviles se encuentra en esta misma disyuntiva, donde los fabricantes de equipos europeos tienen problemas para competir con Huawei, que ahora ya no aparece como un proveedor de equipos baratos únicamente, sino que algunos operadores europeos como BT se tomaron la licencia de decir que el único proveedor con tecnología 5G real era, precisamente, el fabricante chino.

Está claro que a Europa le pilla todo el proceso tecnológico con el pie cambiado con respecto a los mercados con los que compite. La nube la están capitalizando las empresas norteamericanas, y China se lleva la parte del hardware y ahora pareciera que hasta la propia innovación en infraestructura de telecomunicaciones. Durante Mobile World Congress 2019 (MWC19) algunos organismos europeos, como la 5GIA decían durante el BCN LATAM SUMMIT Organizado por TeleSemana.com, que Europa debía acelerar la puesta en marcha de sus redes 5G, porque estas iban a tener un profundo impacto en los procesos productivos de las empresas y las diferentes industrias y, en consecuencia, de sus países.

Retrasar la 5G no era una cuestión de que el consumidor final europeo no pueda ver un video de Youtube sin cortes, sino que afectaba a los salarios y la competitividad de las empresas europeas con respecto al resto de bloques competitivos del planeta, Estados Unidos, Rusia y China, principalmente.

Pero esta petición de acelerar los despliegues 5G se encuentran con políticas gubernamentales que parecen querer pegarle un tiro en el pie a todas estas afirmaciones. Mientras en Japón, el Ministerio de Comunicaciones de ese país (MIC) entregaba las concesiones espectrales 5G a cuatro operadores sin costo pero bajo el compromiso de realizar inversiones millonarias en los próximos cinco años, en Italia primero y ahora en Alemania, los reguladores obligan a los operadores existentes a sacarse los ojos en subastas que se vuelven muy agresivas para beneficio de las arcas públicas pero no necesariamente para la competitividad final del mercado.

Algunos operadores en Europa, como por ejemplo Deutsche Telekom (DT), aún inmerso en la subasta 5G alemana —hoy se volvió a iniciar—, ya declaran a la prensa que dependiendo de los precios de esta subasta no habrán recursos para desplegar la red 5G. De momento, los operadores Alemanes llevan jugados en esta subasta más de 5.400 millones de euros, y aún tiene margen para alcanzar a los italianos que el año pasado invirtieron 6.500 millones de euros, forzando a los operadores de ese mercado a llegar a acuerdos para lanzar conjuntamente sus redes 5G por no contar con recursos después de la subasta.

DT, Vodafone y Telefónica, los tres operadores que participan en la subasta en Alemania, seguirán apostando por un espectro 5G que les va a dejar la caja de los caudales anémica para acometer sus inversiones en 5G.

Esta situación contrasta con la de Japón que liquidó la entrega de frecuencias 5G hace dos semanas por la vía rápida. Las licencias se entregaron de forma gratuita a NTT DoCoMo, KDDI, SoftBank y Rakuten, gran empresa de retail de ese mercado y MVNO en la red de NTT DoCoMo. Estas cuatro empresas se han comprometido a invertir unos 13,300 millones de euros en la construcción de sus redes 5G en los próximos cinco años.

Alemania justifica los precios de la subasta porque se compromete a invertir lo recaudado en su red de fibra óptica. Sin embargo, si dicha red se construye sin que los operadores puedan desplegar de forma acelerada 5G, parecería una maniobra poco estratégica, de ser cierta la tesis de 5GIA de que la 5G es más que una tecnología para ver gatitos traviesos en Youtube.

Este retraso en el lanzamiento de la 5G en relación a otros mercados, como por ejemplo el japonés, donde los operadores no llevan la mochila del costo del espectro, afecta de forma indirecta a Wi-Fi. Los operadores están solicitando que no se utilice esta tecnología parea los autos autónomos y que sea la 5G la tecnología responsable de este cometido. La Comisión Europea quiere favorecer el uso de Wi-Fi para la comunicación de corto alcance entre vehículos apoyados por comunicaciones satelitales (V2V), algo que podrían incluso favorecer los fabricantes de automóviles. Sin embargo, los operadores y sus organizaciones, como ETNO, GSMA y 5GAA se oponen al uso de esta tecnología para que se priorice el uso de la tecnología C-V2X que utilizaría las redes 5G.

Pero el retraso de la cobertura 5G no juega a favor de defender a esta tecnología si los fabricantes de vehículos no pueden esperar a su cobertura. Falta ver como serán las subastas en Francia y España para entender la situación final con respecto a la 5G de las principales economías de la zona Euro, pero todo apunta a que este continente se está enroscando provocando un retraso que le puede salir muy caro en varios frentes, empezando por las industrias de telecomunicaciones y automotriz y veremos si no se resienten otras como se augura desde el continente.

Rafael A. Junquera
Cuenta con más de 16 años de experiencia cubriendo el sector de las telecomunicaciones para América Latina. El Sr. Junquera ha viajado constantemente alrededor del mundo cubriendo los eventos de mayor relevancia para la industria en América, Europa y Asia. Su experiencia académica incluye un BA en periodismo escrito por la Universidad de Suffolk en Boston, MA, y un Master en Economía Internacional en la misma institución.

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