La carrera por el dominio de la órbita baja terrestre (LEO) alcanzó una escala sin precedentes con el anuncio de China, que planea desplegar una constelación de más de 200.000 satélites y que supera las proyecciones del resto de los actores de la industria. Sin embargo, más allá del número, las apuestas no cesan y aquí van novedades de Starlink, Amazon y Eutelsat OneWeb para cubrir mercados clave en América Latina y el resto del mundo.
A la par, este crecimiento masivo de infraestructura espacial de banda ancha directa al celular (D2D) impulsada por la necesidad de lograr la conectividad y la cobertura perfectas, ofrece tantos desafíos de negocio y despliegue, como de ambiente y de gestión responsable del espectro radioeléctrico.
De China a Bolivia, sin escalas
China le pidió permiso a la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT) para avanzar con su plan de tener una constelación en órbita baja compuesta por más de 200.000 satélites; tal como lo difundió el medio oriental China Daily (aquí).
La novedad no sorprende y se inscribe en un plan que se conoce hace por lo menos un año, pero en el que se profundiza la necesidad de garantizar espectro radioeléctrico y franjas orbitales. Según el medio, de todo el plan, hay dos constelaciones que destacaron por su tamaño: la CTC-1 y CTC-2, con 96.714 satélites cada una; y detrás de la que se enlistan los principales actores de las telecomunicaciones en ese país.
Mientras, China ya dio señales concretas de sus deseos avanzar con la operación en la región, sobre todo en el territorio brasilero donde SpaceSail dirigió la petición oficial al regulador local para lograr los permisos para ofrecer conectividad satelital antes que termine 2026.
Para poner en perspectiva: si esto se llegara a concretar, superará el objetivo de largo plazo de Starlink, que prevé poner en órbita alrededor de 40.000 aparatos. Sobre este último, inclusive, fue la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC, por sus siglas en inglés) la que aprobó el lanzamiento de la segunda generación de satélites.
La autorización involucra la construcción, despliegue y operación de 7.500 vehículos Starlink Gen2 adicionales, algo que lleva el total de dispositivos en órbita propiedad de Elon Musk hasta los 15.000 satélites en todo el mundo.
El organismo estadounidense precisó que la aprobación involucra permisos para operar en las frecuencias de banda Ku, Ka, V, E y W, para dar soporte al Servicio Fijo por Satélite (FSS, por sus siglas en inglés) como al Servicio Móvil por Satélite (MSS, por sus siglas en inglés); además de añadir nuevas capas orbitales a altitudes de entre 340 km y 485 km, con el objetivo de optimizar la cobertura y el rendimiento.
Lo cierto es que la pisada de Starlink avanza en la región y el mundo, donde India se instala entre sus grandes apuestas, y cuya cuota de suscritores a nivel global superó los nueve millones de clientes. En América Latina, a su vez, este operador acaba de sumar presencia en Bolivia y Venezuela, dos destinos en los que todavía no había encendido la señal.
Pero el caso de Bolivia no sólo alcanza a Starlink. Sucede que en la previa de Noche Buena, el recién asumido presidente del país, Rodrigo Paz, oficializó la habilitación para que OneWeb (Eutelsat), Amazon LEO (ex proyecto Kuiper) y Starlink (SpaceX), operaran. La medida se conoció a través del Decreto Supremo 5509 y tiene por objetivo ampliar la cobertura de Internet, reducir la brecha digital y promover el acceso universal a la conectividad.
Con un artículo único, el decreto (disponible aquí) reza que la aprobación se realiza “con la finalidad de ampliar la cobertura de los servicios, contribuir a la reducción de la brecha digital y el acceso universal, se autoriza dentro del territorio nacional la implementación de servicios de telecomunicaciones a través de satélites de órbita baja, en el marco de la Ley N° 164, de 8 de agosto de 2011, General de Telecomunicaciones, Tecnologías de Información y Comunicación, y su Reglamento General para el Sector de Telecomunicaciones”. Agrega una disposición final única en la que estableció un mes (o 30 días calendario) para que el Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, y la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes reglamenten la medida.
Entre esos actores, Amazon, que renombró en noviembre su oferta en órbita baja (de Proyecto Kuiper a Amazon LEO) y que cuenta con más de 150 satélites en órbita, anunció que el 12 de febrero robustecerá su presencia espacial. Su constelación satelital pasará a contabilizar más de 3.000 naves espaciales, a menos de un año de haber lanzado los primeros 27 satélites en la primera de más de 80 misiones tendientes a desplegar esta constelación.

Lanzamiento de satélites MEO de SES. Imagen: SES.
El plan para febrero involucra la misión Leo Europe 1 (LE-01), la primera que desarrollará con Arianespace para lanzar el Ariane 64, “la variante más potente del cohete Ariane 6, con cuatro propulsores”, dice el anuncio y precisa que permitirá enviará otros 32 satélites a la órbita baja terrestre. De esta manera, esta operadora eleva el número total de satélites LEO lanzados a 212.
Se realizará desde el Puerto Espacial Europeo ubicado en el Centro Espacial de Guayana en Kourou, Guayana Francesa, y será la primera de 18 misiones que prevé hacer con Arianespace, a la vez que la octava misión de Amazon LEO. Vale recordar que, desde hace dos años, Amazon LEO tiene un acuerdo con Vrio (DirecTV y Sky) para ofrecer este tipo de prestaciones en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Perú, Ecuador y Colombia.
En el mismo sentido y en el Viejo Continente, Eutelsat anunció la firma un acuerdo con la fabricante y operadora de minilanzador que es reutilizable y ecodiseñado en Europa, MaiaSpace, para sus futuros lanzamientos de satélites LEO de su constelación OneWeb, a partir de 2027. Se trata de una solución que aumenta la flexibilidad de Eutelsat, sobre todo para el despliegue o la reposición de constelaciones de satélites de banda ancha.
“Nos complace incorporar la solución de lanzamiento MaiaSpace a nuestra estrategia de despliegue de constelaciones LEO, añadiendo una opción de lanzamiento complementaria a la de nuestros socios actuales”, dijo Arlen Kassighian, director de Ingeniería de Eutelsat, y aseguró que “al ampliar nuestra cartera de lanzamientos, podemos seguir ofreciendo servicios eficientes y resilientes a nuestros clientes, a la vez que garantizamos la continuidad del servicio para la constelación existente. Además, refuerza nuestro compromiso de satisfacer la demanda de los clientes, a la vez que fortalece la resiliencia de nuestro acceso al espacio”.
Esta apuesta se explica por la necesidad de garantizar la soberanía de las operaciones y lograr realizar lanzamientos desde suelo europeo.
Otro dato que pincela el escenario de estrategia que atraviesa la industria es la intención de fusión entre Lynk Global y Omnispace, para ofrecer una solución integral de conectividad directa al dispositivo; donde SES se convertirá en un importante accionista estratégico, facilitando un sólido despliegue de servicios D2D e IoT para operadores de redes móviles (MNO), empresas y gobiernos. Tras el anuncio, la apuesta es que la entidad combinada aproveche los recursos de una y otra y ostentar una arquitectura de red multiórbita y multiespectro.
De la vida útil y la limpieza de equipos
Pero así como se suben también se bajan equipos del espacio. Junto al comienzo de este 2026, fue Starlink la empresa que anunció el inicio de un proceso para el descenso de satélites obsoletos. A la vez que se limpia el espacio de basura, se ofrece lugar para las nuevas generaciones de equipos que los reemplazarán.

Imagen creada con IA
Según lo anunció Michael Nicolls, vicepresidente de ingeniería de Starlink, el primer paso involucra la reducción en el nivel de altitud en 70 kilómetros de unos 4.400 satélites (que se encuentran a 550 kilómetros de distancia terrestre y ahora pasarían a estar a 480 kilómetros). La medida permitirá descongestionar el espacio orbital, mitigar riesgos para el ciclo de vida de los dispositivos LEO inactivos.
Con todo, se trata de un plan de disminución de altitud que se realizará de forma progresiva a lo largo del año, a la vez que el reemplazo tecnológico resulte imperceptible para los usuarios. Pero, sobre todo, la sostenibilidad ambiental del espacio es una preocupación persistente en la agenda del sector, planteado tanto por la UIT a escala global, como el gobierno de Brasil en términos regionales.
Inclusive, en noviembre de este año se realizará la VIII Cumbre para la Sostenibilidad Espacial en Brasil, organizado por la Fundación Mundo Seguro y la Agencia Espacial Brasileña. Será el primer foro de debate ad hoc y de alto nivel que se haga en el Hemisferio Sur para que la academia, la industria, los reguladores y la sociedad civil debatan al respecto.

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