A casi cinco años de la licitación 5G de Brasil, considerada una de las más exitosas de la región, e inspiradora de subastas realizadas en otros países, 5G Standalone no termina de despegar, y la función que hoy cumple esa tecnología en el gigante sudamericano es la de absorber tráfico de 4G, antes que ser soporte de nuevos negocios. Las expectativas hacia adelante parecen ser de mayor cautela que las previstas años atrás, inclusive en relación a la disputada banda de 6 GHz.
La mirada sobre la realidad de 5G en Brasil fue dada por Claro, uno de los ganadores de aquella subasta, y protagonista indiscutible de la conectividad en este país. André Sarcinelli, CTO de Claro, aseguró que las expectativas están todavía lejos de lo que se esperaba en 2021. La declaración contrasta con la realidad que expuso este país en términos de despliegue ya que las operadoras de telecomunicaciones cumplieron con esas obligaciones antes de los tiempos exigidos en la licitación.

“5G SA no ha despegado en Brasil”, dijo durante un panel sobre el futuro de las redes móviles organizado por el medio especializado Teletime. El ejecutivo admitió que la expectativa en torno a esta tecnología: que impactaría en la automatización industrial, que se desarrollarían redes privadas, que IoT comenzaría a actuar en modo avanzado, no ocurrió, y que su adopción fue más lenta de lo previsto.
Casos de uso, con urgencia
Lo sentenció con una verdad tan conocida como necesaria de repetir: “Tener la tecnología no garantiza automáticamente casos de uso en el mercado. Necesitamos empresas, ecosistemas, dispositivos, comunicación y la valentía para impulsar esta evolución”, destacó. Como si la industria y el auditorio que lo estaba escuchando no lo supiera. Pero, evidentemente, tuvo la necesidad de reiterarlo.
Y no tuvo piedad en ir segmento por segmento para detallar el panorama actual en Brasil. Sobre las redes privados y el IoT, aseguró que avanzan de a poco. “El mercado del IoT, que venía creciendo desde la llegada del 4G, apenas ha despegado”, sentenció. Reiteró que las conexiones machine to machine (M2M) siguen funcionando en redes antiguas (y suponemos que muy bien). “Si lo analizamos hoy, el mayor volumen de este mercado de objetos conectados todavía proviene del 2G”.

Antenas – Pixabay: Manolo Franco
En este punto fue cuando, sin tapujos, admitió para qué se está usando 5G hoy. “Hoy utilizamos el 5G para descargar los datos de los clientes que venían del 4G. Básicamente, eso es todo”, disparó. Eficiencia, nada más. No porque no sea importante, pero la eficiencia no pareciera compensar lo suficiente la inversión en despliegue.
Brasil es el país latinoamericano con mayor cantidad de líneas 5G activas -más de 58,1 millones, al cierre de 2025, según cifras de la Anatel-, donde Vivo lidera con 23,1 millones de líneas 5G, seguido por Claro con 20,6 millones de líneas, y TIM, con 13,8 millones. El total de líneas 5G en funcionamiento equivalen al 26,8 por ciento del parque de líneas tradicionales, es decir, usuarios, uno de los más altos de la región, aunque después de Chile donde esta tecnología ya alcanza al 40 por ciento del mercado móvil.
¿Más espectro?
En un escenario así, ¿qué se puede esperar de 5G-Advanced, el escalón natural que debe subir esta tecnología?, que también formó parte de la discusión que brindó en el panel. El tono discursivo fue prácticamente el mismo. La tecnología se está implementando en entornos con altas concentraciones de usuarios. Puso como ejemplo lo que se está realizando en los estadios y espacios donde se concentran eventos que justifican estas inversiones porque se da una fuerte demanda de enlace ascendente. Claro Brasil está ejecutando implementaciones en estos predios al igual que en lugares de alto tráfico. Y anticipó que, en el futuro, se dará una migración gradual del espectro 4G a 5G.
En este punto lamentó la infrautilización de las bandas milimétricas, que también fueron adquiridas en la subasta 5G. “Es una verdadera lástima pensar que el mercado realizó una adquisición, cumplió con su obligación, invirtió miles de millones de reales y la capacidad espectral permanece ociosa”, dijo, en declaraciones que publicó Telesíntese.

El remate del CTO de Claro Brasil no pudo ser menos polémico. Dijo que hablar de nuevas frecuencias para aplicaciones móviles resulta prematuro –justo en un momento donde Brasil evalúa encarar nuevas subastas este año, en 2028 y en 2036– Su dudas en torno a estos procesos son tan grandes que, inclusive, señaló que “no veo el uso de 6 GHz antes de 2030”, banda que está trayendo grandes polémicas y discusiones entre los reguladores para definir si reservan una parte para servicios móviles o destinan el total de la banda al uso no licenciado, es decir, WiFi. Situación que seguramente terminará de resolverse de cara a la CMR-27.
Las declaraciones de Sarcinelli incrementaron las urgencias en torno a contar con casos de uso concretos en torno a 5G. América Latina, con Brasil a la cabeza, está embarcada en procesos de despliegues a distinto ritmo, aunque con una preocupación común: cómo monetizar el esfuerzo inversor en un escenario donde los casos de uso son escasos o maduran muy lentamente.
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