Panamá no encuentra a su tercer operador. La convocatoria a una nueva licitación de espectro, esta vez para bandas 5G, quedó desierta. Ni siquiera se presentó un eventual candidato de pura curiosidad. Nadie hizo llegar a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) sus credenciales para convertirse en el tercer operador de telecomunicaciones de este país y ocupar el lugar que dejó libre Digicel hace más de dos años.
“En la mañana de hoy (por el martes) no recibimos ninguna propuesta, y lo que procede ahora es la revisión de los documentos de precalificación y determinar si convocamos a un segundo llamado de precalificación en busca de ese tercer operador de telefonía móvil celular en Panamá”, precisó Alkin Saucedo, director de Telecomunicaciones de la ASEP.

El futuro en análisis
“La ASEP dejará constancia del resultado de esta etapa y continuará con la revisión correspondiente para determinar, conforme a las condiciones del proceso, si procede realizar un nuevo llamado de precalificación. Cualquier decisión sobre los próximos pasos será comunicada oportunamente”, indicó la entidad, en un comunicado en el que no dio más detalles.
La pregunta es si Panamá, con sus 4,5 millones de habitantes y sus más de seis millones de líneas activas, tiene espacio para que se inserte un nuevo operador, habida cuenta de que tanto Claro como MásMóvil se ocuparon de capitalizar la salida de Digicel en su momento, y atraerlos hacia sus huestes.

Imagen creada con IA
Desde 2023, el regulador viene buscando a quien ocupe ese tercer lugar. Cuando efectuó la primera convocatoria solo se presentó General International Telecom Panamá pero el proceso no prosperó.
¿Dónde están los incentivos?
La salida de Digicel no supuso la venta de los activos de esa compañía para que un tercero se interesara en adquirirla e iniciar rápidamente la comercialización del nuevo servicio. De alguna manera, Claro y MásMóvil se quedaron con esa infraestructura, con lo que un posible incentivo prácticamente desapareció.
Sin infraestructura y con dos operadores avanzando sobre lo de Digicel, ¿qué incentivo podría tener un tercer operador? Ni siquiera sumarle bandas 5G en la última convocatoria fue suficiente. Esa eventual tercera compañía móvil tendría que comenzar a invertir prácticamente de cero, además de encarar una estrategia comercial fuertemente agresiva para atraer a los clientes de Claro y MasMovil.

Cuesta imaginarse cómo termine de definirse esta situación hacia adelante. Panamá también está discutiendo el destino de su banda de 6 GHz, ¿es suficiente para generar interés? La principal dificultad parece radicar en la obligación -no regulatoria- de tener que iniciar todo desde cero en un mercado desarrollado.
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