Nokia cerró el tercer trimestre de 2026 con ventas netas de 5.154 millones de euros, un aumento interanual reportado de 10 por ciento, impulsado principalmente por su negocio de infraestructura de red y por la demanda asociada a centros de datos e inteligencia artificial (IA). Sin embargo, el beneficio operativo reportado cayó 22 por ciento, hasta 196 millones de euros, debido, según la compañía, a la aceleración de los costos de reestructuración e integración.
En términos comparables, una medición alternativa definida por Nokia que excluye determinadas partidas, el beneficio operativo aumentó 35 por ciento y alcanzó 605 millones de euros. El margen operativo comparable pasó de 9,5 por ciento a 11,7 por ciento, mientras que el margen reportado descendió de 5,4 por ciento a 3,8 por ciento. La diferencia entre ambos indicadores muestra el peso que todavía tienen la reorganización del grupo y la integración de adquisiciones sobre sus cuentas.
Por segmentos, Infraestructura de Red registró ingresos por 2.158 millones de euros, 17 por ciento más en términos reportados y 15 por ciento a moneda constante. Dentro de esta división, las ventas de redes IP crecieron 43 por ciento y las de redes ópticas aumentaron 18 por ciento, de acuerdo con el informe. Estas tecnologías proporcionan la conectividad de alta capacidad necesaria para enlazar centros de datos y transportar el tráfico generado por cargas de IA.
Además, Nokia informó que sus ventas a clientes de IA y nube aumentaron 123 por ciento interanual, mientras que la entrada de pedidos de ese grupo creció 118 por ciento. La compañía situó en 1.500 millones de euros los nuevos pedidos obtenidos durante el trimestre y proyectó que sus negocios combinados de redes IP y ópticas crecerán entre 25 por ciento y 30 por ciento en 2027. Esta previsión depende de que continúe la inversión de proveedores de nube y operadores de centros de datos, uno de los riesgos de demanda identificados por la propia empresa.
En cambio, Infraestructura Móvil elevó sus ventas un cinco por ciento, hasta 2.902 millones de euros. Nokia atribuyó parte de ese crecimiento al adelanto al tercer trimestre de ingresos que esperaba contabilizar durante el cuarto, por lo que no todo el incremento corresponde a una expansión adicional de la demanda. El margen operativo del segmento subió de 12,9 por ciento a 14,5 por ciento, apoyado, según la empresa, por la mezcla de productos, la disciplina comercial y su programa de reducción de costos.
En paralelo, el fabricante mantuvo su apuesta por AI-RAN, una arquitectura que combina funciones de acceso radioeléctrico con recursos de cómputo para IA. Nokia afirmó que completó junto con T-Mobile y NVIDIA una llamada AI-RAN sobre una red activa, aunque el desarrollo todavía avanza hacia una futura implantación comercial. El movimiento se suma a la prueba de AI-RAN que Nokia y SoftBank preparan en Japón para 2027 y al debate sobre la monetización de las redes desarrolladas con NVIDIA.
Por otra parte, Nokia prevé terminar la integración de Infinera al cierre de 2026, un año antes de su calendario anterior. La empresa estima que la operación generará 200 millones de euros en sinergias netas, una cifra que permanece sujeta a la ejecución del proceso. La incorporación de Infinera amplía la exposición de Nokia al mercado óptico, precisamente el área que está recibiendo una parte de la inversión vinculada con la interconexión de centros de datos.
Al mismo tiempo, la compañía mantuvo sin cambios su previsión de beneficio operativo comparable para 2026, situada entre 2.100 millones y 2.600 millones de euros. Para cumplirla, asume que las ventas del cuarto trimestre crecerán entre 20 por ciento y 24 por ciento frente al tercero y que el beneficio operativo experimentará un incremento secuencial que permita cerrar el año por encima del punto medio del rango previsto.
No obstante, Nokia redujo su supuesto de conversión de flujo de caja libre a un intervalo de 35 por ciento a 55 por ciento del beneficio operativo comparable. La empresa planea invertir 400 millones de euros adicionales en capital de trabajo para asegurar suministros y respaldar la actividad prevista para 2027, al tiempo que elevó a 1.100 millones de euros los cargos estimados por reestructuración. También ajustó su previsión de inversiones de capital a entre 750 millones y 850 millones de euros.
Finalmente, el beneficio neto del período ascendió a 156 millones de euros, frente a 80 millones un año antes, y el directorio aprobó un dividendo de 0,03 euros por acción, pagadero el 5 de noviembre de 2026. El trimestre deja así dos dinámicas: el crecimiento de redes IP y ópticas asociado a la infraestructura para IA sostiene los ingresos, mientras los costos de integración y reorganización continúan limitando la rentabilidad reportada.