Uruguay planta bandera: entre la consolidación del FTTH, la evolución de 5G y emplazar data centers amigables con el ambiente

Los indicadores de un país que busca fortalecer su liderazgo regional en materia de conectividad mediante una red masiva de fibra óptica, el rápido avance de la tecnología 5G y la atracción de inversiones sostenibles para centros de datos.

Uruguay es un país con algo más de 3,4 millones de habitantes, donde más del 60 por ciento reside en el área metropolitana (su ciudad capital y alrededores) y se extiende a lo largo de 176.215 kilómetros cuadrados, dimensiones que lo ubican como el segundo país más pequeño de Sudamérica, después de Surinam. Allí anida un mercado de telecomunicaciones robusto con la singularidad de un operador estatal, Antel, que ostenta la mayor porción de una industria que está enfocada en el desarrollo de 5G, la consolidación de la conectividad de banda ancha al hogar y los desafíos que supone erigirse en hub digital regional.

A horas que se conociera que el país comenzó a delinear la estrategia para su segunda entrega de espectro para servicios IMT en tres años, los indicadores provistos por la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec) destacan que el despliegue de 5G crece a ritmo acelerado en cobertura e infraestructura, aunque LTE sigue siendo la columna vertebral del tráfico de datos móviles.

Se trata de un país que se ubica entre las mejores categorizaciones de desempeño en materia de conectividad significativa, según las propias estadísticas de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), a la vez que pica en punta entre los destinos de inversiones para el emplazamiento de, por ejemplo, data centers no sin enfrentar los debates por  la cuestión de la sustentabilidad ambiental.

Radiografía de la red

Del total de 3,88 millones de suscripciones de banda ancha móvil existente, el 38 por ciento de ellas o 1,49 millones utilizaron la red 5G en el último trimestre de 2025; a la vez que el tráfico de datos 5G representa el 25 por ciento del total de datos móviles registrados al cierre del año: 202.506 TB de un total de 811.917 TB.

Si el corte se hace por tecnología, se identifica que hay 2.869 radiobases LTE (4G) que se suman a las de tecnologías predecesoras: 2.636 de 3G y 627 de 2G; mientras que el 15 por ciento de las instalaciones son 5G, con un total de 1.054 radiobases en funcionamiento. De esta manera, la foto exhibe que la tecnología LTE alcanza un 93,9 por ciento de cobertura territorial nacional, algo similar a 3G, que asciende al 95,4 por ciento; mientras que la red 5G abarca un 38,9 por ciento del territorio uruguayo, con una aspiración alcista.

Si el foco se pone en los operadores, Antel destaca por ofrecer el servicio al 62 por ciento de las cuentas, frente al 20 por ciento de Movistar (hoy Tigo, de Millicom) y el 18 por ciento de Claro, aunque las métricas varían si se trata de suscripciones de banda ancha móvil (donde Antel ostenta el 62 por ciento, Movistar el 23 y Claro el 14).

Si la lupa se posa en la infraestructura total de radiobases, el operador público ostenta el 49 por ciento del total, Tigo (ex Movistar) el 21 por ciento y Claro el 30 por ciento; aunque la ecuación pasa al 76 por ciento (799 radiobases) si sólo se pondera a las que sirven al despliegue de 5G por parte de Antel, el 16 por ciento (173) por la recién adquirida por Millicom y el ocho por ciento para la filial de América Móvil.

Pero hay más, el operador estatal reúne el 68 por ciento del tráfico de datos móviles y el 87 por ciento de los servicios M2M de Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés).

La ecuación fija demuestra que el país registra 13.042 kilómetros de fibra óptica (FTTH, por sus siglas en inglés) desplegados, que dan servicio al 94 por ciento de un total de 1,16 conexiones a banda ancha fija (y donde más de un millón de ellos son servidos por Antel).

Este despliegue le valió a la operadora pública local el haber logrado llegar con FTTH a todas las localidades del país, cuya densidad poblacional es de alrededor de 1.000 habitantes; aunque la expectativa aún involucre alcanzar también a las localidades que posean más de 500 habitantes al fin de 2026 para que, al término del período de gobierno, sean servidos todos los pueblos con más de 100 viviendas.

Pero volviendo a la radiografía de los servicios fijos, en tanto tecnología al hogar, le sigue un cinco por ciento de enlaces inalámbricos LMDS provistos entre Antel, Dedicado y otros; un uno por ciento de enlaces satelitales, donde Starlink destaca con 10.002 conexiones desde mayo de 2024, fecha en la que empezó a operar en el país; y menos de un uno por ciento de accesos via cobre/DSL al haber un remanente de 542 conexiones que aún no se migraron.

Otro elemento que pincela el panorama uruguayo es la velocidad de los accesos de banda ancha fija: el 93 por ciento de ellos ostentan velocidades superiores a 100 Mbps, y un cuatro por ciento con capacidades de entre 10 y 30 Mbps, a la vez que su tráfico superó los 2,72 millones de TB en el año.

Soberanía y sustentabilidad 

El emplazamiento de un centro de datos para correr inteligencia artificial en el país, que demandará de una inversión estimada de 70 millones de dólares por parte de Antel, es una noticia que supuso tantas celebraciones como críticas, porque suma infraestructura para el procesamiento de la información en su geografía a la vez que resulta cuestionada por el condicionamiento ambiental que su puesta en marcha y funcionamiento supone.

Por estas horas, fue el presidente de la empresa pública de telecomunicaciones, Alejandro Paz, quien buscó saldar el debate al asegurar que el emplazamiento que se planifica en las inmediaciones de Las Piedras  será “energéticamente sustentable, ya que no consumirá agua para la refrigeración, aprovechará el aire exterior y utilizará energía renovable in situ, además de contar con eficiencia térmica y de consumo”.

En ese sentido, explicó que su funcionamiento será sostenible dado que utilizará un circuito cerrado de agua, que no evaporará ni impactará en la red de agua potable. Precisó que “se llenarán por única vez tanques equivalentes al tamaño de un tercio de una piscina de club deportivo” y que se emplearán aguas grises provenientes del uso doméstico local.

Además, adelantó que será una infraestructura certificada por LEED, estándar que reciben los edificios sostenibles y mediante la que se constata que el proyecto está concebido para impactar de manera sostenible.

La próxima licitación y más allá

Esta semana, el gobierno local anunció el inicio de un proceso que conducirá a su segunda entrega de espectro radioeléctrico en tres años, mediante la que se busca consolidar a 5G. Se ofrecerán recursos espectrales en las bandas de 900 MHz, 1700/2100 MHz (AWS) y 26 GHz (milimétricas), con concesiones de 20 a 25 años y precios base que van desde los 1.86 hasta los 7.5 millones de dólares.

Pero este llamado, cuyos detalles anunciará la Ursec en un plazo de alrededor de dos meses, promete convocar a los operadores móviles tradicionales (Antel, Claro y Movistar/Tigo) pero también a otros, como Dedicado y las cableras locales que en la licitación anterior no tuvieron el lugar deseado.

La apuesta pasa por fortalecer la cobertura rural y la penetración en el interior, ampliar la densidad de datos urbana e impulsar el desarrollo de soluciones industriales de alta velocidad y baja latencia, con la aspiración a mejorar una infraestructura que, de por sí, ya es destacada.

 

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Noelia Tellez Tejada se desempeña como Editora Adjunta en TeleSemana.com. Periodista y analista, acredita más de 20 años de labor ininterrumpida en medios gráficos, digitales y radiales. Está especializada en tecnología, negocios y telecomunicaciones. Su correo es [email protected]

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