El cambio climático multiplicará en un 80% los costos por daños en infraestructuras de telecomunicaciones hasta 2050

El organismo plantea que las inversiones del sector se verán impactadas por los eventos naturales extremos

La emergencia climatológica supone un desafío de resiliencia para las infraestructuras de telecomunicaciones, pero también de finanzas.  Según la GSMA, los operadores móviles habrán visto crecer el costo financiero ocasionado por el cambio climático en un 80 por ciento en los próximos 24 años.

Si, el umbral estimado es el 2050, tal como se plantea en el reporte titulado “Preparando la conectividad para el futuro: riesgo climático y resiliencia en las telecomunicaciones”, donde se indaga en los riesgos que enfrentan las redes de telecomunicaciones como consecuencia de una variable que los excede y condiciona: el clima.

Datos y recomendaciones

La cifra es rotunda: los 1.700 millones de dólares que las operadoras móviles deben invertir anualmente para reacondicionar las infraestructuras dañadas por causas climáticas, se multiplicará hasta los 3.100 millones de dólares anuales hacia 2050 como consecuencia de la multiplicación de efectos climáticos adversos, como tormentas severas e inundaciones. Cabe señalar que el reporte es aún austero, al no ponderar el impacto económico de las redes fijas o los causados por otros eventos naturales como, por ejemplo, los incendios forestales o el calor extremo.

Pero también dimensiona el caso: las tormentas severas representan más de la mitad de los costos actuales (1.000 millones de dólares) y son la fuente de riesgo que crece más rápido, algo que reunirá hasta el 76 por ciento de los costos estimados para 2050. A esto se suman las inundaciones fluviales y costeras, estimadas en el 34 por ciento del caso, con 577 millones de dólares; y el siete por ciento, con 124 millones de dólares, respectivamente.

El escenario es complejo y también estará signado por las interrupciones del servicio, apagones que en 2022 y 2024, se cuantificaron en alrededor de 150 por año en un sondeo realizado entre más de 50 países cuyas tormentas o inundaciones graves afectaron a casi 215 millones de usuarios de servicios de telecomunicaciones al año. La estimación, en este caso, involucra que la cantidad de apagones crezca hasta los 170 hacia 2050 y afecten a 280 millones de usuarios cada año.

La GSMA señala la importancia de observar el ecosistema completo, plantea que las redes de acceso son las más expuestas y que muchos apagones no ocurren por daños directos a los equipos, sino por cortes en el suministro eléctrico. Por ende, la estrategia de resiliencia que deban implementar los operadores de telecomunicaciones involucra también al resto del ecosistema de actores, entre los que destaca a los proveedores de energía, fabricantes de equipos, autoridades públicas y servicios de emergencia, entre otros.

También releva que el 97 por ciento de los operadores móviles encuestados cuenta con programas de resiliencia, pero que sólo entre el 21 por ciento y el 41 por ciento de los casos se incluyó al cambio climático en el diseño. Y la realidad es que la coyuntura impone la combinación de modelos, estrategias y la ponderación de diferentes escenarios geográficos; por eso en este reporte se insta a las operadoras a que se plantee un modelo de liderazgo unificado entre áreas de sostenibilidad, que tradicionalmente se abocan a cuestiones climáticas, junto a quienes manejan los datos técnicos, como es el caso de operaciones e ingeniería.

En este enfoque propuesto por la GSMA y disponible aqui, el análisis de riesgos climáticos debe formar parte de los reportes, pero también de la planificación de las redes. Inclusive, y en tren de formular recomendaciones, subraya la importancia de que las telcos designen un liderazgo de alto nivel para la gobernanza multifuncional de eventos de riesgo climáticos, de cara a que orbite en materia de inversiones y regulación.

La experiencia, en primera persona

La intensificación del fenómeno El Niño es una realidad en América Latina y el Caribe, cuya aparición de eventos climatológicos extremos y de diverso porte se manifestaron en diversas latitudes, donde la industria, a través de los órganos de gobierno y  las operadoras, desarrollaron varias acciones en tren de enfrentar la contingencia.

Eso fue planteado con claridad en la Charla de Café que TeleSemana.com ofreció sobre el tema, en la que quedó claro que la infraestructura necesita redundancia en sitios, rutas de transmisión y fuentes de energía, además de coordinación entre operadores y autoridades locales. Inclusive, fue el fiel reflejo de los lazos de solidaridad internacional que se tendieron ante los terremotos padecidos en Venezuela hace cuatro meses. 

El caso más reciente es el de Chile, donde la Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile (Subtel) instruyó a las empresas del sector a reforzar la vigilancia 24/7 de sus redes, garantizar los respaldos energéticos exigidos —de hasta 48 horas en sitios críticos— y coordinar protocolos de emergencia ante los pronósticos de lluvias. El regulador subrayó la importancia de proteger infraestructuras clave como los trazados troncales de fibra óptica (FON y FOA), el Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) y la preparación para activar el Roaming Automático de Emergencia (RAN-E), de modo tal que se asegure la continuidad de los servicios y la comunicación de la ciudadanía en zonas vulnerables.

Pero no sólo eso. También se busca robustecer los sistemas de alerta temprana. En ese sentido avanzó el gobierno de Uruguay al decretar la implementación obligatoria de un Sistema de Alerta Temprana por Telefonía Móvil (SAT-Móvil) que deberá estar plenamente operativo antes del 31 de diciembre de 2026. La medida exige a todas las operadoras del país incorporar las tecnologías Cell Broadcast System (CBS) y Common Alerting Protocol (CAP) para emitir mensajes georreferenciados, gratuitos e inmediatos ante emergencias climáticas, sanitarias u otras amenazas. Además, integró el sistema a un plan global de respuesta institucional para mitigar el impacto de inundaciones y desastres naturales.

Colombia también ofrece un caso para atender, sobre todo luego del sismo padecido del 10 de agosto. Allí,  la capacidad de resiliencia de la infraestructura móvil fue puesta a prueba y ostentó un resultado airoso: el 97,1  por ciento de sus 1.998 estaciones afectadas fueron reestablecidas en el mismo día. Pero también relevó severos problemas de acceso físico, daños estructurales y fallas eléctricas en zonas específicas, donde la prestación se mantuvo fuera de servicio durante más de un mes. Esta fue la realidad de los habitantes de Pereira y Cali, donde unos 48 sitios resultaron inaccesibles para las cuadrillas de reparación.

En México también se abrevan esfuezos, de la mano de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), quien  avanza en la actualización de su sistema de alerta celular para fenómenos naturales no sísmicos, como huracanes, inundaciones y olas de calor.

Imagen creada con IA

En todos los casos mencionados, son avances dados en 2026, luego que un informe de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) al respecto -y disponible aquí- anunciara en abril que, aunque el 95 por ciento de la población mundial posea cobertura de redes móviles y cuatro de cada cinco personas tenga un teléfono móvil en su poder, es mayoría la cantidad de países que no poseen un sistema móvil inclusivo de alerta temprana (ver mapa aquí) .

Con todo, para la industria de las telecomunicaciones, el impacto del cambio climático trasciende lo ambiental y lo convierte en un desafío financiero y operativo crítico, porque una efectiva estrategia de resiliencia ayuda a salvar vidas a la vez que supone cada vez mayores inversiones. Se tata de una estrategia que no puede realizarse en soledad, tal como lo están demostrando las diversas iniciativas de contingencia y alerta temprana que se desarrollan en la región.

Noelia Tellez Tejada se desempeña como Editora Adjunta en TeleSemana.com. Periodista y analista, acredita más de 20 años de labor ininterrumpida en medios gráficos, digitales y radiales. Está especializada en tecnología, negocios y telecomunicaciones. Su correo es [email protected]

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