México quiere elevar la cobertura de Internet: pasar del 94 por ciento actual al 98 por ciento de la población para 2030, y enfocarse en zonas marginadas; mejorar la asequibilidad y aprovechar los beneficios que ofrecen la potencia conjunta de la conectividad satelital/terrestre. El objetivo está planteado en el Plan Nacional de Conectividad 2026-2030 (PNC 2026-2030) que liderará la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), cuya meta de cobertura es la de sumar 91.041 localidades adicionales para el fin de la década
Publicado en el Diario Oficial de la Federación, este PNC recuerda que el eje de la ATDT es velar por un servicio de Internet valorado como un “derecho humano exigible”, no solo un servicio comercial. Por ello, prevé un enfoque social y el uso de tecnologías mixtas (fibra óptica, 5G/6G, satélite) además de una fuerte participación de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos para sumar a las casi 13 millones de personas que aún no tienen acceso.

Ubica a la ATD como responsable del liderazgo de la estrategia e implementación de una política integral que la materialice, pero también plantea un esquema de gobernanza colaborativa con actores como la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones (PROMTEL); los operadores, Altán Redes y los pequeños proveedores de Internet; pero también los gobiernos estatales y municipales.
“En el último sexenio, México ha mostrado avances importantes en diversas estrategias para ampliar la conectividad”, dice el PNC y repasa algunas de las apuestas para valorar que “la tarea se mantiene inconclusa”. Por eso propone, por ejemplo, avanzar con el Programa de la Cobertura Social (PCS) y el Programa de Conectividad en Sitios Públicos y Áreas de Atención Prioritaria (PCSP-AAP)
“El PCS buscará incrementar la cobertura de las redes y la penetración de los servicios de telecomunicaciones en las áreas que la ATDT definirá como prioritarias. Mientras que el PCSP-AAP, tiene como fin identificar y conectar los sitios públicos de todo el país con necesidades de acceso gratuito a Internet con el fin de atacar la brecha por asequibilidad. Ambos programas se consolidan como los principales instrumentos del PNC para ampliar la cobertura a nivel nacional, al pasar del 94 por ciento actual al 98 por ciento en 2030”, agregó.
Con todo, el plan se reparte en varios objetivos, por ejemplo, hacer un inventario de redes y sitios para evitar duplicidades; priorizar territorios con mayor rezago -comunidades rurales, indígenas y afromexicanas- a través de zonas de atención prioritaria, uso diferenciado de espectro en bandas bajas (600 MHz), soluciones satelitales, subsidios rurales y el fortalecimiento de escuelas y centros de salud, con metas de 35 por ciento de conectividad en telesecundarias y 50 por ciento en clínicas rurales para concretar este 2026.
En tercer lugar, se busca robustecer la ventanilla única digital para, por ejemplo, facilitación de 5G, asignación estratégica de espectro -incluido social, comunitario y frecuencias en el rango de microondas-, y uso de capacidad satelital con metas 2028-2030; mientras que el cuarto objetivo pone el foco en la formación de competencias digitales sociales.
Balance
La presentación del PNC involucró un balance y estado de situación de la conectividad local. “En los últimos años, México ha avanzado de manera sostenida en la expansión de su infraestructura de conectividad, ampliando la cobertura de acceso a Internet y sentando las bases materiales para la transformación digital del Estado”, dijo y reconoció que entre 2019 y 2024, el total de accesos pasó de 226,6 millones a 340,3 millones, lo que representa un crecimiento acumulado superior al 50 por ciento en cinco años, “algo sin precedentes en el panorama digital en México”, dijo y precisó que “este crecimiento va acompañado de una transformación tecnológica profunda”.
Destacó que, aunque las redes fijas y móviles se expandieron de forma “constante” y que la tecnología 5G “se encuentra presente en el territorio nacional, hay un rezago evidente: gran parte del país aún no cuenta con acceso a esta tecnología. El crecimiento también se refleja en la banda ancha fija”. En este caso, los datos ofrecidos advierten que las suscripciones aumentaron de 56 en 2021 a 68 por cada 100 habitantes en 2025 y que la fibra óptica concentra en cerca de dos terceras partes de las conexiones, aunque más del 30 por ciento de los accesos aún depende de otras tecnologías.

A su vez, admite que persisten los desafíos en materia de asequibilidad, aunque “se constatan avances graduales, particularmente para los hogares de menores ingresos” y que “el territorio constituye un factor central en la configuración de la conectividad”, dado que varía la densidad y capacidad de conectividad entre las zonas más pobladas y las más rurales. Y tomó datos oficiales para advertir que el 73,1 por ciento de los hogares mexicanos tienen acceso a Internet, aunque el promedio cambia según sea la condición territorial: “mientras en la Ciudad de México y Sonora la conectividad alcanza el 84,4 por ciento de los hogares, en Chiapas -la entidad con menor acceso a Internet en los hogares- apenas llega al 50,7 por ciento”.
Desafíos, sobran
La noticia de este Plan llega en semanas en que México dio mucho que hablar; por ejemplo, porque modificó el Programa Anual de Uso y Aprovechamiento de Bandas de Frecuencias 2026 (PABF 2026), en el que Incluye recursos en varias bandas, como la de 600 MHz, que aparecen mencionadas aqui en este PNC, en un escenario en el que se necesita fortalecer la infraestructura y robustecer a los actores más pequeños de la industria.

Imagen creada con IA
También, en las que The Competitive Intelligence Unit (The CIU) estimó en 10.000 millones de dólares perdidos en recaudación como consecuencia de haber cobrado caro el espectro radioeléctrico; antes que la CRT cambiara la ecuación que lo llevara a erigirse como “el más barato de la región”; donde AT&T dijo ya no estar interesado en participar de ninguna subasta y Movistar opera en red ajena y en pleno proceso de venta.
Además, donde estos indicadores de conectividad exhiben un problema más profundo, que pasa por el usuario; porque si el servicio llega a la mayoría y no todos la usan, supone algo que hay algo más que tender redes: evangelizar, acercar, capacitar y alfabetizar.
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